Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

jueves, 10 de julio de 2014

Saber o no saber estar: ésa es la cuestión.


Vale, no vamos a sacar las cosas de madre. No es un reproche, no es una queja, pero si no lo cuento reviento, y ahora que ha pasado un tiempo prudencial puedo filtrarlo habiendo colado los posos de la mala hostia y los tropezones de la hipocresía.

Hace un par de semanas fue la graduación de mi churumbel. Tiene ya 16 años y deja el colegio en el que estaba porque allí no hay Bachillerato. En septiembre va de cabeza al instituto (que la Virgen del Porro me pille confesada). Y como somos una ex-familia modélica, de las que se tratan con respeto, que comparten gastos al 50 %, de las que intentan no estar a la gresca y llevar cierta armonía por el bien del churumbel ante todo, mi hijo decide que su madrastra (“Lanoviade”) tiene que asistir al evento de su graduación, que por algo se ha pasado el curso dándole caña y preguntándole la lección. Por consiguiente, yo respondo que si va ella, lógico que tenga que traer yo a Maromo, que están casi en igualdad de condiciones (solo casi).

“Lanoviade” no tiene hijos ni ha estado casada antes. Llevan juntos alrededor de 9 años y viviendo juntos otros tantos. Cuando la conocí me pareció una chica de lo más normal, mona, con unos ojos muy bonitos. A día de hoy, “Lanoviade” parece una de esas “señorasque”, de esas de pueblo, entrada en carnes, pelo corto, a lo chico y un aspecto que nada tiene que ver con la misma “noviade” que me habían presentado varios años atrás. Intuyo que es el reflejo de lo que yo hubiera sido si hubiese seguido casada con él. Los que me conocen saben perfectamente de lo que hablo.Y no la menosprecio, ojo. Siempre ha sido un apoyo para mi hijo, no puedo tener queja, es más, si tuviera que protestar sería porque parece que con quien comparto la custodia es con ella, no con mi ex, que parecemos una expareja de lesbianas compartiendo al hijo en común. ¡Coño, que está más involucrada en la crianza y educación de mi hijo que yo misma! No es mala tía, al revés, creo que a mi hijo le viene bien tener a una madrastra que no le ignore ni le trate mal y a mi ex le equilibra, le asienta (aún más, si cabe), pero se nota a la legua que proyecta sobre mi churumbel su vocación frustrada de madre.

Hasta ahí todo es relativamente llevable. El problema viene cuando una persona no tiene clara cuál es su posición en determinadas situaciones o no sabe estar, como fue el caso. Entiendo que estas cosas son pura y crudamente emocionales o psicosociales, que eso es lo mío, y que no todo el mundo tiene determinadas habilidades desarrolladas, pero aquí hay que estar al plato y a las tajadas.

Allí estábamos los cuatro: viéndole subir al escenario a recoger su medallita, con su corbata, guapo a rabiar el capullo; yo con la baba por el suelo, súperciática en el culo e intentando pillar la postura que me estaba matando (ni sentada ni de pie, ni caminando, ni lechesenvinagre); Maromo, cámara en mano, sobrellevando el percal como podía (que estas cosas no son lo suyo pero se portó, todo hay que decirlo); el papá de buen rollo, relajado, que para eso es comercial y domina con maestría situaciones incómodas, y ella con una sonrisa que me hizo sufrir aún más de lo que estaba yo padeciendo con la puñetera ciática. ¡Pedazo agujetas tenía que tener la pobre al día siguiente en la cara! No he visto mueca más forzada en mi vida.

El caso es que yo me esperaba que, dadas las circunstancias y el buenrollismo que tenemos (si coincide cuando llamo a mi hijo, charlo con ella un rato, esas cosas que hacemos las mujeres justo antes de ponernos a parir) el evento iba a ser más relajado, pero no, se ve que en directo las cosas cambian.

Lo peor fue la cena: los cuatro sentados en la misma mesa, mi hijo cenando con sus amigos y yo sacando conversación hasta debajo de las piedras, que para eso tengo fama de hablar hasta con las farolas. Y sí, ellos me seguían el rollo, participaban, insisto: él relajado, ella forzada y Maromo intentando participar pero no había manera. El problema fue cuando, agotados ya todos los vínculos en común que teníamos (exsuegras, exsuegros, amigos que se han quedado en un bando, otros que se han quedado en el otro) ella contestaba cuando le preguntabas a él. Y yo con un pinzamiento de puta madre, mientras miraba el reloj a ver cuándo hacía el efecto el jodido antiinflamatorio. Si alguien ha padecido de ciática, estoy convencida de que me dará la razón al ratificar que te cambia radicalmente el humor.

