Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

miércoles, 11 de abril de 2012

Gué molesdo es un gadarro (versión febenina)


imagenes para blogspot



José Luis Coll escribió un libro que leí hace siglos (si, en el anterior) en el cuál había un artículo llamado “Gué molesdo es un gadarro”.

Coll nos deleitó con una divertida divagación sobre el mundo del resfriado. Todo ello contado “onomatopéyicamente” hablando, es decir, tal como suena cuando estás en pleno proceso catarral, con un tremendo atasco en la nariz.

Me reí mucho, y aún perdura en mi memoria cómo relataba, por ejemplo, el hecho de ser un profesor y “dener gue dar glase” o ser un cura y “subirse al búlbido a dar un serbón” con la nariz taponada, picor en la garganta y lágrimas por doquier.

Pero quisiera yo ver a José Luís Coll en las mismas condiciones pero añadiéndole el mero hecho de ser mujer (justo cuando más mujer se es: “¿A qué huelen las nubes?”): tosiendo, estornudando y, para no quedarnos cortos, agreguémosle una buena ciática, de esas de levantarse y sentir que te están agujereando el culo con unas tijeras.

Y es que sí, no es grave, ni un horror, ni una hecatombe, pero molesto e incómodo, ni os cuento: ahí vas tú, intentando llevar tu ritmo normal, yendo a trabajar mientras pones en práctica todo lo que los médicos se han cansado de decirte: destierra a los bichos, tose, va, estornuda, no hueles, no oyes bien, apenas comes (por qué ¿para qué si la comida no te sabe a nada?) y, según expulsas, vas notando cómo se taponan y destaponan los oídos, cómo los mocos van reptando en otra posición dentro de tu cerebro produciéndote un hermoso "colocón" pero sin alcohol, cómo las lágrimas te caen, el pinchazo del nervio ciático te machaca, y de la presión ejercida, sientes cómo el tampón de turno se te va a hacer puñetas, lo que provoca que salgas corriendo (medio coja) y pierni-junta, hasta el cuarto de baño más próximo, donde poder extraer de ti todo cuerpo ajeno que viva dentro del tuyo para cambiarte y reciclarte.

Por supuesto que no se para el mundo, pero vamos, digo yo: si hay más días que longanizas, ¿es que no podemos atinar mejor o es que es parte de un todo ello mismo? ¿O sea un bajón de defensas?

Así que sí, mi querido José Luis: ¡Gué molesdo es un gadarro, sí, pero con ciática y con la regla, no es “molesdo”, ¡es la hostia!

3 comentarios:

  1. Jo, eso es cierto. Lo único más malo es ya añadirle la visita de la suegra con la vecina pesada, a pasar la tarde, y si se traen el punto es ya motivo para tirarse por la ventana. ea.
    No creo que exista ya nada peor.
    Pues a bi también se be caen los bocos, no creas...

    jajaja pedazo de placer leerte, niña.

    ResponderEliminar
  2. En mi estado puedo comerme a la suegra, a la vecina pesada y a un cura, que no tengo yo el horno-pa-bollos! jajaja. Un beso.

    ResponderEliminar
  3. Y que todavía no entiendan que, en situaciones similares a las que comentas, a una le salga humo de las orejas al ver determinados anuncios de protección femenina...

    Lo que hay que aguantar.

    Espero que ya estés recuperada.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar