Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

lunes, 2 de junio de 2014

Vida y muerte de "The Hunter"




Hace un tiempo, mis amigos y yo organizamos una fiesta de cumpleaños para un tío con el que yo estaba saliendo. Lo cierto es que montamos un sarao de órdago, pues el homenajeado nos convocó a todos vía e-mail y muchos de los invitados no nos conocíamos entre nosotros, así que para organizarnos con respecto al regalo, le excluimos del correo principal e iniciamos un party-line que duró más un mes (cuánto daño hace mandar las cosas en copia vista y no CCO).

El tema se fue incrementando tanto que la fiesta se convirtió más una quedada de gente que llevaba “foreando” desde hacía varias semanas que en un cumpleaños en sí. Había más ganas de ponernos caras que de soplar las velas, dado el buenrollismo que se había generado virtualmente. El caso es que además de hacerle un buen regalo entre todos, la trama del puteo al que le íbamos a someter no tuvo desperdicio. Parecía una despedida de soltero. El maromo en cuestión era un metrosexual de cuidado y se pasaba la vida acicalándose, horas en el gimnasio, y un largo etcétera que nos dio la carnaza suficiente como para darle caña durante toda la fiesta. El “party-line” era un desecho de coñas y fotos de objetos-mierdas que pensábamos regalarle, lo que perpetuó el cachondeo hasta cerca de un mes y las dos semanas posteriores:
- Le compro una peluca morada, de pelo rizado. Rollo supergay.
- Pues va a estar monísimo en el gym con la cinta que le he comprado yo para la frente, porque va a juego…

Llegó el Día D y, según nos fuimos presentando, disimulábamos ante el anfitrión nuestra ya consolidada complicidad (su cara al percibir la afinidad entre gente que se acababa de conocer era para haberla enmarcado). Tras la barbacoa, comenzamos la entrega de regalos: allí estaba él, abriendo paquetitos, muerto de risa, poniéndose la peluca morada con la cinta en la frente y una camiseta en la que estampamos un letrero que decía algo así como «Ni lo sueñes, no podrías mantenerme». Todo ello a la voz de: - Abre éste, que es el bueno, ¡de verdad!.

Finalmente, y acabando la entrega de premios, salió de su envoltorio el segundo puesto, medalla de plata en cuestión de regalos: un jarrón chino horroroso que uno de los invitados tenía por casa y que aprovechó la ocasión para librarse de él. Los “quééééé bonitooooo” que soltaba entre dientes el anfitrión, seguido de nuestras carcajadas fueron lo que parecía ser la cresta de la fiesta, pero no, ni mucho menos. Aquello fue un aperitivo en comparación al plato principal, la estrella invitada, el number one, la medalla de oro, que fue ni más ni menos que una estatua de resina de medio metro de altura que representaba a un cazador con una escopeta en mano mirando en lontananza, con un galgo a sus pies. Glamour "nivel Dios". 
Aquel artilugio olvidado en un trastero y que esperaba su momento de gloria desde hacía años, lo trajo una de las invitadas, quitándose el muerto que le habían regalado el día de su boda y al que bautizamos como “The Hunter”.
The Hunter versión light
(imagen similar, pero ni mucho menos)

Pero la vida de “The Hunter” no acaba aquí. Al cabo de los meses, al reciente dueño de la estatua se le ocurrió la feliz idea de ir traspasando su premio a la persona que celebrase el siguiente cumpleaños. Así fue como se inició la costumbre de ir pasándonos “The Hunter” entre unos y otros. Daban ganas de no plantearse festejar más el cumpleaños porque además, había que dejar expuestos los objetos (el jarrón chino también, por supuesto) en el salón de sendas casas, exhibiéndolos hasta nueva fiesta.

Y pasó el tiempo. Y aquel novio y yo rompimos la relación. Ambos teníamos muy claro que no había futuro y, antes de que se hiciera más difícil, decidimos bajarnos del burro, convirtiendo aquella ruptura en un trance bastante traumático para ambos. Eso pasó dos meses antes de mi cumpleaños.

Finalmente llegó mi día y me pilló poniendo en práctica las reglas del «Manual práctico de cómo superar una ruptura en un breve espacio de tiempo». Corté todos los lazos psicológicos, cibernéticos y físicos que me unían a él, y les pedí a mis amigos que ese año me condonaran la deuda y me saltaran la “donación” del Hunter (pues era inevitable pensar en su procedencia). Para más inri, la que mejor sabía en qué situación lamentable me encontraba era mi amiga Men, y la pobre no pudo frenar la hecatombe que se avecinaba por mucho que intentara advertirles de que seguir con el juego aquel año no era la mejor idea.

