Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

lunes, 14 de enero de 2013

Efectivamente: ¡No era ná!

(Segunda parte de "¡Si eso no es ná!")

Y es que no hay peor enemigo que nuestra propia ignorancia: 


Ahí estaba yo: cagaíta perdía. ¡Dios mío, que me van a hurgar en mis partes! ¡Que luego no voy a tener el chichi pa' farolillos! (y nunca mejor dicho), por no hablar del "yuyu" que me da pensar en la anestesia general, que lo mismo no me despierto. ¡Y qué me dices de la pastilla para dilatar, que eso tiene que ser como un parto, yo, que parí con epidural..!. Está claro que al final no me libro.

Pero empecemos por el principio: - Ponte "Cytotec" en susodicha parte por la mañana, bien temprano -. Ya mi médico me había explicado que la pastillita, en grandes cantidades, es el abortivo de los pobres. Así que tras haberme despertado aquella noche a las 4, 5, 6 y finalmente a las 7 de la mañana, procedí a introducir susodicha pastilla en el fondo de mi "armario", volviéndome a meter en la cama para intentar relajarme y dormir un poco. Así que pasa una hora en la cual, afortunadamente, consigo dormir. Y pasan dos, y me ducho y me visto y me preparo para ir directa al "matadero", y aquella pastilla que pasa sin pena ni gloria: - ¿Me la habré puesto bien? E inspecciono y efectivamente, ahí sigue, casi intacta.  Aún no entiendo el procedimiento de cómo una pastilla puede disolverse en un cuerpo en el cual no hay líquido. Sólo calor y cierta humedad (que puedo asegurar que aquel día era poca, muy poca).

Finalmente ingreso en el hospital, tras darme una habitación frente a unas hermosísimas vistas de la torre de Torrelodones y sus rocas disfrazadas con musgo verde (si hay que dejarse parte de mi anatomía en este sitio, al menos que el lugar sea idílico).


(esta vez la foto sí es mía)
El caso es que yo a eso de las 12 tenía la tripa hinchada sí, pero apenas notaba dolencias. Pequeñas molestias, pero ni la décima parte de lo que sufro habitualmente mes a mes.

A las 13.15 un chavalín disfrazado de celador-empuja-camas, me dice que nos vamos, viaje "non-stop" destino quirófano. Comienza a pasearme por pasillos, ascensores y demás salas, hasta que noto ese frío glacial que se te mete en los huesos, dando la sensación de ir descendiendo a un infierno helado, ahí donde mantienen fríos a los cadáveres..

Los "bip-bip" rítmicos de los compañeros que acaban de ser operados, lívidos, dormidos y entubados hacen que se te pongan los pelos como escarpias y los nervios empiezan a agarrarse aún más a la boca del estómago.

Por fin viene una mujer de unos cuarenta y muchos vestida de faena, con una sonrisa enorme y comienza a vacilarme: Que si soy señora, y yo le digo que no, que soy señorita, que en todo caso antes sí era señora pero ahora ya no. - ¡Anda mira cómo yo! -, me dice. Y le pregunto si su estado civil es como el mío: felizmente divorciada, a lo que se parte y se presenta como mi anestesista. En ese momento entra mi médico y rompiendo todo protocolo, se acerca a la cama y me da dos besos. Gratamente sorprendida, sé que lo está haciendo para que me relaje, porque tengo que tener una cara de pavor que no me la quita ni Dios. Así que empieza a contarme su vida, mientras yo, atada a una vía, le pongo mi mejor sonrisa intentando que el tembleque de piernas no delate lo minúscula e indefensa que me encuentro.

- Que si soy un friki de los trenes -, me cuenta - y me encanta coleccionar figuritas de vírgenes embarazadas, que eso mira que es difícil, porque la Iglesia no tiene casi imágenes de vírgenes preñadas - (tal cual transcribo sus palabras).

- Buah, porque si te cuento que yo he llegado a conocer a una virgen, virgen, virgen de verdad como la Virgen María.

- Co...cooo...cómo? -, sigo tartamudeando.

- Pues sí, una chica colombiana, que tenía la vagina muy estrecha y muy pequeña, y fíjate, le tuve que hacer una cesárea para sacarle al niño y era virgen. Tenía el himen perfecto.

- No es po-po-posible.

