Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

lunes, 1 de octubre de 2012

Gente del trabajo



No es que sea mala, pero sí muy pesada. Mucho. Incluso yo diría que más que faltarle un hervor le falta un cocido completo. Es la típica persona que siempre que te ve por las escaleras te “placa” rompiendo tu ritmo frenético de “no-llego-ni-a-hacer-pis”, interponiéndose en medio de tu camino. Mientras te acosa con su típico  “¿qué taaaaaal?” soporífero que podría hipnotizar al niño más hiperactivo del mundo con un chute de anfetaminas, tú, que eres diplomática y educada (que para eso tu madre se ha gastado una pasta dándote la mejor educación que ha podido), le pones buena cara intentando esquivarla.

Finalmente te cuelas entre ella y la pared y empiezas a otear tu preciado destino, ese donde se da vía libre al líquido urinario que cohabita contigo en tu vejiga. Así que le haces saber de alguna manera que no puedes pararte a charlar. Entre otras cosas porque tampoco te importa demasiado lo que te va a contar, que suficiente tienes tú con lo tuyo, como para andar sumergida en desgracias ajenas.

- ¿Qué te iba a decir yoooo...? -. Dice ralentizando la frase para que su momento “kit-kat” dure aún más. Y tú intentas seguir tus pasos pero ahora casi tirando de una cuerda invisible que resultan ser sus tentáculos, frenándote y haciendo que no llegues a relajarte-. Queeeee...al final no hemos quedado para tomar esas cañas... - (maldita sea la hora en que se enteró que de cuándo en cuándo transito por su barrio. Es la sexta vez que me lo dice).

- ¡Buf! Es que no he estado mucho por allí -. Miento descarada. Y sinceramente, no sé a qué tanta insistencia en tomar unas cañas con quien sólo comparto el pasillo de mi lugar de trabajo. Yo hago lo mío y ella lo suyo. Departamentos diferentes, ni una sola actividad en común más que el pasillo. Yo con mis niños, mis libros, mi escáner, mis gritos, mis advertencias. Ella con su escoba, su mopa y su cubo (y su chapa).

- ¡Por cierto! -. Le dije maquiavélica - ¿Sabes que el otro día vi a Inmaculada? La pasé con el coche.

- ¡Pero si Inmaculada vive en otro barrio! -. Contestó con una mueca de censura. Sí, lo sé. Sé que no se llevan bien. Quizás por eso lo dije.

- Además, qué quieres que te diga... - volvió a hablar toda digna -, que yo, con la gente del trabajo, no quedo para tomar nada. Que yo-, volvió a recalcar - mi vida privada la mantengo al margen de la gente del trabajo.

- Claro, claro -. Asentí viendo el cuarto de baño cada vez más lejos. Fue entonces cuando comprendí que yo para ella "no era gente del trabajo". Eso, o el hervor y medio que le falta.

Señor, señor, dame paciencia...

16 comentarios:

  1. Señor, Señor, dame paciencia porque si me das fuerzas, me la cargo.
    Qué bueno, tocaya!!!
    Se ve cada especímene en cada pasillo, que ya, ya.
    Besos

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    1. Ya te digo, en los pasillos y en lo que no son los pasillos. Señor, líbrame de los plastas!

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  2. Yo creo que la mujer te tiene en alta estima y te clasifica en un nivel superior a la "gente del trabajo".
    Muy bueno el texto, Aniuska. Fina ironía.
    Un besico.

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    1. Le da lo mismo que sea yo o cualquier otro. El caso es darle la chapa al primero que sea medianamente amable... Ni estima ni ná!

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  3. Ains! los plomos, que difícil librarse de ellos, precisamente por esa buena educación de la que hablas, pero con ellos no sirven las indirectas sutiles que cualquiera pillaría, te pasarás tiempo esquivando delicadamente y un día te pillará cruzada, le dirás una barbaridad para que te deje en paz ya por fin, y aún la mala y la borde serás tú, suele funcionar así.
    Muchos besos y paciencia

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    1. Exacto. Un día le digo que tire lejos, bien lejos...y luego la mala seré yo.

      Besos!

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  4. Pobrecilla!! solo quiere ser tu amiga :)
    Me suena bastante esta situación... parece qué en algunos oficios se aburren bastante.
    Buen texto y como dice Inmagina, Mucha paciencia!!
    Un abrazo!!

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    1. Noooooo..no es que quiera ser mi amiga, es que en este mundo hay gente que no se da cuenta que lo peor de este mundo es ser un pesado.

      Gracias por la lectura.

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  5. Bueno, no creo que sea una chapa por dedicarse al asunto del mocho,será una chapa por que será plasta la tía. Yo tengo algunas buenas amigas con un nivel altito trabajando con la mopa y da gusto charlar con ellas de todo, literatura, cine, viajes, actualidad, creo que va más en la persona que en el oficio, y más en estos tiempos en que la falta de trabajo te obliga a descender escalones jaja y te puedes encontrar a una psicóloga limpiando casas, que temas más raros se han visto, niña. Si es una plasta pues cuando vayas al baño le dices "¡que me meo! ¿quieres que me lo haga aquí? y sales del paso. No obstante hay gente que no se da cuenta de las cosas...
    un abrazo fuuuuerte. :)

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    1. Jajajaja, sabía yo que me iba a quedar poco "políticamente correcto" si hablaba de fregonas y de trapos. Nada más lejos de mi intención, por Dios. Si he nombrado el tema ha sido para comparar su labor con la mía. Y en este caso, si fuera un agente especial de la NASA o un reputado (he querido utilizar el término en masculino para que no haya conflictos mentales) ingeniero, la chapa me la daría igual. A mí y al primero que pase por su vera. Por cierto, la frase "me meo", se la pasa por el forro y sigue detrás de ti...De ahí este post.

      Besos!

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  6. Se me quedó a mí aquello que repetía uno de los hermanos Panero en cierta película: "en esta vida se puede ser de todo menos un coñazo".
    Pues eso... has sacado unas cuantas letras de un hecho tan cotidiano.
    Besos

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    1. Totalmente de acuerdo con los hermanos Panero. Y como siempre, muy acertado tu comentario.

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  7. Es que a veces una no quiere ser amiga de quien quiere ser amiga de una. Yo no sé por qué la gente no se da cuenta...
    A mí es que se me nota todo, no sé disimular, y con la gente me pasa mucho que o re bien, me caen genial desde el principio y me hago amiga, o no, no tengo onda y no hay manera, pero desde luego si hay algo que no me gusta, y no hago, es quedar con quien no me apetece, ni a tomar un vaso de agua... Habiendo tanta gente que sí me interesa..., no?
    Besitos

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    1. Exacto, y si les das largas e insisten es cuestión de encefalogramas planos y hervores...

      Gracias, Eva!

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  8. No te apures, eso se cura con los años. Yo era lo más educado del mundo y desde que cumplí los 50 digo lo queme da la gana y me quedo así, con una sonrisa. ¡Como tú cuando saliste del baño ese día! :D
    Besazo

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    1. Eso le digo yo a mi madre cuando habla de sus compromisos. Llega una edad en la que uno se puede permitir decir lo que está pensando, que no pasa nada.

      Besos!

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