Total, que allí estábamos todos en mi casa, bebiendo, comiendo y de risas…mientras yo superaba aquel nuevo bache emocional, intentando no notar en exceso su ausencia, pues se había integrado al 100% dentro de mi círculo. Y dieron las doce y me cantaron el cumpleaños feliz y allí que sacaron el jarróndeloscojones y al putoHunter envueltos en papel de regalo. Escuché a mi amiga decirles: - ¡No, por Dios, no! ¡El Hunter, no! ¡El Hunter no!-. Y yo que estaba nerviosa, desubicada y había bebido más de la cuenta me pareció percibir que se reían de mí. Lógico, estaban con la cantinela de - No te libras, no busques excusas. Entonces me di cuenta de que no habían entendido un carajo, que yo no podía tener aquello en mi casa ese año, que necesitaba tiempo para pasar página, pero ellos pensaban que eran simples pretextos para no quedármelo, porque yo era una tía muy fuerte, muy dura, y eso era una chorrada para mí a estas alturas de mi vida.

Así que de pronto, percibí cómo una furia incontrolada me poseía y le di un manotazo al Hunterdeloshuevos, haciéndolo rodar al suelo y aterrizando en el pie de uno de los allí presentes. El galgo salió despedido de la base, la escopeta se partió en dos y la cabeza del dichoso Hunter quedó como la de María Antonieta el día de la Revolución francesa. Para más inri, cogí el jarrón y lo estampé contra el suelo de la cocina (ni por esas se rompió el cabrón, dejando una raja en una loseta desde entonces).

El silencio fue mortal. Los grillos no sonaron porque en febrero estaban hibernando, eso sí, faltó ver los cardos de las viejas películas del oeste rodando por mi salón a la par que se escuchaba el sonido de una armónica (tirorirorí pua-pua-puaaa). Ya un poco más tranquila y viendo sus caras lívidas, intenté explicarles que ya les había advertido que si me traían al dichoso cazador lo estampaba contra el suelo. Titubearon, mirándose unos a otros, y finalmente me entregaron el regalo serio y empezaron a entonar un desinflado cumpleaños feliz mientras notaba cómo la fiesta se venía abajo.

Al final de la noche, ya en el bar de copas donde habíamos ido a levantar los ánimos, acabé llorando abrazada a uno de mis amigos más cercano, pidiendo perdón, y volviendo a casa tal que una esquizofrénica a las 7 de la mañana.

Meses después, coincidí con mi exnovio en otro de los muchos cumpleaños que celebrábamos por aquel entonces. A falta de Hunter hubo otro espeluznante objeto que nos dio bastante juego (un angelito de porcelana al que se le iluminaban las alas a modo de noria de atracción ambulante a quien se le bautizó como “The Angel”. Impagable).

Extrañado y viendo que SU cazador no salía a escena, en un alarde de complicidad, me preguntó:
- ¿Y el Hunter? – casi parecía que se interesaba por un perro que habíamos criado juntos.
- Lo rompí yo - le dije directa y sin pestañear.
Me miró con cara de interrogación, esperando una respuesta. – ¿Y eso?– dejó patente su curiosidad.
No le miré. Seguí contemplando la fiesta mientras observaba el cachondeo que "The Angel" generaba con sus luces de colores. Pero viendo el interés y el silencio que evidenciaba que era mi turno en contestarle, sin más rodeos, le dije: - No preguntes. No quieres saberlo.
 

44 comentarios:

  1. Ahora que lo has superado te lo puedo decir. Me alegra que rompierais. No te pegaba ni con cola ese chico.
    Besos.

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    1. Jajaja, bueno, creo es de los ex con los que guardo buen rollo. Buen tío pero diferentes caminos.
      Besos, Chema

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  2. para hacernos esperar, me lo pusiste bueno. Me tuviste atrapado. Gracias. ( Y a Macondo decirle que los años parecen no haberle dado la experiencia de no opinar en cuestiones de pareja, a ver si se arreglan jajaja ¿O era él el muchacho en cuestión? Por dios, me metí en un lío. Bueno, que disfruten del nuevo rey, mamita querida

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    1. Fernando, es que alterno con Subconsciencias, ya te lo puse en tu blog (es más, creo que dadas tus tendencias Ananistas te deberías pasar a leer).
      Arreglarnos? Noooo, de esto hace ya años. Allá por el Pleistoceno...

      Veremos a ver lo del nuevo Rey que está la gente muy revuelta. Besos!

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    2. es un error de tipografía??? quisiste decir onanistas???? donde está mi pastilla para la paranoia?? me tomaré dos

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    3. No, Ananista. Tanto escribir para una tocaya te ha dejado anabolizado? Jaja

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  3. Hay objetos que logran sacar nuestro lado oscuro por una puta asociación de ideas/conceptos/recuerdos etc....
    Me hubiera molado verte tirarlo al suelo gritando: mecagoenlahostiaputadeloscojones!!!!

    un abrazote!

