Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

martes, 23 de julio de 2013

Premio Las Milongas de Mamá (o "Todo sobre mi madre")


(Sé que me he saltado las normas pero ya sabemos de qué van las cadenas de los premios, así que simplemente os lo paso a todas aquellas que sois madres e hijas y sabéis de qué va la gaita).






Gracias al premio que me ha vuelto a otorgar mi queridísima Inma (¿para cuándo un Thelma y Louisse, tú y yo conduciendo sin rumbo, buscando aventuras y llevándonos al huerto al Brad Pitt de turno? ) recojo el premio (desde su fiesta) y me pongo manos a la obra. Eso sí, yo voy a tergiversar un poco el tema, ya que se supone que debes plasmar tres cuentos chinos que te haya contado tu madre, pero es que mi madre, en su base de datos, como “cuentos chinos” (más bien rusos) hay un montón, así que más que cuentos voy a hablar de ella y de sus cosas, que no tienen desperdicio.

Ella, que vive en su propio micromundo donde no hay ni ley ni concierto, donde la suerte se provoca o se esquiva y las supersticiones son religión, tiene esas“pequeñas” manías que te recalcan que, por ejemplo, mirarse dos personas en el mismo espejo es un símbolo inequívoco de que se avecina mal rollo entre ellas (o sea, lo de lavarse los dientes los dos al mismo tiempo, va a ser que no); si te saludas dándote los típicos dos besos bajo el umbral de la puerta trae mala suerte o si le cuentas que a Cipriano le han extirpado un tumor en un brazo, señalándote el tuyo propio para indicarle el sitio justo, ¡cuidado! ¡No te señales! Que puede llegar a pasarte a ti también.

Son supersticiones extrañas, raras, que nadie en mi familia sabe de dónde vienen, pero ahí están...¡Prueba a retarla! ¡Intenta volver a casa porque se te ha olvidado algo! ¡Cuidado! Mírate en el espejo antes de salir, no vaya a ser que cuando cojas el coche tengas un accidente por no seguir los ritos... Aquí ni gato negro ni escalera que valga. Las supersticiones son de vete tú a saber por qué y quién sabe por dónde...

Estamos hablando de una persona nacida y criada en un régimen absolutista, con una familia dominante y un marido tremendamente vehemente (mi padre), para lo bueno y lo malo, del cuál enviuda muy joven, liberándose (en cierto modo) de todo vínculo opresor que la domine. Así que, de pronto, se libera y se da cuenta de lo maravilloso que es hacer lo que te venga en gana con casi 50 años y que ya está bien tanta sumisión. Pasa de ser atea a ser creyente (¿será la edad?), de ser sumisa a dominante. Nació roja-rojísima y ahora es conservadora, que parece mentira, si Lenin levantara la cabeza palmaba de inmediato del espanto de ver cómo le han cambiado el cuento. Ella es así: contradictoria, sin lógica alguna, sin embargo consigue que todo el mundo caiga rendido a sus pies por el encanto y la genialidad de su persona, el caos de su orden (¿he dicho orden?), el genio de la artista que sigue latente, acariciando las cuerdas de su abandonado violín muy de vez en cuándo.

Ella, recién llegada a esa España profunda, pide cuarto y mitad de ese pescado, "hija de puta", refiriéndose a la "Palometa" (japuta) y por muchos años que pasen sigue confundiendo la C con la S, escribiéndote notas tales que "Sierra a los perros en la habitación". Obviamente el cachondeo que hemos tenido mi hermano y yo siempre ha rondado alrededor de su acento, sus seseos y sus confusiones (todavía me acuerdo de la respuesta de mi hermano "¿los quieres con una manzana en la boca?)

Decir que mi madre guarda las latas sin abrir en la nevera y los botes de mermelada ya abiertos en la despensa e intentar razonarle la ley de conservación de alimentos es como el que tiene tos y se rasca los cojones, o sea, que no sirve pa’ ná. Claro que encima va y se junta con mi padrastro, que Dios los cría y ellos se juntan: Despistada ella, caótico él. Aún recuerdo ese día de verano en que iban con su Talbot Samba maquinero, allá por los años 80, a pasarlo por un túnel de lavado. Ellos a lo suyo, venga a hablar, venga a charlar y a arreglar el mundo mientras avanzaban por el túnel y asomaban los carteles de la empresa lavacoches en donde decía que "no se hacían responsables de las roturas ni de los hurtos", bla, bla,  “bajaras las antenas de la radio”, “plegaras los espejos” y “dejaras la palanca de marchas en punto muerto”. Ellos charla que te charla, cuando de pronto un chorro de espuma les invadió por ambas ventanillas (que obviamente tenían bajadas) mientras, a ciegas y con los ojos llenos de jabón, intentaban palpar en la puerta a ver si atinaban a encontrar la manivela de los cristales (eran otros tiempos, cuando no existían los elevalunas eléctricos, claro).

Sin embargo, pese a su caos y su orden particular, el desastre de no encontrar los papeles y no entender la burocracia, ahí la tenéis aprendiendo cómo se maneja un ordenador, reenviando correos y hablando por Skype (aunque no tenga claro qué significa la palabra "wifi").