- Y tanto que sí. Por lo visto le habían dado "un brochazo" y se quedó preñada. Luego claro, ésto me ha servido para debatir con algún opusino para confirmar que científicamente es posible que la Virgen María llegara a ser virgen y madre.

Intento adivinar qué es lo que ha querido decir exactamente con un "brochazo" y de pronto me viene a la cabeza aquella frase irónica de "la puntita nada más". Me empiezo a reir siendo consciente de que la situación es surrealista: yo tumbada con la vía, tiritando de frío y nervios, los otros enfermos con su "bip-bip" y el médico hablándome de hímenes,vírgenes y brochazos.

Le pregunto cómo es posible que el "Cytotec" no me haga estar doblada de dolor y me contesta que "ca' uno, es ca' uno" y hay gente muy exagerá.


(Getty Images)
Finalmente me llevan esa nevera que es el quirófano y una vez traspasada a la mesa de operaciones, me inyectan la anestesia (que escuece bastante), siendo la máscara de oxígeno lo último que recuerdo al alcance de mi vista.


¡Y hasta ahí puedo leer! Porque para mí fueron segundos pero debió de pasar casi una hora. Lo siguiente que recuerdo es despertarme con mis "bips" pertinentes, intentando adivinar dónde estaba y reconociendo el sitio previo a la entrada del "matadero". Iba preparada para empezar a sufrir retortijones, molestias, dolores, escozores y me encontré con que mi primer y último Nolotil fue chutado en vena, tras subirme a la habitación. 

Y se acabó: Pasó la noche y casi mando a la mierda a mi pobre maromo, que me ofrecía, gentil, un analgésico y yo sólo quería dormir. Y pasó el día y el fin de semana sin pena ni gloria, sin dolores de ningún tipo, sin notar que me habían hurgado, quemado y rebanado. ¿Cuándo viene lo malo?

Así que, efectivamente. A día de hoy puedo jurar y prometo que esto ni era ná, ni ha sido pa' tanto. Que el miedo a lo desconocido es lo peor que podemos tener, porque las contracturas en la espalda debido a la tensión y los nervios es la peor secuela que me ha dejado esta experiencia.

O eso, o es que tengo un útero insensible... :-)

36 comentarios:

  1. Cuánto me alegra que todo haya salido bien!!!
    Jajaja, me hiciste reír, en Argentina dicen "solo la puntita"...
    Es verdad que el miedo a lo desconocido a veces es lo peor de todo.
    Un beso grande a tu útero insensible

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    1. Yo sé que si esto me vuelve a pasar (que no lo descarto porque a veces se reproducen y esperemos que no sea así), ya no voy a ir cagada como fui. Lo que peor llevo es el desconocimiento de la situación y por mucho que digan, que haya leído y que me haya informado el miedo no te lo quita ni Dios.

      Y eso que leí que lo mínimo eran molestias, y chica, ni eso!

      Un abrazo desde mi útero insensible...

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  2. Mujer, los cirujanos son conscientes de que el enfermo está nervioso, o más que eso acojonado e intentan hablar de banalidades, o de cualquier tontería para distraerlos.
    Ya sé que no es lo mismo, pero hace poco me pusieron un implante molar y en medio de la intervención (eso si que no es ná de ná) el cirujano me dijo que me atuviese a las consecuencias, porque cuando me quitasen la celulosa verde que cubría mi cara (menos la boca) me iba a encontrar con todo el personal en pelota picá. A mi esto me animó sobremanera.
    jaja me alegro de que todo esté bien, vida.

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    1. Bueno, más que banalidades yo diría que él se lo estaba tomando muy en serio. Además se lo agradezco no sabes cuánto porque he pasado por otro tipo de intervenciones en el que el médico te llama de usted o "rodilla izquierda", como fue la última (rotura de ligamento cruzado...y eso sí que duele!).

      Es cierto que el ratito se me hizo más llevadero gracias al médico y también por él creo que no he tenido dolores, porque creo que un buen cirujano deja las cosas bien puestas.

      Un besazo, amor...jajaja.

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  3. Me encanta como cuentas todo..Me alegro que no fuese ná.
    Un saludo.

