Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

martes, 24 de septiembre de 2013

El lugar equivocado (reedición)

(Getty Images) 

Buscó el timbre alrededor de la pulcra puerta pero no atinaba a localizarlo. Decidió entonces llamar con los nudillos. Tras unos breves instantes, un hombre musculoso de pelo largo apareció al otro lado del umbral. Había imaginado que aquella puerta chirriaría al abrirse, sin embargo, la mudez de las bisagras le resultó insólito.- Bienvenido – dijo el hombre.
- Perdón, no había visto el timbre y...
- No importa – contestó amable haciendo un ademán para que entrara. 
El hombre, vestido con una holgada camisa en color claro y pantalón estilo ibicenco, se movía relajadamente con pasos tranquilos por todo el lugar. Le indicó que se sentara en una de las butacas, pero el recién llegado se quedó cautivado mirando el gran ventanal que regía aquel sitio: Una tersa manta de blanca arena se fundía con un mar calmado de aguas transparentes mientras un dócil vaivén de las olas lamía la orilla rítmicamente y esparcía a su alrededor una suave atracción en la cuál quedabas prácticamente atrapado. 
- Está claro que este no es mi sitio – se dijo triste. Estaba convencido de que se había equivocado de dirección. Respiró profundamente intentando aflojar los nervios, impregnándose con el dulce aire que destilaba una ligera esencia de jara y jazmín. Y, aprovechando que el hombre había desaparecido se revisó la marca de sudor en las axilas, extrañándose al comprobar que los cercos de sudor habían desaparecido. El viaje le había supuesto una gran tensión, pero ahora ya no sudaba. 

Por fin decidió sentarse sin apartar los ojos de aquel paisaje justo cuando el moreno dejó una bandeja con agua fresca encima de la mesa y salió sigilosamente. Comenzó entonces a deglutir aquel líquido maravilloso que le iba calmando poco a poco mientras pensaba que debía aclarar cuanto antes que su destino no era ése. Poco a poco, el agua le fue apaciguando. Su mente se iba dejando llevar al ver las olas balancearse y sólo cuando se sintió del todo relajado, percibió una enérgica presencia que se acercaba lentamente. Era una mujer exótica con rostro extraordinariamente diferente: rasgos africanos pero piel occidental, ojos claros pero ligeramente rasgados. Su atuendo, similar al hombre de la puerta y un oscuro pelo que se recogía en una larga coleta alta. Aquella curiosa mezcla le atrajo mucho más que el leve balanceo del mar quien hasta el momento había capturado su mente.
 - Hola Juan. Te estábamos esperando- le sonrió la mujer tendiéndole una cálida mano. 
 - Hola - extendió la suya tembloroso - gracias, pero creo que me he equivocado de sitio.
- De eso nada. Estás donde tienes que estar -, contestó ella tajante.
Juan no soltó su mano. Aquella mujer le irradiaba el mayor sosiego que había sentido nunca. Se aferraba a esa paz que lentamente le iba invadiendo todo el cuerpo. Después se dio cuenta de que hacía ya un buen rato que su interlocutora le había soltado -. Por favor, ¿me acompañas? 

Bajaron por unas escaleras en forma de caracol que no parecían acabar nunca. La mujer se deslizaba sigilosa, siempre por delante de su huésped. Eso le permitió a Juan deducir su esbelta silueta aún con esa ropa tan amplia. 
- Está buena –  se dijo olvidándose por un momento de la situación –.  Lástima que sólo esté aquí de paso.
- No estás de paso – contestó ella sin girar la cabeza.
- ¡Perdón! – exclamó ruborizado -  ¡Cómo has podido saber lo que pensaba!
-  Juan, por favor…- dijo la fémina entre carcajadas - ¿Es que aún no sabes quién soy o dónde estás? 

Por fin los peldaños dieron lugar a una sala de tenue luz. Al fondo, la gente escuchaba música, charlaba y se divertía a carcajadas. Sonaba "Take Five" adornando el ambiente con notas templadas de saxo meloso. Detrás, una barra de bar, e incrustada en la pared, un enorme cristal que comunicaba con el fondo del mar, ese mismo que arriba se bamboleaba tranquilo.

