Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

domingo, 21 de abril de 2013

¿Convencionalismos? No, gracias.




Llevo unos días de hospitales pues mi señora madre se cayó hace tres días y, ¡cómo no! se ha roto una cadera. Es algo que prácticamente nos toca a todos con ciertas edades (tocaré madera) y que por “h” o por “b” no nos libramos de vivir de una u otra manera. El caso es que yo, que soy bastante antisocial para estas cosas (he chupado ya hospital varias veces y sé un pelín de qué va el tema), me ha dado por reivindicar el dejarnos ya de topicazos con el rollito del “bien queda” colgándonos medallas.

Es automático, tienes a un familiar hospitalizado y todo el mundo da por descontado que tú vas a estar a pie de cama hasta que tu culo se funda con el eskay de la silla. Vamos a ver, que una cosa es que tengas que ir a visitar, atender, hacerle compañía y otra es que hagas tú el trabajo de las auxiliares. Y sí, obviamente tu madre, o tu familiar, agradece que vayas y estés ahí, pero eso de dejarles un poquito de intimidad para que se echen una cabezadita cuando les plaza, o vean su programa favorito en la tele y no lo hagan porque hay gente delante, es algo que no parece que la mayoría contemplen. No, no, hay que ir a ver al susodicho enfermo forzando sonrisas, pálido, cansado y hasta el mismísimo moño de tener gente pululando por la habitación (que además la mitad no son sus familiares sino de los del enfermo de al lado).

Y si me pongo a hablar del tema partos no doy abasto. A la gente no le entra en la sesera que tú estás rajada en todo el parrús, que se te juntan los puntos con el agujero del culo, que las hemorroides son nuevas extremidades que te han salido y la leche no te sube o te sube demasiado y no estás en condiciones de andar de relaciones públicas, con el niño llorando cada dos horas y más perdida que un gay en un puesto de bragas, pero ellos ahí, atrincherados, dándote bola (porque vienen a pasar toda la tarde) y venga a sacarle parecidos al churumbel. Coño, ¿es que no tenéis casa?

Me pregunto de dónde viene ese afán por estar casi más tiempo hospitalizado que el propio enfermo. Sé que los gitanos "okupan" los hospitales y vienen desde otras ciudades incluso (por no decir países) a unirse al clan y estar el tiempo que sea necesario allí atrincherados. En el caso contrario ahí tienes a los yankees; al menos por las películas no se ve que en los sanatorios dejen que la familia se quede a dormir (y menos en un cochambroso sillón que ni siquiera se reclina), que una cosa es que alguien pase la noche contigo en un sofá cama (como me pasó a mí cuando me rompí el ligamento y mi chico durmió prácticamente igual que en su casa, salvo por las interrupciones de las enfermeras) y otra que tengas que hacer penitencia en un sillón orejero que te deja listo para ingresar tú en la planta de traumatología de la cantidad de contracturas que te salen tras esa noche. Digo yo que para eso están las auxiliares, ¿no?, que bien que cobran el turno de noche como para aligerarles la tarea.

Entiendo que cuando hace falta hay que estar al pie del cañón, como cuando un enfermo está muy grave (que normalmente está en la UCI, y no te dejan entrar) o que haya que darle de comer porque los brazos los tenga escayolados, pero por lo general sobra mucho de nuestro tiempo en los hospitales cuando lo que único quiere el enfermo en el fondo es estar tranquilo un rato, descansar y tirarse cuatro pedos.

31 comentarios:

  1. Buuuuf! De esto podría haber sacado un post yo también. Estoy completamente de acuerdo Ana. Desde la posición de acompañante es que hasta te hacen sentir culpable si no eres abnegada y sacrificada y no te pasas el santo día a los pies del enfermo. Salvo excepciones, la mayoría de las veces el paciente puede quedarse solo por las noches, que como tú dices, para eso está en el Hospital el turno de noche, pero aquí en España al menos están tan bien acostumbrados a que se queden los familiares que han asumido que es su deber y faena de la que se libran.
    Como paciente te diré que las veces que he estado ingresada he querido estar sola, por dios! que se comprenda! que no estoy fina, y cuando yo estoy malita, hasta en mi casa, quiero estar sola y que todo el mundo me deje enpaz, que no quiero hablar ni ver a nadie. Pues no hay manera ¿somos tan raras?

