Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

miércoles, 20 de noviembre de 2013

La ley de la jungla (reedición)


Tumbada en el sofá, reposando la comida, voy notando cómo mis ojos van cediendo su peso, lánguidos, ante la insistente somnolencia. El mando de la tele en mi mano derecha, va barriendo el percal de la situación social. Al parecer, si no te das una vuelta por ese falso mundo de opiniones, no vives en este planeta, así que, me dejo llevar para ponerme al día.

Salto de canal en canal, como de muelle en muelle, trampeando el Tiempo de La 1, los gritos arrabaleros de Telecinco y las noticias sensacionalistas de Antena 3, aderezada con la amarillísima voz del presentador de turno.

Finalmente, y en vista del espectáculo, me quedo en la 2,entre elefantes y macacos. Hubiese preferido un documental de tortugas - tan tiernas ellas- contagiando ese relax, mientras observas cómo vuelan dentro del agua, pero no, hoy toca África interior, así que preparo mi estómago para recibir vísceras de ñu rodando por la pantalla.

Luego, pasaremos a centrarnos en otro tipo de animales: los tigres, las panteras, los leopardos, para acabar con las arañas pelotudas del desierto y su fase de reproducción. Que hay que ver qué manía más tonta han cogido los “documentalistas”, que empiezan por los elefantes y acaban hablando de las larvas de la hormiga del Sudán. Y no hay cosa que me dé más asco que ver sus enormes ojos negros fijándose en mí, sus mil doscientas patas brillantes moviéndose mientras su “encolmillada” y enorme boca se va saliendo, de lado a lado, por fuera de la planicie de la televisión. ¡Buaj!
Total, que viendo cómo se las gastan las leonas con las pobres gacelas, los cocodrilos con los antílopes y las hienas con los cachorros de cualquier especie, pienso precisamente en el mío propio y me invade un sentimiento de seguridad, mientras me arrebujo con la manta en el sillón. Me doy cuenta entonces, de la gran suerte que tenemos al vivir en esta asfaltada civilización y no haber nacido en plena jungla, no siendo ya de cualquier tribu del África profunda, sino cualquier tipo de bicho que base su existencia en el arte y toreo de los depredadores que le den fin a sus días.

Llegado el turno del gusano de Mopane, y tras notar que la digestión se me está atravesando, decido cambiar de canal de nuevo, exponiéndome a cualquier cosa, incluso a la Esteban. Con tal de borrar de mi mente aquello viscoso que se retuerce invadido de pelillos envenenados soy capaz de lidiar con su cara (aunque pensándolo bien,  tampoco hay tanta diferencia). La suerte está de mi parte y no la veo en ningún lado, así que me quedo con las noticias de alguno de esos nuevos subcanales recién estrenados. Hablan del asesino de una niña sevillana, de un pederasta que ha violado a un chaval y de una muerte más de “género”, que con éste suman, ciento sesenta y siete.

Justo ahí me doy cuenta de que somos exactamente igual que los antílopes, los chimpancés y las gacelillas que corren por la sabana. Aquí no hay lianas, aunque sí farolas y no hay depredadores pero sí una gran jungla fuera, en la que te matan por una pelea en una discoteca, te roban o te apuñalan por querer divorciarte de un indeseable. Eres la carne de la hiena social que viene a comerte tu vida porque es igual de carroñero que esos monstruos africanos de cuatro patas.

Y mientras que en la jungla se lucha por sobrevivir bajo la ley de la naturaleza, atravesando un río, saltando de rama en rama, aguantando aguaceros o sequías, aquí se sortean los accidentes de coche, las explosiones de gas o los terremotos. Y si en la selva una pantera está agazapada tras un árbol, aquí el yonki de turno se esconde tras una esquina, esperando tu cartera o tu móvil, navaja en mano.

La ley de la jungla es la ley del más fuerte, en África central, en el Amazonas o en La Cañada Real.

30 comentarios:

  1. Muy buena entrada, pero ¡hija! qué expresiva eres con los detalles, me has revuelto toda.

    La Cadena 2 hace tiempo que no la pongo, porque veo poca tele, casi siempre a la hora de comer y más de una vez, a la vista de ciertos documentales, me he tenido que levantar de la mesa, o con náuseas o ausencia repentina del apetito, no lo soporto.

    En cuanto a comparación, pues sí, tienes razón, no sé de dónde han sacado que los humanos somos humanos y los animales, animales, porque ellos tienen a su favor que sólo atacan para sobrevivir mientras que nosotros los "animales" hacemos equivocadamente un gran honor al nombre. Somos muchos más millones de animales de ciudad que los que pueda haber en cualquier sabana.

    Besos apretaos.

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    1. Jaja, pues es que es eso: te enfocan ahí los ojos, las larvas...y joer, que andas haciendo la digestión!!!!

      Un besazo y qué alegría que te pases por aquí!

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  2. A parte de todo eso, lo de las hienas sociales me chirría mucho, con lo fácil que sería ir cada uno a su bola sin meterse en la vida de los demás. Muy buena esta entrada. Biquiños!

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    1. Ese es el principio de la Anarquía! jajaja

      Besitos!

