Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

jueves, 20 de septiembre de 2012

Este año, repito.



(Getty Images)

 Me pregunto en qué momento de nuestra larga historia humana, como seres sociales, personas que vivimos en conjunto (unos mejor que otros y algunos encima de los demás), llegamos a plantearnos que el hecho de graduarnos, por ejemplo, de nuestra añorada Educación General Básica y posteriormente de aquel temido B.U.P., era definitivo. Lo planteo de esta manera, así como una duda, porque me he dado cuenta de que hay varias generaciones de padres que desde luego, estamos “repitiendo”.

El hecho es que sales de trabajar más quemado que el mechero de Colombo  mientras te recreas pensando en llegar a casa, tirar los tacones, ponerte algo cómodo, y a ser posible, tumbarte en ese sofá que anda impaciente por recibirte.  ¡Ja! Nada más lejos de la realidad. Antes hay que tragarse una buena dosis de tráfico urbanita, de ese del bueno, calentorro,  hacerle la cena al churumbel que está creciendo (que tú ya te  bastas directamente de la nevera en modo “self-service”), preparar la comida del día siguiente y, mientras descongelas, planificas y ordenas, vas poniendo una lavadora para que te den las diez de la noche tendiéndola. 

Pero cuando crees que tienes media hora para relajarte en el cheslón que anda guiñándote un ojo, provocándote el capullo, llega la pesadilla de la que creías haberte librado hacía veinte años o más: los deberes.

Y es que no sólo hemos decidido que  nuestros niños tengan voz, voto y poder (que ya hubiésemos querido nosotros tener la tercera parte de autoridad que tienen algunos), sino que encima ahora  toca sentarnos a hacer la tarea con ellos porque si no, se dispersan, se distraen o están mal atendidos. ¡Hay que joderse! ¿Y nosotros no nos dispersábamos?  Ah, sí, claro, pero si te pasabas de la raya te caían un par de “yoyas” del quince y aquí paz y después gloria. Y oye, sin complejos ni psicólogos.

Lo que digo: los padres de ahora repetimos primaria y luego, cuando piensas que el crío ya ha cogido los hábitos de estudio, seguimos con secundaria (¡toma, eso pa’ refrescar!). Y no me pongo a exponer si encima el chaval-a se niega a ponerse o te salta con el "tú  no tienes ni idea, mamá" porque este post sería el manual práctico de cómo reventar el sistema educativo en siete tomos.

Para más INRI, como intentes resistirte ante la prole de madres que te rodea en esas reuniones escolares (que te rompen el horario laboral y encima te toca pedir permiso en el trabajo -que viva la conciliación laboral-), las demás te miran de arriba abajo con cara de horror, excluyéndote de su club de “madres-corajes” reprochándote con la mirada que eres una mala influencia para la secta escolar.

Así que chicas y algún macho que se sienta identificado, repasad la tabla de 7, aplicaros de nuevo con las raíces cuadradas, memorizad de nuevo la tabla periódica que, en breve, tenemos examen.



Para Maite, Verónica y un largo etcétera que saben de lo que hablo.

21 comentarios:

  1. Ay tocaya, ayer me tocó operaciones combinadas con paréntesis,las potencias y las raices cuadradas. Ah, que no se me olvide el máximo común divisor y el minimo común múltiplo. Uffff, ´no sabes cómo te entiendo. Y el pesado del sillón guiñándome el ojo al pasar...
    Besos

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    1. Yo dejé claro que las materias "inaprobables" en mi pasado iban a ser menos "aprobables" ahora, así que las mates, con su padre...

      Paciencia, Toc, paciencia...

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  2. Poooo sí... y alguna... hemos repetido ... hasta cuatro veces.
    Para colmo... cuando van creciendo debes oir eso de: mamá tu no tienes y dea... pero tu qué sabes... en fin.
    Que una está desando que se gradúen en la Universidad... y al final... añoras sus primeros años.
    ¡qué lucha, jamía!

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    1. 4 veces???? Dios mío, me sale un sarpullido sólo de pensarlo...

      Besos!

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    2. Ups! ¿He puesto " y dea" en lugar de idea? O..O ?
      Jajajaja sin duda el subconsciente ... que me ha elevado a los altares directamente. ;P

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  3. Madre mía! me has tocado la fibra, creía que yo era un monstruo por sentir cosas parecidas, pero cuanta razón tienes. No recuerdo a mi madre jamás sentada a mi lado ayudándome con los deberes, es más, no la recuerdo ni preguntándome si tenía deberes, y nunca me hizo falta, y ahora con esta mona, que no es que se disperse si no mucho peor, me he hecho la primaria entera otra vez, he tenido que volver a aprender lo que era el máximo común divisor, la revolución industrial y las partes de un volcán, y lo que me queda...me voy, que debo repasar las ecuaciones de segundo grado.