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  4. Je je, que guay, estás hecha una fiera hija mía, a mí me tuvieron que poner hasta morfina recién operada del dolor que tenía, luego descubrí que era alérgica al Nolotil y el que me pusieron en lugar de aplacar el dolor me lo intensificó, nunca lo he pasado tan mal. Me ocurre otra cosa no demostrada pero de la que yo estoy segura, soy tan, tan nerviosa, que los propios nervios me empeoran el dolor, pero no puedo evitarlo.
    Creía que te pondrían anestesia sólo de cintura para abajo, a mí me lo hicieron así, y mira que lo mío era más gordo, lo que hubiera dado yo porque fuera general y no enterarme de nada, aunque realmente estaba seminconsciente, el valium de antes de ponerme la anestesia para relajarme me dejó KO.
    Bueno que me alegro un montón, y que está claro que por lo que sea y por suerte no te ha dolido como suele ser habitual, mucho mejor para ti.
    Muchos besos y cuidate, no te pases con la euforia del no ha sido ná.

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    1. Yo también he pasado por morfina pero prefiero ahorrarme el recuerdo de cómo fue. No, las epidurales han sido ya 3 (dos rodillas y un parto) y esta vez tocaba anestesiarse por completo, que no había probado la variante. Más que anestesia general se llama "sedación" y la verdad, la recomiendo no sabes cómo. Eso sí, luego estás cansada varios días, pero nada que no sea normal.

      Gracias por estar ahí y la euforia, controlándola (creo que tiene que ver con la limpieza de bajos, dicen...jaja)

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  5. Esta segunda parte ha sido el remate jajajaja qué buen Analogías has sacado de esa experiencia, ves? Te dije que no era ná...;)

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    1. Jaja, si, si, todos pensamos lo mismo, incluso yo, pero dime tú si mañana te operan cómo estarías?

      Un beso que sí es mucho.

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  6. Si es que tendemos a creer, que aquel lejano aullido pertenece a un lobo feroz... cuando con el tiempo, vemos que ese "aullido" fue generado por un lindo gatito que hoy se acerca hasta nosotros demandando una caricia.

    Me alegra que saliera bien.
    Un abrazo!!

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    1. El problema viene cuando al lindo gatito lo disfrazan de lobo y te advierten de todo lo malo que te puede pasar si te muerde. Eso y el pavor a pasar por los quirófanos, que sinceramente, no entiendo a la gente que se opera tan alegremente. Cuestión de complejos, supongo.

      Un abrazo.

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  7. QUE BUENA NOTICIA! ME ALEGRO MUCHISIMO..pero el cague no te lo quita nadie!!!! me he sentido super identificada con tu relato...qué miedo!!!!

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    1. Gracias, Luna. El cague me lo he quitado yo sola. Está claro que hasta que no pasas tú por la experiencia no hay Dios que te quite el miedo. Me podría hartar a decir que esto no duele, que no es nada, etc, etc, pero puede que venga alguien con un umbral del dolor muy bajo y me mande a la mierda...jajaja.

      Un abrazo gordo.

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  8. Nos sorprendemos a nosotros mismos ante situaciones de este tipo. Nos dejamos llevar por el miedo y por lo desconocido, nos imaginamos un sinfín de películas terroríficas y al final todo acaba siendo un capítulo de Melrose Place. Tocaya, eres única narrando tu experiencia en el quirófano, jajaja. Simplemente genial!!
    Un abrazo y a seguir mejorando.
    P.D.- Las mujeres estamos hechas de acero valyrio.

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    1. Más que sorprendida estoy ano-nadada (ja) por creer que ésto iba a ser como mínimo molesto.

      Lo que más me duele es la garganta, por el frío del quirófano y el aire de la máscara, que reseca todo. Eso y un bonito y gran moratón que tengo en la mano por la vía. El resto, cero.

      El día en que las mujeres gobernemos EL MUNDO, se van a enterar éstos...jejeje.

      Besos, Toc.

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  9. Me gusta leerte llena de vida y humor. Con dos tacones siempre, aunque sea en un quirófano.

    No es que no fuese ná, es que tú eres "muchísmo", como dicen en mi tierra.

    Besos y abrazos.

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    1. El humor es lo último que me van a quitar a mí en la vida. Aunque hay días que sí es cierto que una se levanta sin gota de alegría, pero en éste caso me lo paso por el forro.

      Besazo para ti, que tú si que eres la leche.

