Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Dices tú de obreros...




Resulta que siempre he renegado del rollo “boys” y demás shows erótico-festivos donde un tío exhibe su cuerpo delante de un grupo de féminas aleonadas que arañan el aire simulando unas garras. Patético.

Mi despedida de soltera consistió en ir a un restaurante a cenar, tomarnos unas copillas y poco más (¡Dios mío qué pava, sosa y estrecha mental que era!). Prohibí tajantemente a mis amigas que me prepararan algún tipo de historieta obscena, no por pudor, sino porque no me apetecía nada hacer el ganso. Creo que el baremo del sentido del ridículo en aquella época lo tenía demasiado elevado y quería pasar, sobre todo, desapercibida.

Nunca he entrado en un antro en el que un tío bañado en aceite te planta el culo en la cara y le metes billetitos en el tanga. No lo he compartido, no es mi estilo y cada vez que he visto algún reportaje en el que salen cuarentonas salidorras chillando como locas con los ojos desorbitados y relamiéndose mientras le gritan cualquier barbaridad al pobre “boy” que se contonea con su mejor sonrisa, me ha dado vergüenza ajena. Nunca he sido de soltar burradas a los hombres, elevarles la autoestima (que ya de por sí la gran mayoría la tienen un pelín subidita), ni he sido capaz de tomar la iniciativa a la hora de tirarle los tejos a un varón. Pero resulta que este post debería ir hilado al anterior (Estoy mayor) porque está claro que los cambios que una percibe en su interior son fruto del paso del tiempo y lo poco que te importa todo a determinas edades.

Recién incorporada al trabajo, tras unas merecidísimas vacaciones en el Caribe (que no sé si conseguiré sacar una entrada al respecto porque he venido con la mente tan en blanco por culpa de las grandes dosis de ron, que me veo incapaz de sacar algo en claro), mi jefe me informa de que tengo que hacer un curso de riesgos laborales. Concretamente el de “extinción de incendios”.

Y yo que, acostumbrada a no emitir ningún tipo de feromonas en el entorno laboral (porque teníais que ver el "ganao" lechoso que fichan cada año), en un alarde de premonición, le comento a una compañera que fijo que nos imparte el curso el típico bombero jubileta al cual tienen apalancado en la oficina y está a punto de salirse del cuerpo (del suyo sobretodo). ¡Ja! Cuál fue nuestra sorpresa cuando vemos aparecer al profesor del día transformado en un pedazo de maromo de metro noventa, con los bíceps a punto de reventar las mangas de la camiseta y unos ojos color miel que entendías el porqué a aquel hombre lo llamaban "bombero", pues se te incendiaban hasta las pestañas, ná más verlo.

El caso es que entre las pocas ganas que teníamos de trabajar y la recreación visual que teníamos delante, aquello se convirtió precísamente en lo que tanto he criticado durante todos estos años: A cada frase que decía el pobre bombero, el cuchicheo al respecto era digno de un club de alterne:

- Los extintores pueden ser de CO2 o de polvo.
(¿Polvo? ¿Ha dicho de polvo? A este sí que le daba yo polvo…) 

- Tenemos que entrar en el cuarto, tantear la pared y salir por la otra puerta.
(y si véis que tardamos mucho en salir, no nos interrumpáis, que la cosa va bien...) 

- Y como he dicho antes, las mangueras pueden ser flexibles o semiflexibes.
(Yo sí que te ponía a ti la manguera pero bien rígida...)

Al final, la jornada ha transcurrido entre fuegos, extinciones, cachondeo pero sobre todo muchas obscenidades, porque lo que he sacado en claro es que si a nosotras nos sueltan en un recinto en el que haya un tío bueno y haya una mayoría femenina, acabamos como las clientas del "boys" tirándole las bragas y pidiéndole que se quite el tanga para meterle un billetito en la entrepierna. Que nos suelten a nosotras en una obra a currar, que en quince días nos hemos cargado todo el glamour y la dulzura que supuestamente representa al género femenino.

¡Dices tú de obreros! Esos son monjes de clausura a nuestro lado. ¡Ay, Tacirupeca! lo que está cambiando el cuento...

43 comentarios:

  1. Me parece más tentador el bombero que el stripper boy, :)
    Besos.

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    1. A mí, después de lo del otro día, también... sin duda. Cómo estaría que mi jefe ha estado haciendo chistes al respecto, así que imagínate...jaja.

      Un beso.

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  2. Madre mia de lo que me tengo que enterar!!!