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    1. Pues no sé si seremos rara pero mi madre hoy se ha quedado en la gloria cuando la he dejado a dormir la siesta. Encima a su compañera de cama le han dado ya el alta y no creo que suban a nadie como mínimo hasta mañana (es domingo).

      El día que la operaron le dio un bajón de tensión, estaba lívida, sudando, yo abanicándola y no quería saber nada de nadie (parecía la niña del exorcista). Todo el rato que si iros a casa, ¿qué hacéis aquí?, le molestaban las conversaciones de la gente de alrededor, el teléfono si llamaban a preguntar por ella. Lo único que quería era que la dejásemos en paz, cerrar los ojos y dormir.

      Sin embargo, en la cama de al lado había una mujer con rotura de ligamento cruzado y desde el primer momento se levantaba a fumar a la terraza y al cuarto de baño (con las muletas). No entiendo a santo de qué se quedó su hermana a pasar allí la noche en una butaca que era la delicia de cualquier fakir.

      En fin...ca' uno es ca' uno.

      Besos.

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  2. Jajajajajajaaj qué bueno!! si tú supieras que me saqué un seguro de esos privados para cuando decidí tener hijos, poder tenerlos en una clínica privada y estar sola en la habitación, no soportaba lo que había visto cuando iba a visitar a amigas recién paridas uffff que asco de gente!! estoy de acuerdo contigo en todo, a menos que el enferme esté de mucha gravedad, hay que dejarlo descansar y que las enfermeras y enfermeros hagan su trabajo que pa eso cobran coño.
    Muy bueno.

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    1. Ayer por la tarde fueron a ver a la del ligamento un montón de gente. Eran las 10.15 de la noche y aquello que parecía una fiesta, mi madre con ganas de pedir la cuña y llena de gases.

      Insisto, la gente se piensa que va al hospital a tomarse unas copas, no me fastidies... Buf! Cuestión de educación, supongo.

      Yo a los bebés voy a visitarlos después de un mes, cuando las madres ya le han pillado el tranquillo y las horas. Antes, simplemente me parece una imprudencia. Hay que dejar espacio para la familia cercana, además.

      Besos!

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  3. Estoy contigo, toc. Hay gente que hace una quedada familiar para ir de visita al hospital y.... Sin comentarios, sobre todo cuando empiezan a contar sus experiencias por turnos y el enfermo pidiendo el harakiri.
    Un abrazo y pronta recuperación para mamá.

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    1. Mil gracias tocaya! Si, deberían de incluir una asignatura en los colegios para que la gente se sepa comportar y tengan en cuenta que lo primero es el enfermo.

      Un beso!

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  4. A pesar de la ironía y tu sutil humor, creo que la reflexión deja un sabor entre amargo y enfadado..estar en circunstancias asi,realmente nos hacen ver mucho más de la gente de lo que en realidad se ve a priori.
    Como siempre "metiendo el dedillo en la llaga"..me encantas..

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    1. Es que somos más animales que ellos mismos.

      Un besazo y gracias por pasar, Luni.

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  5. Bueno, uno no fue nunca de hospitales, la prueba es que cuando nació la mayor yo, todo infeliz de mí, me preparaba pijama y todo pensando que me pondrían cama también junto a la de la parienta :D la falta de experiencia claro, solo he hecho noche con los partos y porque no me quedaba otra, y con mi padre, porque si no me quedo me deshereda (mi madre, a mi padre se la soplaba).

    Pero sí, más razón no puedes tener en todo. Besos.

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    1. Claro, es que cuando hay que quedarse es normal, pero quedarse sólo por cumplir qué quieres que te diga...

      Gracias por leer, Mister Dess.

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  6. Ufff odio los hospitales y no precisamente por haberme visto yo allí enferma :/
    Si que se montan reuniones familiares que a lo mejor no se han visto en años, y vaya sitio de reencuentro, y luego el que realmente lo padece (más aún) es el enfermo, le agobian y no le hacen ningún caso, están a su bola...
    Pff, espero que no tengas que pasar más por eso.
    Saludos :)

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    1. Yo es que recuerdo que antes había un horario de visita y un límite de personas por cada paciente. No entiendo por qué ahora lo han quitado y dejan que la gente esté ahí acampada...

      Un abrazo

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  7. ¡Cuánta razón tienes y qué pocos lo entienden!
    Cuando nació mi hijo por cesárea,mi mujer compartió habitación con una chica de un pueblo pequeño donde todos eran parientes.Pues bien,cada tarde se llenaba (literal) la habitación de gente y se ponían a hablar como si estuvieran en la plaza mayor del pueblo.Nunca tanta gente vio medio desnuda a mi mujer ya que necesitaba levantarse para ir al baño con frecuencia y de allí no se movía ni dios...vergonzoso.Y aunque me quejé a la dirección del hospital, nadie movió un dedo...

