Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

jueves, 6 de septiembre de 2012

Sin perdón.

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El balón me pasó rozando tres veces. A la cuarta les dije a los chavales que tuvieran más cuidado. El encargado de recoger la pelota (de unos 14 ó 15 años) me respondió que era una pelota de plástico, como si aquello fuera un salvoconducto.

No me molestó que casi me diera, sino basicamente, que me contestara, en vez de pedir un simple y llano "perdón". Con eso hubiese bastado. El tema se hubiera quedado finiquitado, pero no, el niñato tuvo que pleitear y responder, porque no nos olvidemos que hoy en día, son ellos los que están por encima del bien y el mal (¡con buena has ido a dar, chavalín!). Obviamente, me enzarcé en una discusión absurda sobre si podían o no jugar al fútbol en el césped de la piscina o si finalmente iba a tener que avisar a "Michelín" (¿dónde han quedado los socorristas buenorros?¿Esos que te hacen pasar el tiempo en la piscina de manera menos tediosa y te alegran la vista entre reglones de libros y baños de agua y sol? Ésta no, ésta era mujer y con varias curvas -horizontales- entre pecho y caderas).

El caso es que me he dado cuenta de que gracias (o por culpa) a mi trabajo, últimamente no me corto un pelo en contestarle a la gente (con lo tímida que era yo...). Claro, he empezado por los niños, que es con lo que más practico, siguiendo con los adolescentes, que es con lo que además convivo, para después llegar a los adultos.

Y es que recuerdo, que no hace tanto tiempo me sucedió que saliendo de un parking (de ésos que están diseñados para el doble de plazas pero finalmente comprimen el espacio tanto que, de paso, contribuyen a levantar la crisis a las compañías de seguros a base de dar partes de rozaduras contra las columnas), tenía un pedazo 4x4 (Patrol o similar), con una rueda trasera metida en mi plaza y al otro lado tenía una columna de esas que tienen vida propia. Tal fue la hecatombe para poder salir por culpa del susodicho mazacote invasor que estuve diez minutos haciendo mil maniobras de poco recorrido, e incluso sacar el  mío unos metros en dirección contraria. A todo esto, esperando y esquivando a los peatones, pasando por delante y por detrás de mi coche, con sus respectivos carritos rebosantes de productos alimenticios.

Así que, entre sudorina y maniobra, esperé a que una de esas parejas cincuentonas que parece no tener prisa (ni nadie que se la meta), pasara por detrás de mi (entonces) enorme coche. Al echar marcha atrás, y habiendo visto por el retrovisor que ya no estaban, escuché varios golpes de nudillos en la chapa del maletero. Frené en seco los pocos centímetros que estaba retrocediendo y entonces ví que estaban justo en el ángulo muerto. Subí la mano y pedí perdón, pero la cincuentona en cuestión (una pelicorta que cubría sus canas de un rubio poco natural y oronda casi, casi como la socorrista Michelín") viene hecha un basilisco (¿obelisco?) a amonestarme al cristal del copiloto.

Bajando la ventanilla (que yo estaba de buen talante, de verdad, os lo juro), le digo que me vuelva a perdonar pero que no les había visto, y entonces...consiguió sacarme de mis casillas:

- ¿Y para qué tienes los retrovisores? ¿Eh? - Me vociferó en ese tono de "Telecinco".
- He mirado -, le dije seca, empezando a cabrearme -pero estábais justo en el ángulo muerto.
- ¡Ja! ¡El ángulo muerto! -, dijo como una experta camionera.

Subí el tono, porque me parecía que lo que buscaba la teñida era un poco de ruptura de su monótona vida (no me extraña, viendo al marido, tal que un papanatas, quieto, con el carro, y sin hacer nada, mi maquiavélico cerebro dedujo que seguramente sería así "para todo"):

- Ya he pedido perdón, pero vamos, si quieres, me fustigo.

Aún estoy convencida de que nuestra amiga la "obelisca" no tenía claro el significado del término "fustigarse" porque, sin más, se puso hecha una furia y decidió venir a mi ventana a soltar perdigones de saliva contra el cristal mientras me gritaba.

Resumiendo: acabé llamándole gilipollas, con todas las letras, a la cara y reafirmándolo cuando me preguntó de nuevo:

- ¿Que me has llamado qué?

- Gi-li-po-llas -, emergió el barrio que llevo dentro -. ¿Y qué vas a hacer? ¿Me vas a pegar? -, contesté alardeando como si supiese kárate o llevase algún arma nuclear encima. Lo cierto es que noté cómo mi cara se preparaba esconciéndome de antemano, preparándose para recibir un posible bofetón de aquel ser híbrido que apestaba a tabaco negro. Pero por fin, la mujer dedujo que, no podía pegarme pues se iba a meter en un gran lío, así que acabé subiendo el cristal mientras me concentraba en despotricar por dentro contra su familia, la del calzonazos de su marido (que seguía sin hacer nada) y la del imbécil del Patrol que había aparcado con los cuernos de su padre.

Tras varias maniobras más, y después haber dado un gran espectáculo en el parking del supermercado, conseguí salir sana y con la cara impecable, no sin antes darme cuenta de que los dueños de aquel Patrol eran ellos.

Clamé al cielo y salí de allí corriendo, pues empezaba a notar la metamorfósis que experimentaba mi cuerpo, sintiendo cómo mutaba, hasta convirtirse en el increíble Hulk una vez más.