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    1. Te hubieras cagado igual que el resto...jajaja. Si es que me puse muy Hulk!

      Besos!

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  4. Pobre Hunter...
    Que Dios lo acoja en su seno.

    Besos y tila.

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    1. RIP Hunter... Long Live the Angel! jaja

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  5. Cuando damos esa imagen de "todopoderoso" nadie nos cree al vernos en el suelo y decir que nos hemos hecho daño. Sois originales haciendo regalos horteras, jajajaja. Menos mal que lo recuerdas con ese toque de humor que tanto te caracteriza, Toc.
    Un abrazo, y ya ves que el tiempo y los amigos ayudan a cicatrizar etapas.

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    1. Bueno, hubo un tiempo en que me moría de vergüenza, pero ahora me lo tomo a coña, obvio. Es que fue para grabarlo. Me faltó girar la cabeza 360º como la niña del exorcista y vomitar pota verde...jajajaja.

      Un beso!

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  6. Perfecto el final! Nunca confieses porqué lo tiraste al piso..en todo caso,le toca a él quedarse pensando en porqué habrá sido!

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    1. Intuyo que por la gran afinidad (y algún que otro chivato) supo que el Hunter pasó a mejor vida por las circunstancias. Tampoco creo que se alegrara de ello.

      Besos.

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  7. Hay cosas que es mejor romperlas, es así. Eres fuerte Ana, aunque a veces te rompas y tires cosas, lo cierto es que ole tus huevos :) Biquiños!

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  8. Sí, el Hunter pasó a mejor vida, ahora, el puto jarrón no se rompió. Eso sí, acabó todo esa misma noche en un contenedor según nos fuimos de copas... Pobre Hunter! jaja

    Besos!

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  9. Bueno...la idea me parece divertidísima, los objetos más kitsch pasando de mano en mano en cada cumple jajaja, muy bueno.

    Lo de tus amigos, una falta de tacto no diría que imperdonable, pero en fin...una condición esencial con las bromas y el cachondeo es saber cuando hay que acabarlas porque pierden la gracia o joden.

    Lo siento mucho, será que compartimos mala leche además de otras afinidades, yo como tú, luego me hubiera sentido mal por estropear la fiesta, pero me hubiera cargado el Hunter, más por cabreo con los amigos que por el ex, la verdad.

    Besitos, guapa, ayyyyyyyy, que de aventuras tenemos todavía por contar jajaja, semos un pozo sin fondo. A ver si me reincorporo, que vuelvo a tener ganas de cachondeíto.

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    1. Asínnnnn me gusta, que está todo más parado sin ti... :-(

      Besazo

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  10. Extraer un recuerdo doloroso de la memoria, crear con todo ello una adictiva narración y encima hacer reír al público lector... A eso lo llamo yo talento en estado puro.

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    1. Dame veneno que quiero morir, dame veneeeeno...(you know what I mean).

      Besote

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  11. A mí me ha llenado de curiosidad esa frase de que tu novio y tú os bajásteis del burro...

    ¿Qué hacíais encima de un burro?

    DEP Hunter, debiste abdicar a tiempo.

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    1. Puntualicemos: mi exnovio. Lo del burro era una metáfora, Dess...que pareces rubio. Ni que hubieras perdido todo el pelo!

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  12. A lo que llego yo, ya está todo dicho BUAAAAAAAA
    (voy a leer la historia, a ver si se me ocurre algo...)
    Así por encima, el jarrón no es tan feo. A mí me regalaron uno que parecía una urna funeraria de la época grecolatina mezclada con figuritas tipo Lladró (lo siento, pero no hay fotos), y estuve aaaaaños intentando endosar a todo amig@ que se iba del hogar familiar, pero nada, no hubo manera. Terminó sus días de trastero (nunca llegó a ser expuesto en público ni en privado) en el contenedor ( o al menos desapareció de mi vida en ese momento, que últimamente los contenedores son muy visitados por cazatesoros).
    Para tener amig@s como esos, haz como yo y no tengas amig@s. Casi es mejor.... ;P
    Besos!!

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    1. Las fotos no son las originales. De hecho estuve mirando en el disco duro externo (que tengo ahí guardada toda mi vida) y no encontré fotos de aquellos años (deben de andar por alguna otra carpeta porque sí recuerdo que le hicieron fotos al Hunter boca abajo, dentro del jarrón y encima del capó de un coche, antes de acabar en el contenedor de la basura.

      Se me olvidó que hubo coñas al respecto diciendo que me faltó poco para tirarlo por la ventana. Porque no era verano, que si no...