    Saludos.

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    1. Sí, en serio que lo de la gente en los hospitales es muy fuerte, ahora bien, lo que no sé es por qué las enfermeras no les mandan a la mierda, porque ya te digo que aquí ponía que no se pueden tener más de dos visitas por enfermo y la gente se lo pasa por el forro.

      Un saludo.

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  8. Muy cierto lo que has contado!!!, que entre este y otros muchos convencionalismos parece que muchos andan anclados en la época del "generalísimo", o sea poco evolucionados :)
    Un abrazo!!

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    1. A mí me parece que estorban incluso para que las propias enfermeras hagan su trabajo.

      En fin, saludos.

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  9. Una verdadera putada lo que le pasó a tu madre, pero lo que me hiciste reír a mí con este post es una maravillosidad (palabra que me acabo de inventar).
    Jajja, más perdido que un gay... Ya esa fue el no va más.
    Los hospitales son lo peor, y para mí lo de las visitas luego de parir debería estar prohibido, así no más, radical soy.
    Un beso Ana, gracias por las risas

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    1. De nada Eva, hoy por ti mañana por mí, ya sabes.

      Besotes.

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  10. ¡¡Siento mucho lo de tu madre!!
    Me has hecho reir a más no poder :D
    tienes más razón que un santo. Yo en mi segunda operación de columna, prohibí expresamente las visitas a todo el mundo. El personal se lo tomo fatal, pero me dió igual.
    Lo de las visitas en los partos me parece de un mal gusto que no veas. Además hoy en día que tienes mil maneras de enviar un mensaje y ya está, ya te contestarán cuando quieran y estén mejor...
    Toda la razón y gracias por las risas, que han sido muchas. :P
    Besazo

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    1. Que se lo tomen como sea. Yo me he tirado de secretaria cinco días. Sólo hoy han ido a verla unas amigas y porque ni yo ni mi hermano podíamos ir ya, pues tenemos que trabajar. Menos mal que mañana creo (eso espero) que vuelve a casa. Ahora no te cuento la movida de bajarle la cama al salón, pues vive en casa de dos plantas y claro, imposible subir escaleras.

      Bah! de todo se sale!

      Un besito.

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  11. A veces las visitas son las que necesitan estar con el enfermo mas que el enfermo con las visitas, se que eso puede ser un fastidio para el hospitalizado, pero en esos casos es mejor que éste se deje de cortesias y diga que necesita descansar.
    Como siempre un placer leerte Ana. Un abrazo.

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    1. Sí, de hecho yo creo que hay gente que le mola ir a los hospitales a hacerse los buenos samaritanos.

      Creo que habría que ser más directos y dejarnos de tantos miramientos.

      Un abrazo Rendan.

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  12. Esto es lo que te faltaba por destripar, el tema hospitales; con tu sátira característica, aunque he notado que te has ablandado un poco ante el enfermo, eh?
    besos

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    1. Ablandado? No, para nada, si esto no va por los enfermos, esto va contra los familiares y amigos pesados que no piensan que hay que respetar un poquito el espacio.

      Besos...

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  13. Y eso pasa en los hospitales???

    Por suerte, para mi y los míos, no los piso mucho.

    Beso.

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    1. Pues yo llevo una tanda cojonuda. A ver si el señor que reparte las rachas es un poquito más ecuánime...

      Besos, no sabes de lo que te libras.

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  14. Voy a pedirte un autógrafo o un poster dedicado.
    Pienso lo mismo que tú pero no lo hubiera expresado tan bien.

    Besos.

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  15. He sufrido y he visto sufrir demasiado, y odio recrearme en el dolor. El cerdo prefiere el estiercol al agua limpia, el asno los desperdicios al oro y yo no quiero ser cerdo ni asno. Por eso, cuando la amargura me atenaza la garganta porque todo me resulta sin sabor, pongo cara de hombre resuelto y me siento a leerte. Dejo mi alma más ligera y una historia verdadera, como la vida misma, en la mochila...

    ¡ Qué coño tienes ! Para entrar y salir de él todo el día...

    Un abrazo fuerte, de corazón.

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    1. Vaya, supongo que eso será un halago...

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