    Con lo seria y formal que tú parecias...

    Rezate dos padres nuestros y tres Ave Marias!

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    1. Seria y formal????? Yo??? Te has equivocado de blog, chato!

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  3. Jajaja, qué bueno. Aunque confiese que no me gustan los tíos muy musculados, pero este debía tener su encanto. Biquiños!

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    1. He de decir que no era de esos grimosos que se le ven las venas, para nada. A mí me pasa lo mismo. Exageradamente musculados, así rollo cultiristas, tampoco. Pero nada que ver...

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  4. Quería entrar en Analogías y he debido equivocarme y pulsar Subconciencias. Cada vez veo menos. ¡Puta presbicia!
    Pues nada, voy a Subcnciencias a ver si acabo en Analogías.
    Un beso.

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    1. Jajaja, fíjate tú que he dudado dónde publicarlo...

      Besos analógicos.

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  5. jajajajaj Si es que al final, las cosas son como son y no hay que darle vueltas. Un tio bueno es un tio bueno donde sea y meter billetitos en la tanga tiene su morbo.
    Yo lo de los boys lo encuentro patético que quieres que te diga pero debo decir que hace años tuve a un comercial brasileño absolutamente espectacular moreno con unos ojos verdes como esmeraldas colombianas, más de dos meses mareando la perdiz para comprar el producto....Lo hice ir tres veces a que me hiciera presentaciones jajajajjajaja.
    Besazo

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    1. jajaja, ya veo que te ha dejado huella... Ays! Pero qué tontorronas somos...jaja.

      Un beso esmeraaaaaaaaalda

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    1. endevé que he tinío que buscal el palabro en el diccionalio...

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  7. Que peligro que tienen unas cuantas mujeres maduras juntas!!! No comment...
    Esperemos que no tengáis una emergencia en vuestro edificio, lo digo más que nada por si os quedó bien aprendido el curso :))

    Un abrazo!!

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    1. No lo sabes tú bien. Nos juntamos unas "golfas" (mentales) y unas cachondas (humorísticamente hablando) y nos faltó empezar a vitorearle. El tío yo creo que se dio cuenta del cachondeo, pero vamos, que no éramos las únicas. El personal del colegio que no hacía el curso, se daba hasta la vuelta. Incluso, como he dicho antes, mi jefe hoy ha comentado el tema del bombero muerto de risa. Como ves, ha sido vox pópuli.

      ¡Pobre Tomás! (se llamaba así...¿Qué tomas? Contigo lo que quieras. Otra coña del día).

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    2. jajajaja... lo dicho Ana, ¡¡que peligro!!

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  8. DE LO QUE SE TIENE QUE ENTERAR UNO JAJAJAJAJA QUE PELIGRO.
    CREO QUE DESPUES DE HABERTE VISTO POR ALLÁ POR PUNTA CANA, OCULTO DONDE ESTABA VESTIDO DE BOMBERO JAJAJAJA
    UN ABRAZO
    CARLOS

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    1. No, a ti te vi escondido detrás de una pirámide en Riviera Maya ya hace dos años...jaja

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  9. jajajajajajajajajajajjajaja ¡Qué doy fe de ello!! menudo tío os visitó!! jajajajajaja ay madre y tan cerquita que lo tengo yo... jajajajajaja

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  10. Está bien eso, que se igualen las cosas en ese aspecto, a mí no me parece nada mal en absoluto, bueno, me parece mal para ambos, pero si ellos lo hacen, que lo hacemos, pues ellas también :)

    Feliz retorno de vacaciones.

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    1. Ya Dess, lo que quiero decir es justo que precisamente no es equitativo, que parecemos nosotras mucho peores que vosotros...

      Gracias, rey.

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  11. Si es que unos llevamos la fama y otras cardáis la lana. XD
    La verdad es que esas reuniones de mujeres tipo Santa Águeda, nunca me han gustado. Juegan a liberadas y en realidad lo que están haciendo es imitar a los hombres en su faceta más zafia y chabacana. ¡Vaya liberación!
    Besos.

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    1. No, yo no creo que os imitemos, creo que hay un componente muy alto de cachondeo y sobre todo que a determinadas edades ya no nos cortamos.

      Besos

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  12. Ha cambiado el cuento, el lobo y la tacirupeca. Ay toc, esos miembros no forman parte del cuerpo de bomberos de mi pueblo, así no hay manera de alegrarse la vista, jo!!!
    Un abrazo y buen provecho, jejeje.

