Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

martes, 17 de enero de 2012

La experiencia ajena.

Imagen por P.L.G.M.

Y de repente, te ves aconsejando sosiego, calma, paciencia, tranquilidad… y no das crédito. 

No sabes en qué momento, cuándo exactamente, pasó a ser justo al revés. Ya no te acuerdas de cuándo fuiste tú la que pedía consuelo, la que pataleaba enfadada, cogía el teléfono, pegaba voces, exigía ser escuchada, demandando justicia. La que contestaba siempre, decía la última palabra, no dormía bien, alterada, nerviosa, paranoica. 

La misma que hoy, desde esa paz interior que da la serenidad de alejarse de todo, ve cómo, poco a poco, todas las piezas del puzzle han caído solas en su sitio, sin que nadie las presione.

Contemplas, sorprendida, cómo lo que tú te empeñabas en mostrar al resto, intentando abrirles los ojos, sacudiéndolos por los hombros, de pronto, cuadran perfectas, unas con otras, cada cual en su sitio. 

Te preguntas qué es lo que ha pasado y desde cuándo está todo como debía estar. Y ves que todo pasó en el mismo instante en que decidiste seguir tu camino, alejarte, sin mirar atrás.

No servirá de nada que enuncies esas mismas frases que te decían a ti, pero las dices. No valdrá que digas que tú ya pasaste por ahí, que están repitiendo tus pasos, porque lo harán igualmente. Caerán donde tú caíste y patalearán, chillarán y despotricarán, agitando el entorno y jaleando sus derechos, como lo hiciste tú.

Por tanto, observas desde lejos tu propio reflejo, tus mismas reacciones y tus mismos defectos y sólo hoy los ves lejanos, obsoletos, en el pasado.

La experiencia ajena no sirve de nada por mucho que repitas el mismo discurso. Sólo se aprende en la propia piel, con nuestros propios errores y nuestros mismos logros.

Así que todo ello te lleva a una única conclusión. Está claro: te estás haciendo mayor.

7 comentarios:

  1. Veía a donde ivas a llegar..., se ve que no eres la única que cumple años.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te has dado cuenta? Quién me ha visto y quién me ve!

      Eliminar
  2. Por propia experiencia únicamente puedo suscribir tus palabras. Y muy especialmente el penúltimo parrafo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Sólo se aprende en la propia piel... qué verdad más grande...

    Enhorabuena por un blog con tanto contenido...

    Seguiré leyéndote, un saludo,

    Jose

    http://josearnedo.blogspot.com

    "El hombre es el único animal que sólo ve lo que quiere ver"

    ResponderEliminar
  4. Muy bonita y profunda esta reflexión, que al igual que tú refleja la tradicción Tibetana:

    Existen dos caminos para aprender a caminar por la vida:
    1-El camino de la comprensión. (aceptar)
    2-El camino del dolor. (sufrir)

    En nuestra "mano" está el camino a escoger.

    Buen blog, te seguiré leyendo.
    Un saludo.

    Manu.

    ResponderEliminar
  5. Hola; he vuelto para dejaros otro comentario; intentaré completar lo que acabo de leer de Manu,

    Un saludo,

    Jose

    http://josearnedo.blogspot.com/2011/12/jesus-mosterin-historia-del-pensamiento_16.html

    (o si no, pinchad en mi nombre y buscad "India").

    ResponderEliminar
  6. Desde luego, la experiencia ajena no deja de ser un consejo de, dependiendo quien, podemos hacer más o menos caso, incluso a mi me han aconsejado ciertos tipos que he hecho todo lo contrario, para no ser como ellos, claro. Salute, amiga.

    ResponderEliminar