Como milonga pura y dura, puedo contar el día en que mi hermano se compró unos zapatos que le encantaban y ella consideraba que los tenía que reservar para fechas especiales. Como a mi hermano se la traía al pairo y se los ponía cada dos por tres, un día desaparecieron. Tras meses de búsqueda, y dándolos por perdidos, de pronto los encontró en una bolsa, sí, pero ¡DENTRO DEL CONGELADOR! Obviamente esta anécdota ha pasado ya a nuestros respectivos churumbeles (sus nietos) de la cuál hacemos eco en comidas familiares y repasos varios que echar en cara con toda la sorna del mundo.

Milongas, embustes, trolas y cuentos tengo mil, pero eso hace que para mí, además de ser mi madre, sea además una persona muy especial, de esas que deja su toque personal cuando pasa por tu vida. 

Lo único que espero es que la suya sea infinita.


20 comentarios:

  1. jajajaj muy divertido...
    creo que todos tenemos muchas anécdotas...mi madre me decía: juanito, oscarito, alberto,... y el decimo nombre era el mio... habria que ver que piensa Freud al respecto jajaja
    un abrazo
    carlos

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  2. Que bonito homenaje a tu madre, a las madres, enhorabuena.

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  3. Madre mia! Me parece que tu madre daría para un blog entero de anécdotas. Haría buenas migas con la mía, que también es caótica, con un mundo propio y una lógica extrañísima.
    Me quedo con la primera parte, con dos condiciones, no nos tiramos por ningún barranco (a Brad Pitt sí) y la música la llevo yo jeje.
    Besitos

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  4. Ahora se entiende la magia que tienes. Con una madre así, es normal. :D
    Lo de que s ehaya vuelto conservadora conla edad es normal. A muchos nos ha pasado. No es cosa d elos años, es cuestión d ela experiencia :D
    Besazo y enhorabuena por esa madre.

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  5. Admiro a las mujeres que han superado las no pocas dificultades y problemas que les aportó aquel tiempo pasado, y que hoy tienen ese temple y fortaleza "gracias" a ese pasado... Además, normalmente nadie les ha enseñado, son autodidactas.

    Un abrazo, Ana!! y otro para tu querida mamá!!

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  6. Pobre madres, como os bañáis con ellas :D

    Encantadora señora, lo de los zapatos en el congelador me lo apunto, pero en otro sitio que no sea el de los helados que me cazan enseguida.

    Besos.

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  7. Debe ser una auténtica fuente de anécdotas familiares, de esas que hacen que una cena familiar se convierta en un acontecimiento mágico.
    Que la sigas disfrutando por muchos años.
    Un beso.

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  8. Jajajajajaj muy bueno!! yo es que como ya le pongo cara me la imagino y debe ser graciosa. Qué arte...
    Bueno pues enhorabuena por el premio!!
    Besos.

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  9. Adoro a tu madre, díselo, la adoro. Aún me duele el estómago de imaginarme a tu hermano cuando le dijo que "serrase a los perros en la habitación" ¡que bueno!
    Me parece una gran mujer, luchadora y fuerte como su hija, mi amiga Analogías.
    Oye por cierto, lo de esconder los zapatos en el congelador no me parece demasiado descabellado, Marilyn Monroe metía su ropa interior dentro cuando hacia mucho calor jaja Un abrazo, lo dicho, me gustan la madre y la hija ea.

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  10. divinaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

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  11. Se tuvo que reinventar, de eso no hay duda, en una difícil época y en un país de locura. Ahora que... me parto con lo que has contado, es una gran señora con sus manías y to, deseo que la disfrutes por muchos años, tocaya.
    Un fuerte abrazo.

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  12. Gracias chicos por todos vuestros comentarios. Iba a contestar uno por uno pero lo cierto es que no tengo mucho cuerpo para fiestas y bromas después de ver cómo están los ánimos con el accidente del tren. Un horror.

    Aún me pregunto si la ironía de que pase el día de Santiago (casi) es una coña de "nuestroseñor"... Un cachondo, sí.

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    1. muy fuerte ese accidente... que horror... un abrazo
      carlos

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  13. Nuestras madres son un gran pilar para nosotros, con sus idas de olla incluidas.

    Beso.

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  14. Te agradezco que me dejaras conocerla un poquito a través de tus ojos, Ana. Se nota el cariño.
    Entrañable la entrada.
    Un fuerte y largo abrazo.

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  15. Zapatos en el congelador?

    Joder, que buena idea, y más ahora en verano.

    Ahora mismo los pongo.

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  16. Sí, es la caña. Menos mal que no ha leído esta entrada. Si no, me deshereda, fijo!

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  17. Bueno, ya has empezado su libro? ;)
    Unicamente conozco su voz, ahora con esas pequeñas notas que sé de ella, es como si hubiera visto algunas escenas.

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    1. El libro es el de mi padre, y está acabado, esperando a que el editor me diga cuándo piensa publicarlo...

      Un besito.

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