La mujer se posicionó detrás de la barra y alargó su brazo para tomar dos copas anchas. Buscó una botella y giró el tapón - Es sin alcohol – le aclaró al ver su atónita mirada –. Tengo cosas que hacer después de atenderte. Luego me tomaré algo contigo, si quieres. ¿Qué te apetece beber?
- Nada, agua…o bueno, sí, mejor algo fuerte. No sé si seré capaz de procesar todo esto – murmuró el recién llegado. 
-  ¿Un vodka será suficiente o prefieres tequila?
- Me da lo mismo, la verdad, total, ya nada puede ir a peor.
- ¿Tú crees? – dijo ella esbozando una sonrisa de medio lado. – Lo cierto es que nada puede ir a más. Veamos, Juan, ¿dónde crees que estás?
- Obviamente, esto parece el Cielo. Y tengo claro que no es mi lugar. Además al morir me indicaron que me fuera directo para abajo, y está claro que ésto, de Infierno, nada.
- Claro que no, no lo es... pero tampoco es el Cielo.
- ¿Entonces? ¿El Limbo? – comentó esperanzado.
- Tampoco. Ni es el Cielo, ni es el Infierno, como tampoco es el Limbo, porque como tal, ninguna de las tres cosas existen.
Juan se quedó pensativo - No existen, claro. Estúpidas religiones. Todo es producto de mi imaginación, de mis últimos pensamientos…- masculló una vez más. - Por tanto, deduzco que tú tampoco eres un ser etéreo, un alma, una Virgen o… un ángel.
- Exacto, tampoco. Yo simplemente soy la dueña, el dueño, la responsable, el que ejecuta, la que regula, el protector de todo esto.
-  ¿”Simplemente”? ¿Cómo que “simplemente”?  ¡Ahora me vas a decir que eres Dios! Anda ya…
- Bueno, lo cierto es que así es - constató la mujer
-  ¡Qué me dices! ¡Venga hombre, no me jodas! ¡Te imaginaba con barba y enorme!
- Bueno, si lo prefieres puedo tomar ese aspecto pero lo dejo para gente muy devota, ya sabes: curas, monjas, amas de casa que no faltan ni un solo domingo a misa… La decepción sería tan tremenda si aparezco así. Puedo ser lo que yo quiera: hombre, mujer, animal, asexual o sexuado.
- Ahora entiendo esa mezcla de razas que llevas en la cara.
- He querido mostrarme de una manera más femenina puesto que al igual que para esa gente tengo ese aspecto, para ti, que nunca has tenido fe en mí, lo único que te ha gustado en vida de verdad, han sido las mujeres.
- ¡Joder! - Juan la miraba boquiabierto - ¿Entonces qué? ¿Por dónde empiezo? ¿Tengo que darte cuentas de lo que he hecho mal en vida o me bajo directamente a ver a tu contrario?
- ¡Ay, Juan, que no te enteras! ¡Que no hay infierno! ¿Cómo puedo yo imponer un infierno cuando ya venís de él?
Juan negaba con la cabeza, incapaz de asumir lo que estaba escuchando - No nos vayamos tan lejos – prosiguió la Dios-mujer - ¿No crees que sentir dolor físico, dolor moral, dolor de celos, que sintáis remordimientos, culpables, que os abandonen vuestros padres o también vuestros hijos cuando sois ancianos no es suficiente castigo? ¿No crees que la soledad duele? ¿No ves que os pasáis la vida llenándola de pesares y sufrís una y otra vez por una cosa o por otra?  Por dolores de espíritu, por dolores físicos, por enfermedades largas, por preocupaciones… Ese es el mayor infierno: la vida. Y ahora por fin se acabó el Infierno. Terminaste de vivirlo y lo que viene a partir de ahora es encontrarte con tu esencia, con tu ser, sólo sintiendo paz, amor y placer.
 -  ¿Y qué pasa con aquellos que su vida ha sido un bálsamo? ¿Esos que nunca lo han pasado mal, aquellos que sí son felices, que tienen millones y no han sufrido nunca enfermedades? – siguió intentando encajarlo.
-  No te dejes influir por las apariencias, Juan. Muchos de ellos son tan pobres de espíritu que ni se han dado cuenta de lo infelices que son, pero tarde o temprano comenzarán a padecer, y lo que a ti te parece bueno, a ellos les parecerá mediocre. Por supuesto que tenéis que tener momentos de felicidad cuando estáis viviendo ya procuro yo que sean largas temporadas. Debéis de aprender a valorar lo bueno para que, cuando llegue lo malo, el sufrimiento sea mayor, echando de menos la salud, la paz, el amor, la estabilidad, una casa en la que cobijaros, no pasar hambre, etcétera. Si sufrieseis perpetuamente por no tener estos pequeños bienestares, adoptaríais ese modo de vida y os acostumbraríais. Así no veríais la diferencia. Tenéis que tener dosis de felicidad para que al quitárosla sufráis después.
- ¡Joder cómo nos han engañado!-  exclamó sin poder reprimirse más.
- ¿Quién? ¿La Iglesia? ¿Las religiones? Lógico. Son parte de la represión a la que tenéis que someteros. Tenemos que frenaros, controlaros. Debéis tener sentimientos de culpabilidad, miedos, autocastigaros, sentiros amenazados, en una palabra: acojonados. 