En un momento dado tuve que contenerme para no tirarle encima el refresco que me estaba bebiendo. Fue cuando me soltó aquello de “es que a mi Descerebrado me lo cuenta todo”. Suspiré, medité, ¿cómo era? ¡Ah, sí «ohmmmm, ohmmmm»! Conté hasta trillones y me mordí la lengua una vez más mientras pensaba en que ya solo nos quedaba el postre. Creo que no llegué a soltar ni la más mínima ironía. Si lo hubiera hecho, habríamos matado el supuesto buenrollismo que tenemos, que ambas sabemos que es mentira, pero hacemos que parezca que sí, y así todos contentos.

Después de escucharla intervenir en todas y cada una de las conversaciones, incluso en aquellas que no sabía ni de qué iban y de repetirle a mi hijo que esa noche, aunque fuesen las 4 am, la llamase a ella para ir a buscarle en coche, pues su padre estaría dormido a pierna suelta (respuesta: ¡Vamos hombre, no me jodas! ¡Que va con tres amigos a dormir todos a tu casa!), mi hijo se acercó a su padre y le pidió dinero para salir esa noche. Mi ex me miró cotejando si yo estaba de acuerdo o no, pero antes de terminar la frase ya estaba ella buscando dinero en su monedero. ¡Buf! Momentazo. -¿Qué haces? - la pregunté dándole a entender que al parecer, yo seguía sentada en esa mesa y que yo sepa, aún seguía siendo su madre. Me miró volviendo a la realidad. Se acabó el jugar a las casitas, que como pose delante de los demás vale, pero estando yo quedaba fuera de lugar.
Afortunadamente mi exmarido no tuvo en cuenta aquel movimiento y ambos le soltamos una propina al crío para que disfrutara de la noche sin prestarla más atención.

Entonces no tuve otro remedio y saqué mi lado Zorraputa, que para algo me he ganado el título a pulso: cogí a mi hijo por banda y me inflé a hacerme fotos con él. Ya sabéis, en plan rollo madre-hijo, por si a alguien le quedaba alguna duda.

Y es que una cosa es involucrarse y otra equivocarte muy mucho sobre en qué lugar está tu sitio. A eso, de toda la vida, se le ha llamado“saber estar”.

43 comentarios:

  1. Buf... Qué rabia de tía! Así, sin conocerla de nada... Y tú qué aguante, toda la noche sin decirle 4 cosas. La paciencia que hay que tener, no lo sabe nadie!

    Un saludo!

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    1. A ver, conocerla la conocía de vernos alguna vez en el relevo del churumbel, pero compartir mesa nunca. Lo cierto es que yo le agradezco que sea tan maternal con mi hijo, pero no era el día, desde luego.

      Un abrazo.

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  2. Pobre "señora" Ana, estoy casi segura que más que ganas de joder o echar un pulso, fue ese "no saber cual es tu lugar". Yo alucino con esa torpeza, y por lo mucho que abunda y porque soy de la opinión de que ante la duda mejor no llegar y pecar de discreta que pasarse de rosca.

    Lo peor de estas situaciones y su ambiguedad es que si te dejas comer la moral y entras en el juego, la que termina con la fama de zorraputa eres tú, y si no entras te vas a casa con una úlcera, cuando no pretendías nada...en fin...yo me entiendo y creo que tú también.

    Al menos el desahogo. Besitos

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    1. Jaja, pobre "señora" (coma) Ana. Ainnnnnns!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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    2. La importancia de la coma, Inma...jaja. Efectivamente, no quería joder para nada, no tendría sentido. Creo simplemente el tema le venía muy grande. Y para salir airosa de situaciones como éstas tienes que tener muchas tablas, cosa que ella dejó claro que ni de lejos.

      Estoy haciendo memoria y mi ex, después de la ceremonia y antes del restaurante, mientras esperábamos a que acabaran con el "photo call" (jeje), al soltar yo una burrada delante de un padre que pasaba por allí y se me quedó mirando, dijo algo así como "que no hubiera escuchado"

      Esto y el detalle de que ella dijo que por la mañana se tendría que levantar pronto para ir a comprar el desayuno porque se quedaban a dormir 3 amigos de mi hijo en su casa:
      - Que les den por culo y desayunen lo que hay - dije yo.
      - Que les den por culo y se vayan a desayunar a su casa - dijo mi ex.

      hace que me plantee que al ver tal rotunda unanimidad entre mi exmarido hizo que se pusiera más nerviosa aún y no diera pie con bola cagándola estrepitosamente.

