Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

jueves, 29 de marzo de 2012

No me pasa nada.

La cocina de Jose!
http://www.flickr.com/photos/edvill/1237831204/



- ¡Mamá! ¡Te has dormido!
- ¿Hummm? – Dijo la mujer desperezándose.
- ¡Corre, que no llego al instituto!
-  ¡Buf, no! Llama a tu amiga, la que va a la clase de en frente y pídele que te lleve su madre.
- ¡Pero mamá!
- Ni mamá ni leches.

A las tres de la tarde el adolescente entró con su mochila, su música en los auriculares, pegando, como siempre, el portazo de rigor.

- ¡Ya estoy en caaaaaasaaaaaaaaaaa!
- ¿Quién lo diría? – Pensó sarcástica la mujer.

El chaval entró en el salón y se paralizó por completo: allí había algo raro. El caos era obvio. Había migas en la alfombra y el sol que entraba por la ventana dejaba al descubierto una fina capa de polvo alojándose sobre los muebles.

No dijo nada. Fue a su habitación y encontró más de lo mismo: la cama sin hacer, la ropa sucia en el mismo rincón donde la había arrojado la noche anterior, la mesa del escritorio con  restos de goma de borrar y los libros esparcidos, sin apilar.


 - ¿Qué hay de comer? – Le preguntó a su madre, que no le quitaba el ojo a  la televisión -. Estoy que me muero de hambre.
- No sé. Mira en la despensa y ábrete alguna lata.
- ¿Pero es que no has hecho la comida?
- No.
- ¿Y eso? ¿Estás enferma?

Ella respondió chistándole mientras escuchaba a algún tertuliano del programa de Ana Rosa.

A los veinte minutos llegó quien se suponía que era el cabeza de familia y, tal y como había hecho su hijo, se quedó petrificado al ver aquella escena: su hijo comiendo una lata de fabada calentada en el microondas, su mujer en pijama, con los pies en la mesa del salón, mientras hacía “zapping”, mando en mano, y saboreaba una de sus cervezas preferidas. La casa era un caos: no estaba la comida hecha, ni la ropa tendida, ni la mesa puesta.

- ¿Qué pasa hoy aquí?

Ella ni siquiera le miró y siguió cambiando de canal mientras eructaba.

- ¿Está mala tu madre? – Le dijo al chaval mientras le veía engullir aquellas judías blancas.
- No sé, está rara. Yo que tú me abría una lata porque no ha hecho ni la comida.
- Cariño, ¿qué te pasa? ¿Te encuentras mal?
- No. Estoy perfectamente -. Dijo muy seria.

Y así transcurrió todo el día. Ni se duchó, ni se peinó, picaba comida directamente de la nevera, bebía a morro de las botellas, ignoró a su familia, no habló, no le preguntó a su marido qué tal su día en la oficina, ni a su hijo en el instituto. No quiso averiguar si entraba o salía, si se había sentado a estudiar, si el padre de su hijo había llegado ya del gimnasio y, por supuesto, tampoco preparó la cena.

Acostumbrados al orden perfecto de su hogar, ambos varones recogieron todo, se autoabastecieron cenando y, creyéndola enferma, demente o temporalmente fuera de sí, terminaron de arreglar la casa.

A la mañana siguiente sonó el despertador a la hora acostumbrada y la mujer siguió sus rutinas de siempre: llevando a su hijo a clase, yendo al mercado a comprar, preparando la comida y gestionando la casa.

Llegó su hijo y el marido y ciertamente preocupado, viendo que todo había vuelto a la normalidad, la abrazó suspirando relajado. – ¡Qué preocupado me tenías! ¿Qué te pasó ayer?

- ¿A mí? Nada. ¿Por qué?
- ¿Cómo que por qué? Es obvio: no hiciste nada, no preparaste la comida, te desentendiste de la casa, de nosotros, ¡Hasta de ti misma!
- No, no estoy enferma, no me ha dado un síncope, ni estoy medio loca.
- ¿Entonces?
- Nada. Simplemente hice huelga general.

8 comentarios:

  1. buenísimo, niña, en serio. Quizás no se notó demasiado, quizás no se perdiera mucho, pero hizo lo que su conciencia le dictó. Y me parece cojonudo.
    También yo secundo la huelga.

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  2. Yo estoy de servicios mínimos. Y seguiré así esta tarde-noche.

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  3. Muy bueno, tu texto es una genialidad.Cuidado con los servicios mínimos nocturnos, en el lecho conyugal el terreno es mucho más peligroso.
    Saludos,

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  4. buenísimo, pero no sólo la historia.
    haces ago difícil de hacer, y es crear personajes creibles, historias creibles por muy exageradas que sean.
    tienes un don Anita!!

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  5. jajajajajajaj esa foto la sacaste esta mañana???? jajajaja...

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  6. Qué bueno!!!!! Yo también de servicios mínimos...menos en el tema bloguero!

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  7. Buenísima entrada y con intención...
    A lo mejor sería bueno que más de una secundara dicha huelga, así Seguro que algunos machos caerían en la cuenta de que las tareas domésticas no se hacen solas.

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  8. Qué bueno!!! lo primero que leo en tu blog y me has dejado impresionada... jejeje!! qué buena foto!! Eso deberíamos de hacer alguna vez, para que valoren más el trabajo del hogar... ganas me entran!! je je je!!

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