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    1. No, del mío tampoco. Por lo visto vino de Málaga a dar el curso y ahí tienes a Maite buscándolo como loca, jajaja.

      Un beso.

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  13. Jajaja Ana! Divertidísimo! Si nos ponemos podemos ser lo más soez, ordinario y vulgar que pare madre, y barbaridades...en fin, si las oyéramos en un hombre lo tacharíamos de cerdo salido machista y blabla, pero si las decimos nosotras somos muy graciosas.
    He de decir, porque si no, no me quedo tranquila, que mi despedida fue como la tuya con amenazas de muerte si a alguna se le ocurría lo del boy, que ya estaba de moda, y siempre me ha parecido un horror. Sólo he ido a una, que relato en el blog, y te dejo el enlace, que seguramente no la has leído.

    http://patchworkdeideas.blogspot.com.es/2012/02/despedida-de-soltera.html

    En cuanto al bombero...hummmmm, si dices que no estaba demasiado musculado, le podemos dar una oportunidad, porque lo de los músculos a mí me da una grima y un repelús importante.

    Besitos

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    1. Ahí que te he dejado un comentario, pero vamos... que la historia ya no es querer igualarnos a los hombres, es que nos ponemos nosotras y somos muchísimo peores. Me pregunto qué hubiera pasado si el bombero nos la devuelve. Fijo que salimos corriendo. Claro que nosotras sólo hacíamos los comentarios cuchicheando, que no es lo mismo que irte a un boys y meterle un billete en el tanga...Buf! jajaja.

      Besazo.

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  14. Disculpa... creía que entraba en Analogías de hoy pero debo haberme equivocado porque este es tu otro blog... Un momento, no, es este que está que arde!! Avisen al bombero, please.

    Besoss

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    1. Jaja, bueno, esto no es ná comparándolo con el otro...

      Un beso apagafuegos...

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  15. Date un capricho anda... te va a sentar bien.

    Besos.

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    1. Hummm, si es con tu consentimiento me quedo ya más tranquila.

      Besos.

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  16. No te podrás quejar de la vuelta al trabajo, ni nosotros de tu vuelta.

    Besos de welcome.

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    1. No me quejo, no...tendría que ser así el resto del curso y no sólo un día al año.

      Gracias por la bienvenida.

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  17. A eso le llamo yo un buen comienzo.

    Nosotros también hacemos cursillos de esos y nos traen a unos bomberos que quitan el hipo. Los comentarios de las compañeras, referentes al bombero en cuestión, me hacen temblar... no se cortan ni un pelo.

    Luego, miras a una compañera... y somos nosotros unos cerdos... si es que...

    Beso.

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    1. jaja, pues por eso lo digo. Que juntas somos mucho peores que vosotros.

      Besos

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  18. Hola, llegué por casualidad (si es que existe eso), pero leí la entrada y no sólo me pareció divertida, sino construida de manera inteligente.
    Un saludo.
    HD

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    1. Gracias Humberto. Espero verte por aquí. Saludos.

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  19. Jajajaja Ana

    Es que la edad es muy buena (nunca mala) y nos hace replantearnos muchas cosas. Y si en ello interviene un bombero con los ojos color miel...ni te digo.

    Divertidísimo

    Saludos

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    1. Sí, bien llevada sí es buena...para qué negarlo. Un abrazo.

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  20. Jaja me has hecho reír. Te imagino muy bien portada y viendo a ese espécimen frente a ti y no decirle nada, mínimo que se te caiga la baba jaja.


    Un saludo.

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    1. no, no le dije ni media. Yo sólo cuchicheaba con mis compañeras entre carcajadas. Y te crees tú que no se enteró... Menudo elemento, jaja.

      Encantada de tenerte por aquí. Un abrazo.

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  21. ¿Cuerpo de Bomberos? Está claro: nada como un buen cuerpo de bombero para dejar volar la imaginación.
    Y es que con sus mangueras, sus extintores en polvo y su pericia apagando todo tipo de fuegos... se han ganado una merecida reputación entre la población femenina. ¡Yo de mayor también quiero ser bombero! Ah, que me dicen que ya soy muy viejo... Joder, menuda plancha. ¿Y en otra vida?

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    1. Estoy convencida de que si te metes a ser bombero ahora, dejas a los niños de 20 y tantos con la reputación por los suelos. Tú ya eres bombero, Jorge, aunque sea en otros mundos paralelos :-)

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