Lívido, no sólo no podía creer que aquella conversación con Dios, plantado tras la barra con aspecto de mujer fuera cierta, sino que además el Creador de todo el Universo usaba aquel lenguaje espontáneo que parecía salir de cualquier boca de algún compañero de trabajo. Siempre se había imaginado a Dios (las pocas veces que había pensaba en él) utilizando un dialecto Cervantino, con palabras solemnes, rotundas y sentenciando cada frase.
 - Ahora lo comprendo todo. Me he hartado a despotricar sobre ti viendo cómo permitías tanta miseria, por eso nunca he creído en tu existencia. No he llegado a entender cómo te resignabas a que la gente muriese en atentados, sufrieran con un cáncer, quemados, ahogados o padeciendo una muerte agónica.
- Eso no es cosa mía. Yo sé lo que pasa fuera, claro, estoy al corriente, pero no soy responsable de esas desgracias. Eso es cosa de la otra. De la que os maneja en vida, es de la reina de vuestras almas en la vida terrenal. Es mi hermana, o mi hermano, tan híbrida como lo pueda ser yo. 

- Verás Juan, las normas son claras: Primero ella os hace "disfrutar" y después, pasáis a mi custodia. Así que ahora que ya lo sabes todo, desabróchate el botón de la camisa, quítate la corbata, relájate y dime ya de una vez… ¿Qué vas a beber?
Por fin Juan centró la pasmada mirada en su Diosa y, tras meditar unos segundos contestó:
- Un vodka por favor, pero bien, bien cargado

43 comentarios:

  1. La culpa siempre es de la otra eh?

    Jajajajaja

    Besos.

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    1. Era híbrid@...hermafrodita, así que no sé yo qué decirte.

      Besos!

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  2. La Merkel, claro ¡¡¡¡

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    1. Joder, claro! Cómo has sido capaz de extraer de mi mente semejante imagen???? Tú sí que sabes...

      Besos endemoniados.

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  3. Hola guapa! Aprovecho esta entrada para decirte que me he cambiado de casa. Te invito a pasarte http://mejorseraquecorras.blogspot.com.es Biquiños!

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    1. Vaya! Ya me contarás por qué...ahora me paso a hacerte una visita.

      Besos.

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  4. ufffff que mente jajajajjajajja. oye el otro día te mandé un mensaje contestandote. querias decirme algo?
    saludos
    carlos

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    1. Mente? Retorcida? jajaja. Sí, lo vi pero no he tenido tiempo. Ahora a ver si puedo... Un saludo.

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  5. Ojalá fuera cierto esto, de verdad, si lo supiera me mataba ahora mismo, en realidad tiene su parte cruel, porque si esto fuera así a asesinos en masa de la historia deberían hacerles monumentos porque en realidad estarían haciendo el favor de su vida, o de su muerte, a la gente.

    Yo creo que sí, que la vida puede ser infierno, puede ser cielo, puede ser muchas cosas pero es lo único que hay, vivirla lo mejor posible y luego pues ya veremos.

    Yo también un vodka.

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    1. Si supiera que ésto es cierto no sería una divagación ni una reflexión que se me ocurrió un día de pleno invierno, con tráfico y lluvia, yendo al curro (pensé que ésto debe ser un castigo divino, no me jodas!!). Con lo que dices de los asesinos, no sé qué decirte. Supongo que ellos llevan su parte de martirio mental de una manera o de otra, y si no, tiempo al tiempo.

      Va otro vodka pa' mí tb! Na Sdarovia!

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    2. No, si lo de los asesinos lo digo siguiendo el tema de tu reflexión, si de verdad esta vida es el infierno a los asesinados les hace un favor apartándolos de ella :D

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    3. Bueno, si tú no sabes que esta vida es un infierno, seguramente no quieras morirte tan pronto y sufriendo, está claro. Que no es lo mismo morirse torturado que echándote la siesta y no despertarte...

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  6. Un dios a la medida. Nada nuevo bajo el sol. Eso sí, prefiero esta con diferencia, aunque me temo que lo de polvo eres y en polvo te convertirás no va por aquí.
    Interesante reflexión.

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    1. No, eso no va aquí, eso va en el otro lado...jajaja.

      Un abrazo.

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  7. Me ha encantado.

    Vivimos en el infierno de lo terrenal, y ojala el transito de la muerte sea a ese lugar que describes.

    Beso.

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    1. Ojalá verdad? Y por qué no?

      Me encanta que te encante! Un beso.

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  8. Muy buena forma de ver el mas allá jaja, he pasado un buen rato leyendote. Un abrazo compañera.

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    1. Tú sí, pero el protagonista lo estaba pasando fatal...jajaja. Un abrazo!