      Señor, perdónala, porque no sabe lo que hace...jajajjaa

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  3. ¿Cómo te casaste con un comercial? ¡Pero si no son de fiar! Menos mal que ahora me tienes a mí querida jajaja. Y menos mal que la ves poco... Efectivamente es lo que decís todos, el no saber estar. Biquiños!

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    1. Bueno comercial de turismo... ¿los metes en el mismo saco? jejeje.

      Sí, menos mal que te tengo a ti que me promocionas como nadie lo ha hecho, si no, ya sé yo que esto no sería lo mismo.

      Besazo!

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    2. No te hago falta para eso, tu libro se promocionará solito con el tiempo, ya verás. Lo que quería decir es que menos mal que me tienes a mí para decirte lo que no es de fiar. Y los comerciales son mal, mucho mal xddd! Biquiños!

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    3. Es cierto, joer, pero por aquel entonces no tenías tú abierto tu blog (y casi ni habrías nacido...jajaja)

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    4. mi churri es comercial...

      Ana lo que has hecho es de Zorraputa pero muy bien hecho, lo que es tuyo es tuyo y eso no te lo quita nadie :D

      Besos para las dos!

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    5. Jaja, nada, si es que hay que ir colocando a la gente en su sitio, aunque sea psicológicamente, y si hay que sacar a la Zorraputa que llevo dentro, qué le vamos a hacer...

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  4. ajajajajajaajajajjaja...realmente llegó un momento que se me hizo desesperante la situación! me ponía en tu lugar,y creo que no hubiera aguantado ni media copa de vino..y más con una ciática super! por favor.. a veces de tan superados y modernos,pecamos de ser surrealistas! Me has encantado como siempre!

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    1. Si aguantas, si, porque no eran pullas sino petidas de patas constante y no se daba cuenta de lo torpe que era. No tomé vino (me faltó eso). Luego ya con un ron, después de marcharnos, relativicé un poco (y el efecto del antiinflamatorio por fin se hizo notar, eso sí, necesité 4 horas).

      Besotes.

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  5. Lograste controlarte... En este caso lograste gestionar tus emociones ;)
    Eso si que es saber estar, Ana!!
    Un abrazo!

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    1. Si claro, soy una experta en eso. Otra cosa es que comparta aquí la mala hostia que se me puso....Si no lo hubiera controlado, malo.

      Otro abrazo para ti

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  6. Yo no sé si podría aguantar a "la otra", qué quieres que te diga!!! Y menos aún con hijos. Admiro tu paciencia.
    Besos.

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    1. Es que es por los hijos (en este caso el hijo) por lo que aguanté. Si no de qué...

      Besotes.

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  7. Es que la ciática es de lo más jodido que hay, me rio yo de los partos, dos he sufrido y no duelen nada comparados con una buena ciática, hasta inyecciones me tuve que poner :)

    Dile a la moza esa que si le sobra el dinero yo la acepto como segunda madre :D

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    1. Jajaja, no sé cómo lo haces pero siempre me sacas una sonrisa o en este caso, carcajada.

      Ya se lo digo. Creo que tendrías buenos cántaros maternos a los que agarrarte. Piénsalo, Dess...

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  8. Eres demasiado "políticamente correcta", niña... ;)
    Algún día te arrepentirás de no haberle pisado el cuello, alegando enajenación mental transitoria debida a la mezcla de medicamentos , alcohol y el pico de adrenalina de las horas anteriores....
    Besos!!

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    1. No tengo yo pierna para pisar semejante cuello. Ríete tú de Fernando Alonso (fíjate lo políticamente correcta que soy...)

      Besos!

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  9. Jajaja creo que mejor no opino porque no sé lo que es ser madre. Pero no sé tú misma dices que ella ejerce bien y también tendrá derecho a fardar un poco de hijo no?? Quizá tengas razón y debería quedarse en un segundo plano cuando estás tú, no lo sé. Supongo que yo lo haría así, pero es que yo asi por naturaleza...de quedarme en un segundo plano. Ahora lo de contestar a lo que preguntas a tu ex...jaja eso es que ya el complejo de madre se le va de las manos XD

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    1. Sí, ejercer ejerce bien, pero una cosa es hacerlo bien y otra creer que el hijo es suyo. Ya ni lo digo por mí, según me marujea por ahí el churumbel, de vez en cuando mi ex-suegra se pone de los nervios al verla hacer y deshacer a su antojo. Con eso ya te doy pistas.