22 comentarios:

  1. Una cerilla cerca y explotas, jajaja. Lástima que no hayan inventado unas cápsulas de santa paciencia para aguantar el día a día y a los que lo decoran. En vaya lios te mentes, jejeje.
    Te mando una pequeña dosis de eso, el resto me la quedo para soportar a mis bichos, que han venido con fuerzas renovadas. Uffff y acabamos de empezar.
    Besotes tocaya!!

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    1. Sí, en aquel entonces podía hacer el perfecto papel de la protagonista de "la chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina".

      Besos, toc.

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  2. Lo de la pelotita tiene... tela, pero ya lo del parking ufffffff... le arreo dos hostias a la borde esa y dos más al marido por sacarla a la calle sin bozal. Mira me has puesto de mala leche ya!!!!...

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    1. jaja, Maite, ya veo que eres de las mías.

      Besos!

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  3. Jajaja, me has hecho reír aunque no sé si era tu intención.

    Pleitear con chavales es inútil, tengo dos y ...bueno, ya sabes.

    Pero está muy bien expuesta la primera parte.

    Saludos y gracias por el enlace.

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    1. Obviamente, ante estas escenas que nos depara la vida, hay que cachondearse al máximo y sacar nuestra más corrosiva y ácida ironía.

      Gracias a ti por leer y comentar.

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  4. Buenísimo e irónico texto!!
    Después de estas calamitosas situaciones, lo mejor qué te hubiera venido creo qué sería como mínimo, un buen masaje para relajarte ;)

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    1. Yo creo que aún me quedan contracturas, así que te haré caso. Directa al relax!

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  5. Ja ja, estos enganchones lo malo que tienen es que te desmontan el día, al menos a mí, me dejan de mala hostia ya para horas y como agotada porque cojo unos subidones de adrenalina impresionantes.
    La gente está muy mal follá, no digo más
    Besos

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  6. Ya te digo. El día y la semana. A mí me pasa igual. Es lo que pasa con la gente que tenemos la sangre caliente, y sí, la gente, en general está pa'llá.

    Besos!

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  7. Jajaja! Me hiciste reír con tu historia, algunas frases son muuuuy graciosas. Ya sé que en el momento de calentura de gracioso no tiene nada...
    Está lleno de gilipollas la calle, y el mundo. Entiendo que te calientes, pero no merece la pena. Yo lo pienso todo el tiempo cuando voy en el coche por ej, la verdad que antes me calentaba más, pero ahora sé que no voy a educar a nadie, lamentablemente, y que calentarme solo me perjudica a mí...
    En fin, igual hay veces que es inevitable.
    Besos, y qué gracioso lo de "viene hecha un basilisco", y "perdigones de saliva", jajaja!

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    1. Bueno, eso me pasó hace tiempo y ahora después de cierto tiempo es cuando aflora todo el sentido del humor, está claro.

      Hay que reírse de uno mismo, si no, mal vamos.

      Gracias por leer Eva.

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  8. Estas situaciones "límite" se recuerdan luego con bastante más mejor humor que el que teníamos en ese momento (ese en el que te convertías en la increíble "Hulkalogías").
    De todas formas, yo creo que conforme nos vamos haciendo mayores, tenemos menos paciencia =D
    Me he sonreído con tu texto (que soy muy duro para reir)
    Un abrazote

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    1. No creo que tengamos paciencia, lo que creo que perdemos es la vergüenza.

      Gran honor haberle hecho esbozar una sonrisa (mister duro)

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  9. Jajaja no sabes como te entiendo... Yo también de esas chicas calladitas que salía huyendo al menor problema y ahora no se calla ni debajo del agua.

    Francamente, no se sirá la edad, la experiencia que te da el trato con el cliente o un poco de todo a la vez. El caso es que yo diría que el que se atreve a meterse con nosotras ahora se lleva su bronca y la de todos los que no se la llevaron antes por culpa de nuestra timidez.

    Menos mal que nos queda el sentido del humor.

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    1. Yo lo que me temo es que ésto vaya a más y la siguiente bronca saque el bardeo directamente...jajajajaja :-)

      Gracias por estar ahí.

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  10. Todo un puntazo lo de la arma nuclear!!! Ay... el agradable y apacible estrés al volante. Cuántas historias se me vienen a la cabeza ahora mismo...
    Besos

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    1. jajaja, sí, bueno, me salía el sarcasmo como el uranio...jaja. Un beso, Luigi

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  11. uuuuuuuuuu...que miedito me acabas de dar ¡carajo! Tengo que decir que yo también soy muy tímida, pero cuando me enfado..., el mismísimo Clint Eastwood me llamó hace poco para preguntarme como coño puedo llegar a escupir cincuenta metros y dar en el blanco.
    ea, y si esa rubia teñida te vuelve a ofender me llamas, que allá voy. brrrrrrrrrrrrrgg (esto es un rugido, aunque no lo parezca)

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    1. Pues anda que la otra escupiendo más lejos que el Clint...ya tiene miga...Jajaja (me troncho). No la he vuelto a ver, y de ésto hace, así que no sé si se llegó a cagar por la pata abajo o es que no hemos vuelto a coincidir, pero pobre de su coche como vuelva a verlo mal aparcado... (ji ji ji). Besos, Angela!

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  12. la entrada debería venir con un diazepán de regalo, que uno empatiza y se enajena, ja,ja. Me gustó, feliz tarde

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    1. Te vale un myolastán, que relaja los músculos? jejeje. Gracias por la lectura.

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