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  10. Ves? no era ná! Todo bien, una experiencia más... y leerte, como siempre, divertido. Bueno... según que blog de los tuyos, varía la diversión.
    besos

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    1. Vale, pues ahora te vamos a hacer a ti una vasectomía, pa' que cuentes un poco la experiencia. Lo digo por comparar y así tenemos el lado masculino y el femenino...jajaja.

      Es broma, Luigi... Besote gordo.

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  11. Cualquier día de éstos me hago un cambio de sexo y te lo cuento con pelos y señales. Salud!

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  12. De los pelos puedes prescindir, ahora las señales las quiero TODAS! jaja.

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  13. Es importante tener cierto buen rollo en esos momentos, di que yo pocas experiencias he tenido, pero que te traten bien, incluso que haya cierto vacile, quita tensión al momento, ellos lo saben de sobra porque nosotros pasamos por una o dos normalmente, ellos lo ven a diario.

    Al final no era nada dices, pues mejor, de verdad que me alegro :D

    Besos querida.

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    1. Pensaba que lo de la "cojontivitis" que te mantuvo al borde de la muerte había sido una experiencia como para contarlo con tus fechorías históricas (que por cierto tengo varias pendientes...¡deja ya de escribir tanto, que no me da tiempo!).

      He pasado por otro tipo de intervenciones en las que los médicos te tratan igual a un trozo de carne, te cuentan poco, hablan menos y las bromas son justas. Es de agradecer que aquí haya habido hasta cachondeo al respecto.

      Un beso Dess

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  14. vale, todo bien, perfecto.

    Pero me quedo con la duda que me corroe...¿que es un brochazo exactamente? puedes ampliar esa informacion?

    Es de suma importancia!!!

    Bsss

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    1. Pues intuyo que el buen hombre quiso decir que a la susodicha no la habían llegado a penetrar del todo y el ejecutor de dicho acto se quedó tan pancho soltando lo que tenía que soltar. Podría haber dicho "un salpicón" pero no, dijo "brochazo"...

      ¿Aclarado?

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  15. Pues cojonudo,amiga...y con humor, más aún. Eso si, fijate; a mi esto de los hospitales y los aparatejos, aunque sea con humor y final feliz, me da un repelus que flipas.
    Buena entrada y mejor noticia :)

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    1. y por qué te crees tú que hice dos entradas al respecto? Por puro cague! Pero ya ves que todo era mucho mejor de lo que yo esperaba. El miedo es muy mal compañero, no como tú, Caste...jejeje.

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  17. Me alegro de que todo haya salido bien.

    Se puede luchar por un motivo, pero el motivo puede ser luchar. Esa es la esencia de tu alma. ¿ Cuántos hombres serían capaces de sobrellevar el ser mujer durante unos segundos... ? Es cosa curiosa que hasta en las peores circunstancias demuestres tu grandeza como mujer, cuando lo habitual es mostrarla cuando las dificultades quedan lejos y no cuando las tenemos encima. Quizá el secreto de todo esté en comprender que únicamente llegamos a nosotros mismos cuando hemos madurado lo suficiente como para no importarnos demasiado dejar de ser nosotros mismos, por una enfermedad o por el motivo doloroso que sea...

    Un abrazo fuerte.

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    1. Mi moraleja de esta experiencia es que duele más lo que imaginamos que lo que es en sí el dolor.

      He pasado bastantes dolores a lo largo de mi vida y te aseguro que duelen menos cuando los conoces y sabes qué comportamiento tienen. En el momento en que minimizas la situación el dolor no se hace contigo y acaba remitiendo.

      Un abrazo y gracias por tus sabias palabras :-)

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  18. Envidio tu sentido del humor.
    Te lo compraría ahora mismo.
    Ya, ya sé que no me lo venderías.
    Me alegro de que todo saliera bien.

    Saludos.

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    1. Toro, no te lo vendo, te lo presto. Tranqui, el sentido del humor no se acaba, se reproduce...:-P

      Yo soy más de las que piensa que "antes muerta que sin risa", claro que hay que verme cabreada...ahí poco sentido del humor, aunque suelto ironías constantes pero encabroná como una mona.

      Gracias por pasar por aquí.

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  19. Al final na de na... me alegro guapa.

    Ostia lo de la colombiana virgen!!! el del brochazo, para solo meter la puntita es un semantal... jejeje.

    Beso.

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    1. Muy fuerte. Surrealista todo, de verdad, como para escribir un "Analogías" en condiciones, como ves.

      Gracias por venir.

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