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  9. Nunca se me hubiera ocurrido pensar a mí tampoco que Dios estuviera buena. Te estás jugando una excomunión, que lo sepas.
    Besos.

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    1. JAJAJA, bueno...estará buena para ti, para mí lo mismo es un maromo de 2x2... Y sobre lo de excomulgarme, primero tendría que comulgar, no sé si me explico.

      Besos agnósticos (amén).

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  10. Recuerdo este texto lleno de tu fina ironía.

    Como entonces te aplaudí, ahora hago un bis: plash plash
    ¡Qué buena eres!

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  11. Bueno, tiene ironía y denuncia, quizás más lo último.
    Me has dejado sorprendida e intrigada y eso invitaba a querer saber de la historia hasta el final.
    Besos, Ana.

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    1. La pirada de pinza que me dio...jaja. Un beso!

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  12. Magnífico Toc. Yo también he pensado que estamos en el infierno y que luego pasamos a mejor vida, jejeje. Perdona mi retraso, pero fiestas y trabajo no son compatibles. Un abrazo.

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    1. No hay nada que perdonar, aquí va cada uno a su ritmo. Un abrazo, fiestera.

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  13. Se me había traspapelado jeje.
    Pues no me importaría nada de nada que ésto fuera cierto, ojalá. Sólo me falla algo, redondéamelo buscando algún tipo de justicia para los que pasan por la vida haciendo el mal, el mal con mayúsculas, tú ya me entiendes ¿se reencarnan y vuelven a bajar a la Tierra entonces en lugar de poder descansar por fin tomando un tequilita?
    Por cierto ¿puede ser con limón y sal?
    Besitos

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    1. Bueno, ese era el "Cielo" del tal Juan, nadie ha hablado de que los "malos-malotes" vayan al mismo sitio. Quizás si profundizamos,tener un Cielo tan descafeinado para esa gente no tendría gracia. Quizás ellos también sufran en vida jodiendo a la gente y sólo sea una válvula de escape. Quizás, quizás, quizás...Porque ya puestos, no me puedo creer que pienses que esta gente, a día de hoy va derechita al infierno a quemarse con Satán, verdad? Así que tampoco hay justicia para ellos, que yo sepa...

      Tequila? Va, con sal y limón para ti. El Dess y yo nos hemos pasado al vodka. Va, pon la mano que te echo la sal, jejeje.

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    2. Pues no lo creo, no, de ahí que solicite algún tipo de justicia por algún lado.
      Por no mezclar me quedo ya con el tequila, pero vamos, que a mi el alpiste me va todo jaja

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    3. jajaja, ganas tengo de que vengas pa los madriles, jodía...

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    4. Pos anda que yo! Este puente de la Inmaculada hará dos años que no lo piso, Snif! Tú no sabes lo que me gusta a mi Madrid, y que conste que me lo ha pegado el coriano, que es un enamorado desde hace años y años, pero cuando me llevó le descubrí yo otro Madrid diferente, quería hacerse el chulito llevándome por La Castellana y blabla, y le dije, déjate de hostias y a mí llévame a lo castizo, y a todo el casco antiguo, y flipó. Si es que estos pijos necesitan a su lado una barriobajera pa aprender.

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    5. Jajaja, pues a ver si la próxima os lo enseño yo, además os queda el lado serrano que mola mucho, mucho!!! y es donde yo vivo...

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    6. Nena!!!!!!!!!! Serrano, Serrano...al Hard Rock te llevo yo. Un día te contaré las que hemos montado allí. Aysssss! que me pongo nostálgica

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    7. Déjate de Hard Rockssss, donde esté un buen aperitivo en La Latina empezando a las 12 de la mañana y acabando a las 12 de la tarde, que se quiten todos los Hard Rocks del mundo...jajajajaja

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    8. uy, he dicho 12 de la tarde???? En qué estaría yo pensando...jajaja

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    9. No me has entendido, primero eso, y luego ya a partir de las 12 de la noche al Hard Rock ¿o qué pretendes? ¿que me vaya a las 12 pa el Hotel como Cenicienta?

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    10. Jajaja, después de 12 horas de bebercio vas a querer aún más?

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  14. Ana, me quedé totalmente atrapada leyéndote... como siempre. Un saludo!

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  15. Apasionante! Sabes encontrar el punto exacto para dejarnos,siempre,con ganas de leerte de nuevo!

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    1. Gracias Luna-Lunera...como siempre subiendo la moral! Un besazo peninsular

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  16. Que por si acaso no me lees donde te respondí, que sigues enlazando mal el blog en el nick, te falta, en este caso el "dehoy" en la dirección.

    Y la segunda, que el día 29, ahí serás una bestia sin conocimiento :D

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