Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

martes, 16 de julio de 2013

La nueva (concurso)

Aquí os paso mi relato presentado a un concurso de un foro de escritura. Ha sido mi primera vez, y como tal, no ha ido del todo mal. He quedado la primera...¡POR LA COLA! (jajaja, me lo tomo a coña porque pa qué sufrir, en fín...)



La nueva directora observaba por encima de sus gafas a los subordinados. Sabía que la empresa necesitaba una buena metamorfosis. La gente era perezosa por naturaleza y allí más debido a la cantidad de años que llevaban trabajando sin presión.

Tan sólo necesitó unas semanas para cansarse de escuchar siempre el mismo eslogan: “Yo, que llevo aquí veinte años”, “En mis treinta años de carrera profesional…”, ¡como si eso fuera una garantía! Una nueva etapa había comenzado desde el momento en que ella puso los pies en el frío mármol del suelo de aquella compañía. Gestionaría una buena tanda de despidos. Incluso algunos serían buscados por ellos mismos. Contrataría personal joven, manipulable y depuraría de trabajadores obsoletos la plantilla. - ¡Los viejos, al paro, que esto no es una O.N.G.! - cavilaba sin escrúpulos.

Echó casi a la totalidad del padrón de aquella entidad, inaugurándose con su secretaria: una vieja chismosa a quien no le quedaba mucho por jubilarse. Aborrecía la imagen que transmitía al cliente. Era una maruja poco agraciada que destilaba efluvios de guisos recalentados. Sustituyó también al resto de la administración pues era una panda de vagos. El siguiente paso sería cambiar a los operarios: A los más antiguos les imputaría retrasos, falta de productividad; lo que fuera necesario para hacer procedentes sus despidos.

Únicamente conservó a tres trabajadores: A la joven recepcionista, quien llevaba en su puesto unos pocos meses; al jardinero sesentón, con el que apenas se cruzaba y al cocinero jefe, un negro cubano afincado en España desde hacía algunos años.

Dubitativa, Maribel transfería una llamada a su flamante directiva. Aún no sabía cómo tratar a aquel demonio femenino que tan pronto le gritaba como la ignoraba. Acostumbrada al primer director, ésta se le hacía insoportable. Flaco favor les había hecho delegando en su mujer el gobierno de la empresa. Era un buen jefe, una magnífica persona y ahora el perfecto presidente.

- Tengo al teléfono al señor De La Serna- informaba indecisa la recepcionista.
- Pásemelo - ordenó soberbia. Pero en aquel instante llegó un mensajero a quien Maribel debía abrir la puerta y su gestión se demoró dos fracciones de segundo más de lo habitual.
- ¿Pero a qué espera? ¡Qué falta de profesionalidad! - protestaba histérica.

Lo habitual era que, en cuanto la directora se acercaba a su mesa, Maribel se tensara sintiendo los músculos como piedras. Le complicaba la vida intencionadamente cambiándole las frases a las cartas ya impresas o pidiéndole un informe minutos antes de marcharse. Lo hacía con todos. Quería imponer el terrorismo profesional, el despotismo jerárquico. Pensaba que de ese modo generaría más productividad y por tanto, más beneficios. Así le demostraría a su marido que estaba más que preparada para administrar aquel antro al que tanto afecto le tenía él. En el fondo, todo era parte de un plan: Él le cedería la empresa una vez expuestos sus méritos y acto seguido le pediría el divorcio.

Día a día, la recepcionista observaba desde su isla el vaivén de ejecutivos que entraban en el despacho de la nueva jefa. Nunca salían indiferentes. Algunos pasaban con los ojos llorosos, otros lucían pálidos, desencajados. Únicamente se relajaban a la hora de comer, mientras cuchicheaban sobre el mismo rumor de siempre: no entendían cómo aquellos tres conservaban aún su puesto de trabajo. A Maribel le amparaban los pocos meses en plantilla. El jardinero pasaba más tiempo cortando setos, regando árboles y plantando flores sin cruzarse con “Ella”. Seguramente no habría reparado en su existencia. Pero el gran enigma era el cubano, aunque tras varios debates, llegaron a la conclusión de que su exquisito criterio preparando los menús  le otorgaba el salvoconducto.
Una tarde de verano, Maribel tecleaba por quinta vez el mismo documento. Eran cerca de las nueve y apenas quedaba un alma en la oficina cuando el timbre de la entrada irrumpió desconcentrándola. Al ver al jardinero tras la puerta de cristal Maribel pulsó el botón dándole paso.