      Un besote.

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  10. Jajajaja, tenías que sacarlo!!! Has hecho muy bien, qué bien sienta ahora el vino de Jumilla en ese estómago, a que sí??? A ella sus nervios le hicieron comportarse como Goya, más "pa'llá que pa'cá" y a ti el tuyo te traicionó y se unió a los de ella para la "jodienda nocturna" Madre no hay más que una y a ti te encontré... (letra de una canción, Toc)
    Un fuerte abrazo pa'ti sola, al ciático ni verlo.

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    1. El vino de Jumilla me hubiera hecho falta aquel día no solo por la ciática sino para dejar de oirla! jajaja.

      Besazos ex-ciáticos y saboreando el vino!

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  11. Toda una exhibición de ese recurso tan poderoso como difícil de dominar llamado ironía. Mi párrafo favorito:

    “Lanoviade” no tiene hijos ni ha estado casada antes. Llevan juntos alrededor de 9 años y viviendo juntos otros tantos. Cuando la conocí me pareció una chica de lo más normal, mona, con unos ojos muy bonitos. A día de hoy, “Lanoviade” parece una de esas “señorasque”, de esas de pueblo, entrada en carnes, pelo corto, a lo chico y un aspecto que nada tiene que ver con la misma “noviade” que me habían presentado varios años atrás. Intuyo que es el reflejo de lo que yo hubiera sido si hubiese seguido casada con él.

    Delicioso. Hasta Samuel Johnson estaría de acuerdo conmigo.

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    1. Sí, un poco más y supuro ácido sulfúrico. Ya sabes que antes muerta que sin sorna. Ya lo dijo el "reflán": Ponga un sarcasmo al día para mejorar su vida textual :-P

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  12. A que te quedaste a gusto?

    :)

    Pues eso.

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    1. Después de parir este post? Claro!

      Besos!

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  13. Quizá a esta mujer lo que le pasa es que se aburre muchísimo en su día a día y necesita ser protagonista a la mínima ocasión.
    Según tú misma cuentas, la relación con tu ex la está perjudicando seriamente...

    No te lo tomes a pecho, tu hijo sabe que tú eres su madre, y tú también. Incluso ella lo sabe.
    No hace falta demostrar lo que se sabe y es evidente ;)

    Un abrazo!

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    1. Pues lo lleva claro. Si pretende meterse ahí me temo que no me conoce, lo que pasa es que lo hace sutilmente. En fin, peor para ella.

      Un abrazo, B.

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  14. Buffff yo no podría estar en esa situación. Ni en un bando ni en otro Jaja. Un abrazo compañera.

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    1. Yo tampoco podría pero he podido. Hay que pasar por estas cosas en la vida, y por otras peores, así que... son lentejas.

      Besote.

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  15. Sólo con lo de la sonrisa continua y forzada ya me ha matado. Odio a ese tipo de gente. Vale, bueno, igual "odiar" es demasiado fuerte... pero no, no me parecen de fiar.

    Besos!

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    1. Te digo yo que al día siguiente debió de pasarlo fatal con las agujetas faciales...jeje.

      Un abrazo!

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  16. Pufff la de cosas que hace una madre por su hijo jajajajajajaja
    Me darás la razón en que estamos todavía muy lejos de protagonizar esas películas americanas donde el rollete de verdad es bueno jajajajaja
    Mucho me admira que no le dieses un bocado en la muñeca y le arrancases el brazo...
    Pues ea, a relajarse jejeje
    Besos, muchos

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    1. No, he preferido hacer algo peor...dedicarle un post ácido y corrosivo como éste (creo que duele más y a mí me deja suaaaave, suaaaave).

      Besos!

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  17. Yo le hubiese dado un par de hostias! Un abrazo Ana, un abrazo que te daré dentro de nada jeje, aquí en Barcelona.

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  18. Si hubiera podido se las llevaba calentita, y tú lo sabes.
    Besazo, ojazos

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  19. Pues yo le habría tirado el refresco, porque tienes más razón que una santa. ¡Madre no hay más que una! ¡Hombre yaaaa!
    Enhorabuena por la graduación de la criatura.
    Hija, voy de lo más reciente a lo más antiguo y son todo felicitaciones y enhorabuenas. ¿Qué bien, no?
    Muuuacka!

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