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    1. Yo, como tengo memoria auditiva, me iba a la cocina a darle "la chapa" mientras ella hacía la cena (creo que se ponía en "modo autista" y asentía mientras freía pescado, jaja. Mamá: sin acritud, eh?)

      Yo ahora me voy a hacer especialista en la física y química que tanto me costó en 1º de BUP. Haré un estudio para constatar si después de x décadas, todo eso que estudias es realmente útil o no, aunque todavía me estoy preguntando pa' qué narices sirven las raíces cuadradas.

      Fdo. Una de letras.

      Besos!!!

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  4. los tiempos de ahora no tienen nada que ver con los de antes, hija. Yo recuerdo que mi hermano y yo llegábamos del cole y nos sentábamos en la mesa a hacer los deberes, mi madre nos ponía el colacao, las galletas o el bocata y nos tirábamos casi hasta la noche con los deberes, luego unos tebeos de Spiderman y a dormir. Mis padres, pobrecillos, eran bastante "sencillos" y no podían ayudarnos así que a mi me ayudaba con los deberes mi hermano (3 años mayor que yo). Pero antes era diferente, o al menos yo lo he vivido así;los padres no se implicaban tanto en las tareas escolares, era más tema de amigos o hermanos mayores. Siempre me ha encantado echarle una mano a mis pollitos con las tareas, ahora ya saben más que yo jaja
    una entrada estupenda, niña, paciencia jaja

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    1. Sí, claro, los tiempos han cambiado, entre otras cosas ahora además de currar con los niños nos toca currar fuera (las que tengan curro, las que no, tienen el curro de buscarlo, que ya es). Ay! Qué tiempos aquellos en los que las madres se sentaba oyendo la radio, la televisión, haciendo ganchillo esperaban tranquilas la llegada de los niños (o del butanero...jijiji). Nos han engañado, vamos...eso lo tengo claro! ;-)

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    2. Tú lo que más echas de menos es la llegada del butanero jaja

      mil besos.

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  5. jajajajajajaja pero de qué os quejáis tanto????? si el aprender no ocupa lugar y el refrescar las materias que ya distéis, os vendrá muy pero muy bien para el día de mañana... o el de pasado... o al otro.... vamos que seguro seguro que en alguna ocasión os servirá!!!

    Un abrazo.

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  6. Jajajajajajajajajjaja como me gustaría que la Moni tuviese trillizos jajajajaja.
    Ay Dios!! corta te has quedado... yo hacía los deberes sola, iba al colegio sola, dormía sola, me bañaba sola (me refiero con la edad de mis hijos), y lo que tú dices, si me quejaba sólo con una mirada ya estaba más callada que una mona.
    Me ha encantado este texto. Vamos que sí. Gracias por acordarte de mí jajajaja.
    Me cagüen...

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    1. Pa' que veas que no eres únicamente inspiración masculina...jajajaja.

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  7. Me he sentido totalmente identificada. Sé bien lo que digo que tengo mellizos!!! El texto estupendo.
    Un beso!

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    1. Me corto las venas, vamos. Pero las de las dos manos (una por cada) jajaja. Gracias por leer y comentar!

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  8. Mi paso por esa etapa fue tal cual! Ahora las etapas son otras,pero menos estresantes,por lo menos con esas cosas!
    Me encantó leerte!

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    1. Si, bueno, afortunadamente yo ya empiezo a ver la luz al final del túnel, aunque me toca andar ojo avizor encima de los libros con él...ya sabes.

      Cuánta gente que se siente identificada, eh?

      Besos!

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  9. Mientras no te toque repetir la universidad también...
    Bueno, aunque eso podría estar interesante, aunque seguro que en esa etapa ya no quieren que los ayudes con nada..
    Me hizo gracia tu post, de momento no me siento identificada, pero me lo puedo imaginar.
    Besos

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  10. Bueno... pues debo ser yo ese macho que se siente identificado. Mi niña todavía es pequeña, recién empieza ahora primero. Pero creo que este año ya voy a empezar a sentir en mi piel lo que estás contando.
    A mí tampoco me ayudaron mis padres, hubiera sido un desastre, no son buenos profesores con libro y lápices, son de los de antes.
    Besos

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