Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

miércoles, 23 de marzo de 2011

La oveja negra

Las personas extrovertidas tardamos poco en contactar con la gente que nos rodea, pero este hecho no significa que el diálogo y la sinceridad sean recíprocos en el mismo grado. Sólo con el paso del tiempo te das cuenta de que la mayoría de la gente miente o simplemente viven en una realidad paralela ajena a la tuya.

Llevaba días reflexionando sobre cómo de pronto, la vida, Dios, el destino o San "Picopato", juega contigo moviéndote a su antojo, basándose en un tablero de ajedrez o de parchís: Ahora te muevo, ahora no, ahora te coloco fuera de la partida. 

Este pensamiento vino a raíz de recordar que hacía varios años, la tertulia a la hora del café o la comida en el trabajo, daba para mucho: Las mujeres, como siempre, comenzamos hablando de problemas laborales y al final desemboca en problemas maritales. En esto último, al parecer, la única que tenía algo que aportar era yo. Al resto parecía irle divinamente. 

En aquel entonces, y de esto hace ya varios años, surgió en mí aquel sentimiento extraño sobre lo rara e indiscriminada que me sentía socialmente. De hecho, lo asemejaba a cuando estás en el colegio y eras la única que suspendía “manualidades”. Las miradas de las otras niñas, con aire de superioridad, parecían mofarse de la situación: ¡Hay que ser lerda para suspender "pretecnología"! (curioso nombre).

Era un sentimiento de rebeldía culpable, de ir en contra, de ser extraño e inadaptado, de sentirte “la oveja negra”.  

El caso es que en una de aquellas tertulias, una de mis compañeras, escuchando mi desazón, comentaba (desde su planeta "amor", con forma de corazón), que ella no sabría qué podría hacer sin “su” Juanma: “Su” Juanma llamaba habitualmente informándole sobre el plan que iban a hacer el fin de semana. "Su" Juanma le llenaba la casa de rosas, contaba con ella para todo, le aliviaba su día a día… ¡Qué podría hacer ella sin “su” Juanma! "¡Si a mí me pasara esto, no sé qué haría sin él!" 

Tú subías los hombros y pensabas que sería cuestión de suerte...o más bien que siempre has sido "la oveja negra". Era cierto. Te sentías fuera de lugar, viviendo en otro planeta, con otro ritmo, sin poder encontrar cierto alivio o consuelo en aquellas vidas emparejadas, solapadas y encajadas sin fisuras. Las tuyas ya no lo eran. Las tuyas eran roturas y representaban una amenaza de lo que les podría ocurrir al resto. Por tanto, percibías sus compasivas miradas, desde otros planetas, pero subiendo los escudos para que tu situación no les contagiara. 

Pero pasan los años y un buen día te cruzas con aquella compañera que, lívida y desencajada te pregunta si tienes un momento para hablar con ella. Percibes que busca tu complicidad, en espera de que tú, que sabes de qué va el tema, puedas entenderla mejor que nadie. 

Sin más preámbulos, te cuenta que "su" idolatrado y perfecto Juanma, aquel perfecto marido que le llenaba la casa de rosas y le preparaba románticos fines de semana, llevaba un par de meses acostándose con una vecina.Y no contento con ésto, "su" Juanma había estado gastándose un pastón en clubes de alterne dejando constancia del hecho a través de la tarjeta de crédito. ¡Hay que ver cómo es Juanma! Además de putero y cocainómano resultó ser poco inteligente.

Pasmada, sin poder dar crédito a que aquella historia que te estaba contando perteneciese a los mismos personajes que, años atrás interpretaban el papel de pareja ideal, te das cuenta de que  su mirada busca tu consuelo o algún remedio que le puedas aconsejar. Y ves el pesar en sus ojos con forma de oveja negra, esa misma oveja que fuiste tú en su día y que ahora sientes tan lejos. 

Entonces piensas que debe haber alguien disfrutando de un sátiro juego burlón cambiando los roles, las posiciones y los movimientos, decidiendo a su antojo que quien estaba casi llegando a la meta, ahora vuelve a estar en la casilla de salida.

6 comentarios:

  1. Ana me encanta, me voy a hacer adicta a tu blog, seguro.

    yo siempre me he sentido asi, ¿pq le cuesta tanto a la gente ser sincera? por ejemplo en las fotos del facebook, yo creo que se ve la vida que en realidad no llevamos, es la que queremos que vean y nos gustaría llevar, pq yo veo fotos de matrimonios perfectos que no lo son tanto.
    tambien tengo que comentar que las hay que tragan mucho, y por eso siguen con sus " juanmas" y por eso no son ovejas negras, pq aguantan que les pongan los cuernos y les perdonan etc y lo peor culpan a la otra, pq su juanma es una victima ;)
    cosa que admiro mucho, pq yo soy incapaz.

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  2. Bueno, el tema es que de pronto estás en un lado del tablero y de la noche a la mañana, sin comerlo ni beberlo te ves fuera del juego... "Asínnn" es la vida.

    Un besazo y gracias por la lectura!

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  3. fenomenal!
    a ver si ahora no la lía...

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  4. Ay, Saralegui!!! Qué he hecho tanto tiempo yo sin ti!!!!

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  5. Yo siempre he pensado que esto es cuestión de estadísticas y de momentos. Unas veces estás en un sitio y otras en otro, va por rachas y lo importante es disfrutar cada racha, por mala que pueda parecer y sacar algo bueno de ellas. Además las estadísticas están fatal, teniendo en cuenta que hay 7 mujeres por cada hombre y que un 30% de ellos son gays, que un 20% de mujeres tienen dos relaciones , que un 15% no quiere relaciones...tocamos a más bien poco, entonces, unas veces nos toca estar acompañadas y otras no, por eso lo importante es disfrutar cada instante y saber valorarnos y saber estar solos.
    Vaya charla.....gracias por hacernos pensar, Anita, un placer leerte. Besitos

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  6. Decía yo esta mañana (que no sé por qué no me dejaba mandar mensajes el dichoso blogger)que no sabía yo que supieras tanto de estadísticas...jajaja. Y lo de haceros pensar no es más que compartir lo que pienso, que no es lo mismo... + Bss

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