      Besos ajarronados.

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  13. Tienes un sentido de humor grande, Ana, jaja. Por el modo en cómo has ido contando la historia me has hecho reir. Joder! Ya le tengo yo ganas de deshacerme de unos cuantos regalitos q conservo. Alguno ya fue directo al contenedor, jajaja
    Me gusta leerte. Y sí cuando hay que estampar algo contra el suelo, zumba! No hay mejor terapia.
    Bicos.

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    1. Igual que con la historia del pis, a grandes malas grandes risas. Cuando uno es capaz de reírse de sí mismo es cuando demuestra que ha superado aquel trance. De hecho, esta historia alejó a algun@s personajill@s de mi vida porque debí de parecerles una energúmena. Pero mejor, que ya sabes que a enemigo que huye, puente de Parla!

      Besos!

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  14. El tema es que a veces uno proyecta una imagen y luego es muy difícil salir de ese encasillamiento... Un besote!!!

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    1. Ya, yo debí de ser "heavy" en otra vida...

      Besos!

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  15. El hunter y la demolition woman. Qué fiesta más buena. Me hubiera gustado estar allí. O no.

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    1. jajaja...te lo hubieras pasado de pm, doy fe.

      Besos demolidos.

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  16. "The Angel" también tenia lo suyo...era un niño alado de plástico ,no de cerámica, con las alas de hilos fibra q se iluminaban solo en las puntas de varios colores y q mi cuñada le regalo a mi madre gastándose 30 eurazos de hace 20 añazos en un chino y q mi madre agradeció con un " queeee boniiiitoo" como el de tu ex mientras los demás veíamos su desesperacion por aguantar la risa cuando yo la miraba ojiplatica por tamaño bicharraco.
    Cuando fue el cumple de Jason consternada por el difunto Hunter le pedí a mi madre q me pasara The Angel contándole la consabida coña del "regalocastigopenitencia" q cual huevo kinder cumplía a pies juntillas tres "concetos" en uno...mi madre me dijo: sisisisi llevate eso pero Nooo lo rompaís q tiene q estar expuesto para cuando venga tu cuñada!!!!...y allí sigue el bicho.. vivito y aleteando..

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    1. jeje, sí, The Angel fue el cierre final a aquella remesa de regalos a cuál más hortera (y era préstamo porque la cara de Jason al ver al angelito con las luces de colores fue para grabarla). Y todavía quería llevárselo a su casa! Yo creo que deberías hacerle una foto para que los aquí testigos sepan apreciar de lo que estamos hablando...

      Qué tiempos aquellos, Men!

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  17. Jajja. Yo quiero un hunter para tirarlo al suelo!!!!!!!! Nunca he tirado nada al suelo!!!!!!!!!!!!!

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    1. Jajaja, pues cómprate uno y ya sabes!!!

      Terapia!

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  18. Ya le tocara al Angel ser suplido por otro cuando haya un ex que lo estrelle en el suelo.


    Saludos

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    1. No creo, el Angel duerme en casa de la madre de esta amiga ( a salvo de posibles iras).

      Besos!

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  19. Es pero que al menos the hunter sirviera de desahogo. Un abrazo Ana

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    1. Bueno, el numerito que monté no sé yo...pelín lamentable, claro que ahora me río.

      Besillos.

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  20. Pobre Hunter, al final me ha dado pena y todo, jajaja!
    Un abrazo, me quedo por estos lares ;)

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    1. jajaja, era espectacularmente horroroso, tranqui, se lo merecía!

      Besos y bienvenida!

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  21. Es que siempre pasan cosas así...en lugar de amigos hay que llamarlos enemigos jajaja! Qué poca empatía joder! Es como aquellos amigos de mi ex que lo llevaban a cenar donde cenábamos siempre y luego me venían con el cuento de que estaba muy mal que ni había cenado y se pasaba media cena en el baño (encima me lo cuentan para sentirme mejor yo también)...es que...de verdad hay gente que no entiende que todos somos humanos y tenemos sentimientos aunque no lo parezca.
    Hiciste bien en romper el Hunter pero el jarrón...fue peor, te rompió una baldosa y quedaría el recuerdo ahí vete a saber cuánto! jajaja!

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    1. El jarrón estaba más duro que la madre que lo parió. De hecho fue gracioso hacerle la foto con el Hunter boca abajo y dentro del jarrón antes de entrar en el contenedor...

      Gracias por pasarte, oye, ponnos un apartado para subscribirnos por correo, que si no no me entero de cuando escribes!!!!

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  22. Que cabronada el irse pasando regalos tan horrendos de unos a otros...

    Beso.

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    1. jaja, bueno, tuvo su momento de risas. Te aseguro que nos lo pasamos de muerte.

      Besos.

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