- Vengo a ver a la jefa - anunció el veterano enfundado en su húmedo mono azul.
- ¿Tienes cita?
- No la necesito. Tú dile que estoy aquí - señaló con rotunda seguridad.
Vacilante, Maribel accionó el interfono: - Señora Beltrán, está aquí el jardinero - hizo una pausa -. Dice que quiere verla - pareció preguntar. Un pesado silencio se hizo relevante exagerándose aún más por el runrún del aire acondicionado.
- Dígale que pase - contestó con su habitual aspereza. Guzmán asintió levemente y desapareció tras la puerta del despacho.

La recepcionista volvió a centrarse en aquel dichoso escrito y, dándolo por concluido, lo imprimió, apagó el ordenador y recogió su escritorio apresuradamente. Pero al recoger la hoja impresa notó cómo su bolso se deslizaba por su hombro, cayendo de pleno en el interfono y dejando expuesta la conversación del despacho a través del aparato:-  El dinero que recibí me ha durado bastante poco - aseguraba el hombre -. Tengo dos hijos en la universidad y ya sabe…
Maribel, desconcertada, sintió cómo sus piernas flaqueaban buscando asiento. El corazón le comenzó a golpear fuerte, pinchándole las sienes.

- Ya te di una cantidad considerable y no voy a tolerar que me sometas a más chantajes.
- En ese caso, su marido recibirá el vídeo que grabé con mi móvil cuando estaba regando. Ése donde se ve cómo se beneficia al cubano en esta mesa de escritorio - concluyó sagaz.
- ¡Rata de cloaca! - maldijo la jefa escupiendo pequeñas gotas envenenadas -. Aquí tienes otro cheque de cinco mil euros.

El jardinero inspeccionó el cheque y una vez satisfecho, adoptó nuevamente el rol de trabajador leal: - Muchas gracias -. Pero antes salir se giró despacio, volvió a la mesa y acercándose le susurró: - Una cosita, jefa: El interfono está en rojo -, dijo señalándolo -. Creo que va siendo hora de ir ascendiendo a Maribel, la recepcionista, ¿no le parece? -Y, guiñándole un ojo, salió del despacho, pero esta vez, con una gran y amplia sonrisa.

42 comentarios:

  1. menuda víbora la tiparraca esta. Yo hubiera cambiado al cocinero cubano por el cristalero colgado de la fachada exterior con su paquete prominente por el efecto del cruce de las cintas del arnés sobre dicha parte...también tiene su morbo no??
    El siguiente que presentes en el foro de escritores que sea uno de Subconsciencias je, je..
    Un beso

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    1. Alguno he presentado y no te creas tú que les hace mucha gracia ser tan explícito... Pa gustos los colores!

      Besos

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  2. A parte de mala hostia, la jefa, tiene muy mal perder...

    No me parece un relato tan malo como para quedar la primera por la cola.
    Tenías que haber puesto más sexo... no se porque, pero eso gusta más.

    Beso.

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    1. No, a mí tampoco me parece tan malo, pero bueno, claro, eso lo digo yo. Además con la limitación de un número de palabras se te hace todo mucho más complicado. El tema es que han dado bastantes más puntos a textos que realmente, bajo mi punto de vista, tenían bastante donde corregir...

      Eso sí, como ejercicio ha estado bien.

      Gracias Teo, tú siempre apoyando :-)

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  3. Yo soy secretaria y recepcionista, y mi jefa es más o menos así. Eso de cambiar escritos que están bien hechos, a veces por una simple coma cuando ya lo tienes impreso y listo para enviar y hace una hora que deberías haberte ido a casa... Ufff, es por eso que odio el trabajo. No me importa deslomarme cuando hay cosas que hacer, de hecho lo prefiero, a más que hacer más rápido se te pasa el tiempo. Son ellos los que actúan como si no tuvieras más vida que servirles. En fin... Me voy a relajar que en agosto cojo vacaciones. Biquiños!

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    1. Yo también he pasado por eso, y la verdad es desesperante. El jefe era un capullo integral.

      Un besiño.