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  3. En la naturaleza no existe lo más pernicioso que tenemos en nuestra sociedad, el vicio.
    Los animales matan por hambre pero si no tienen hambre conviven en paz. El antílope sabe que si el león acaba de comer, no lo atacará.
    En nuestra sociedad se ataca por vicio, por complacernos más y más y más.
    Nop, la selva es mucho más segura, sabes a qué atenerte en todo momento.
    Magnífica entrada.
    Besazo

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    1. Ya te digo, y lo peor no es solo eso, es la envidia, la codicia...la avaricia. Si no de qué iban a robar esta panda de cabrones, por ejemplo.

      Gracias por los elogios. Un besazo.

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  4. De acuerdo con lo que dice Dolega. No resistimos la comparación con los animales. Son mucho más racionales que nosotros.
    Besos.

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    1. Totalmente, son más naturales, diría yo. Y matan por sobrevivir no por codicia.

      Besos.

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  5. Discrepo con Macondo y Dolega :D si se me permite claro, los animales están sobrevalorados, vemos la parte guay del asunto de la naturaleza, pero la naturaleza es sumamente cruel, ejemplo, los leones, las leonas van con su camada por ahí, si algún cachorrito se queda atrás le abandonan, no por maldad, sino por selección natural, a los más débiles les dejan morir, como los espartanos vamos, afortunadamente el ser humano normal hoy en día no hace esas cosas.

    Besotes.

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    1. Bueno, teniendo a Bretón encerrado y a los padres de Asunta...no sé yo qué decirte...¿cruel?

      Besazos!

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    2. Pues... si no me falla la memoria (que sería normal), ya leí alguna vez este post salvaje. No, no hay diferencia, sólo que como los camaleones todos nos camuflamos un poco.
      Un abrazo, Analogy

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    3. sip, de ahí lo de "reedición". Tengo textos aquí que colgué en búho y que están muertos de asco. Algunos los saco de vez en cuando fuera a que se desempolven, como es el caso.

      Besotes!

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  6. buenisimo... a veces somos como animales... serán mas racionales ellos que nosotros?
    besos
    carlos

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    1. no son más racionales, simplemente no son tan criminales...jeje. Besos.

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  7. Tu comparación es razonable. Qué diferencia hay entre la jungla de asfalto y la selvática??? A los habitantes les diferencia la apariencia.
    Un abrazo, Toc.

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  8. Yo soy un Toro Salvaje.
    Embisto al viento si hace falta.

    Besos.

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  9. La comparación es realista y yo creo que muchos hemos pensado exactamente igual que tu. Bueno, yo diria que ellos, los otros animales, son más nobles que nosotros.
    Ir por la calle es más peligroso que cruzar la selva, jajaja
    Bicos, Ana.

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    1. totalmente de acuerdo, Ohma...

      Besotes animales!

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  10. Recuerdo este texto que, como todos los tuyos, me gustó. Si Sartre dijo eso de "el infierno son los otros", la jungla está ahí siempre, sea amazónica o encarnada en bloques de asfalto. Depredadores, camaleones, hienas y bichos no faltan.

    Besos desde mi trozo de selva.

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    1. Si cuanto más tiempo pasa más ermitaños deberíamos hacernos...Al final todos a las cavernas.

      Besos desde mi liana.

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  11. ¿Ves? al final ver la tele tiene su lado bueno, da pie a una entrada como esta, que me hace sonreír y pensar :) ¿se le puede pedir más a un post?
    Besos y feliz finde

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    1. Era la 2 a la hora de la siesta...¡Eso sí que es calidad! jajajaja.

      Besos!

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  12. Jeje, cuando he llegado a lo de "Me doy cuenta entonces, de la gran suerte que tenemos al vivir en esta asfaltada civilización y no haber nacido en plena jungla" he pensado que la consecuencia inevitable era terminar comparando una jungla con otra, y ver que no hay grandes diferencias de fondo, sólo de forma.
    Por cierto, el otro día vi a la Esteban zapeando y me asusté, no la reconocí ¿está en un preograma de protección de testigos y le han cambiado la cara o qué? La leche!
    Besos, niña

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    1. La Esteban está exprimiento hasta su drogadicción. Hay que joderse! Es increíble lo que se pueden llegar a prostituir algunas personas... Y no, no le han cambiado la cara, creo que ha engordado así como 40 kilos o así.

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  13. Animales carroñeros, noticias en televisión. ¿Sólo yo veo la redundancia?
    Un beso, reeditora. Está bien desempolvar viejas entradas. Yo también lo hago.

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    1. Jajaja, buena analogía, sí, "carroñeros y televisión", total...

      Seguiré desempolvando algunas, sí, que las hay que están muertas de asco, en los inicios de este blog, cuando apenas tenía visitas.

      Un beso de co-reeditor-a

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  14. El ser humano es el único ser irracional, lo que implica que tanto las cosas buenas que hacemos como las malas requieren de mayores consecuencias ya que somos nosotros mismos los que decidimos hacerlas. Un abrazo compañera, me ha gustado tu reflexion sobre la fauna de cemento.

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    1. Gracias Rendan, como siempre tus comentarios son súper acertados.

      Un abrazo.

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