Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

sábado, 1 de octubre de 2011

Esas comidas familiares...




No sábes cuánto te echo de menos. Cómo necesitamos que pongas orden, que nos sitúes a cada uno en nuestro sitio, que no se atreva nadie a romper el equilibrio, el orden de las personas, incluso, por qué no, la jerarquía.

Hoy ha sido uno de esos días en los que urgía que dieses uno de tus famosos golpes en la mesa, imponiendo, como siempre, tu cordura, tu razonamiento, tu diálogo; tus modos tajantes pero aplastantemente lógicos.

Desde que no estás nuestros caracteres han crecido con cierta cordura pero otros han salido amorfos y desproporcionados.

¡Cómo me hubiese gustado que hoy hubieses sido tú el que chistara, el que callara  bocas quejicosas, apesadumbradas, haciéndolas enmudecer y notar miedo a hablar, a reprochar constantemente! Si casi me ha parecido oirte susurrándome al oído: "Que estamos comiendo, ¡coño! ¡Ya está bien!"

En esos momentos es cuando más se nota tu no-presencia, tu ausencia. Sin embargo, la vida sigue y alguien debe sustituirte, aunque sea sólo en esa parte, en el resto, no llegaríamos nunca por mucho que lo intentásemos.

Así que me amarro "los machos", me remango la camisa y saco la artillería genética que me has dejado, adoptando el rol de fuerte, hablando claro, alzando la voz y la barbilla y teniendo claro que he apostado por un antes y un después a partir de ahora.

Sólo el tiempo me habrá demostrado si la herencia de tu personalidad me ha sido efectiva y si he sabido hacerlo bien, pese a que la única duda que tengo, es que quizás tenía que haberlo hecho mucho antes, siguiendo a pies juntillas, tu principal consejo: "con las cosas desagradables, mejor acabar cuanto antes".

Hoy se notaba mucho que no estabas, sí. ¡Qué bueno hubiese sido que hubieses puesto a cada cual en su sitio, como siempre, sin hacer casi el esfuerzo, sin dramas, así, sin más, papá!

2 comentarios:

  1. El titular más la foto me han hecho soltar una carcajada, aunque luego el texto no fuera en ese tono.

    Yo de las comidas familiares extraje durante años que eran el momento elegido por todos los miembros de la familia para hablar cosas desagradables. Por suerte con el tiempo y el desarrollo de bemoles propios terminé comiendo en mi habitación o en la cocina, solo y en paz.

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  2. Bueno, si te ha hecho reír, genial. Y sí, pretendía tener un punto de ironía. En mi caso, estas comidas familiares, son agradables siempre y cuando a uno de los miembros no le de por joder la tarde...

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