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  4. Ya te dije cuando lo leí que me parecía un relato estupendo, hay mujeres así, jefes en general, hijos de puta por ahí sueltos a montones. Lo describes tan real que mientras vas leyendo la vas odiando puaggggg, menudo zorrón más mala que un dolor de muelas a las cuatro de la mañana. En fin, que tampoco entiendo como no has quedado la última, pero los concursos tienen esas, ¿no te acuerdas de las misses?? pues mas o menos igual, hay algunas qué... ofú. Besos y tómatelo como eso, un ejercicio guay.

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    1. RECTIFICACION DE COMENTARIO DE MAITE N.
      Cuarta línea: "En fin, que tampoco entiendo como NO has quedado la última"
      Es obvio que el NO sobraaaa!!! jajajajajaja puto teclado...
      pues eso.
      Para que así conste y surta los efectos oportunos, firmo la presente en Sevilla a 16 de Julio de 2013.
      (Se nota que vuelvo a ser secretaria ehhh??) jajajaja

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    2. No hacía falta la rectificaci´`on. Se sabe de qué hablas.

      Sí, hay jefes así, que son unos auténticos mamones y te hacen la vida imposible.

      Del por qué se puntúa así? Pues chica, pa' gustos los colores. Por lo visto no se puntúa cómo está escrito sino la historia en sí, y debe ser que la gente ha acabado de jefes hasta el moño! jajajaja.

      Un beso, super-secre

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  5. Lo encuentro muy actual y se nota que conoces muy bien el mundillo ese, además que tiene su pequeña intriga y sorpresa. A mí me gustó, Ana.
    Hay que tomarlo con filosofía,piensa en lo que has aprendido haciéndolo, en el acto de presentarte y exponer tu obra. Pienso que todo esto es muy interesante, y lo del puesto es relativo, sólo hay un ganador y los demás...
    Bicos.

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    1. Gracias Ohma.

      Lo cierto es que vuestros comentarios me animan un montón. A ver, no pasa nada, esto es insistir y seguir trabajando, además nunca viene mal un baño de humildad de vez en cuándo, que los blogueros nos crecemos mucho de tanto mimarnos entre nosotros.

      Un besito.

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  6. EN ESTA SEMANA ES EL TERCER RELATO QUE LEO QUE TIENE QUE VER CON MUJERES HISTÉRICAS... JAJAJA Y ESTA JEFA LE HACE FALTA UNA SOBADA AL ESTILO MATEO COLON CUANDO DESCUBRIÓ EL CLITORIS EN LA NOVELA EL ANATOMISTA DE Federico Andahazi.
    UN BUEN RELATO QUE PASA ADEMAS POR LAS MANOS DE UN JURADO INSENSIBLE Y DESPIADADO.
    PARA TUS AMIGOS ERES EL PRIMER LUGAR.
    BESOS
    CARLOS

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    1. Y qué pensaba que era? Una almorrana? jajaja.

      Desde luego sabía yo que subiendo el texto por aquí íbais a animarme un montón. Gracias, Carlos, eres un sol.

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    2. JAJAJA ESO DE SOL NO ME HA GUSTADO...SIN DARTE CUENTA HAS DICHO QUE LUIS MIGUEL SE PARECE A MI JAJAJAJAJAJAJA
      CON ESO DE QUE LE DICE MI SOL... JAJAJAJA
      GRACIAS ANA.
      CARLOS.

      AH SE ME OLVIDABA... MATEO COLON LE QUITA LA HISTERIA A UNA LOCA, FROTANDOLE EL CLITORIS JAJAJAJAJA CUANDO LA MUJER SUPO QUE ERA ORGASMO QUE SE HA CURADO JODER!!!!!!!!!!!

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  7. A mi me ha gustado bastante tu relato, Ana.
    La posición en la que quedó es lo de menos, lo importante es que has participado y has sido sincera al decirnos la posición en la que te han posicionado algunos... Solo fueron algunos ;)

    Un abrazo!!

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    1. Lo sé, sí, lo importante es participar y tal...jaja, pero bueno. No deja de tocarte un poco el ego, eso sí, escribiendo esta historia me lo pasé muy bien. A ver si para la próxima atino con el gusto del público...

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  8. Si es que tanta tecnología ha echo mucho dao al mundo :P
    Besazo y ánimo

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  9. Muy interesante y divertido, no entiendo por que quedaste la última. Está muy bien relatado y el argumento es muy esclarecedor.
    Animo que el próximo lo ganas.
    Un abrazo

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    1. Bueno, había otros textos que gustaron más. Simple y llano. Na, hay que tomárselo con deportividad... :-)

      Tampoco pretendo ganar pero participar la primera vez y quedar la última es como "zas en toda la boca", jajaja.

      Besitos y gracias!

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  10. Bah, no sufras, para gustos los colores, ya sabes. Los que han ganado no eran nada del otro mundo. Habrán muchos más concursos y espero que estés ahí, conmigo jaja

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    1. A ver, es que, entre tú y yo, he visto textos bastante poco currados a nivel literario y había historias que...telita. Pero bueno, es lo que tú dices: para gustos...

      Claro, en el concurso de otoño "sus vais a cagar"!!!

      nota: Matilde es muy bueno, pero me encantó el de Ukiah, la historia de Edelmiro.

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    2. Me quedo, sin duda, con el de albatross: Escuela de verano. Pero es cierto que el de Uckia es muy bueno. De todas formas permíteme decirte que han habido concursos bestiales, de un nivel muy muy bueno. Creo que la gente al ser verano y no ser un concurso oficial (sin jurado) se ha relajado.Venga, Anita, déjanos con la boca abierta en el próximo, que tu puedes y sabes cómo hacerlo. Besazo.

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    3. A mí Edelmiro me cautivó. Es ese tipo de sorpresas las que me gusta encontrarme en las letras. Aquellas que no adivinas.

      Besazos.

      Gracias por los ánimos!

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  11. Es que hay Cubanos queeee...Ay Cubanos!!...pobre mujer a lo mejor no era tan mala.
    Que decías que hacía con el Cubano? explica mejor eso que no lo he pillado... ;)

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    1. A ti no te suena en quién puede estar inspirado este relato? jajaja. Eso sí, sin cubanos de por medio (eso es invento mío para darle más morbo). :-)

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  12. El relato parece obra del señor Tedio Plómez Sopor.
    Debería ser un relato más vivo y fresco. Te esfuerzas mucho, lo se, pero no lo suficiente.


    Oswaldo

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    1. Habría que ver qué escribes tú.
      Ponme un enlace y quizás estemos en igualdad de condiciones para admirar tu bella obra...

      Por cierto, "sé" lleva tilde.

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  13. Buen relato, sí señor. Pero no desesperes por estar al final de la cola, hay mucho nivel por ahí. Hay que ir despacito.
    Saludos.

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    1. Claro, el resto de los relatos eran muy buenos.

      Un saludo y gracias por la lectura.

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  14. De todo se aprende, seguro que has sacado algo en claro del concurso.
    Sobre el relato, lo has llevado muy bien, has hecho que odie a esa jefa sin conocerla, aquí estoy celebrando ese final.
    Escribes genial y lo sabes.
    Ánimo y a seguir pa'lante.
    Un fuerte abrazo, toc.

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    1. Por supuesto. He aprendido mucho: sobre todo a ser implacable, jajaja, porque nada que no he visto yo errores en el resto y he sido diplomática (quién me ha visto y quién me ve!)

      Na, la siguiente hay que trabajarla más, eso está claro.

      Un besazo!

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  15. Ay los concursos....

    Pues no están manipulados ni nada...

    Besos.

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    1. No, aquí se manda anónimo y no se sabe de quién es hasta el final...

      Besos

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  16. Tenías que haber grabado en vídeo al director del concurso, mujer ;)

    Un beso

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  17. Pues mira yo (y muchos otros) ganamos cada vez que escribes.

    Sigue, porque talento tienes.

    Besos.

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    1. Hija, eres única para inyectar ánimos. Besazo gordo!

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  18. No sé...debería leer los otros para ver un poco como estaba el nivel. Igualmente confío lo suficiente en tu criterio para creer que si tú dices que si otros han sacado mayor puntuación y eran peores, yo lo crea así, estoy segura de que eres capaz de ser objetiva.
    La tipa ésta una mala puta, eso sí.
    Besitos

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    1. Bueno, hay de todo. A mí me gusto uno muchísimo que ha quedado como por la mitad, o sea, que creo que el criterio es subjetivo, pero vamos.

      La tipa ésta es más habitual de lo que pensamos, vamos.

      Besazos reventados (de tanto cansancio).

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  19. Muy buena entrada...El texto exelente.! Me quede por aca...te invito a que me visites y si te gusta te quedes. Un calido saludo

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    1. Gracias Idolidia. En cuanto tenga un momento echo un vistazo a tu blog.

      Saludos!

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