Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

lunes, 18 de agosto de 2014

Crónica de cuatro encuentros (4. Ángela) y final.




A las 17:30 en el Liceu. ¿Dónde si no? ¿Dónde podríamos quedar más que en el mismísimo Liceu, en plenas Ramblas, para ver que Ángela es de carne, hueso y sobre todo es de ojos? ¿De ojos penetrantes que irradian calidez en cuanto te observan?

Puntual, ahí estaba. La divisé desde lejos: su cuerpo pequeño, su forma de vestir, toda ella daba la sensación de ser una veinteañera. Tan antagónica ella, elegante e informal al mismo tiempo. Toda una señora, pero casi una cría.

Me espachurró fuerte, como alguien que espera a un familiar que viene de lejos, como alguien que lleva meses esperando dar ese abrazo. Ya me venía diciendo que el día en que nos viésemos me iba a dar un beso “en tó los morros”, pero supongo que el hecho de que tuviese a un menor mirando, que era mi Descerebrado, hizo que no se dejara llevar por la exaltación de la amistad y se contuvo.
Nos agarramos como los señores mayores, cuando van paseando por la calle, del brazo, esquivando al gentío sudoroso que venía contracorriente Ramblas abajo y me llevó a un café típico de las tertulias de la Barcelona intelectual. 
 
– Te voy a llevar a un sitio que vas a flipar – me dijo. Sí, “flipar” no es que sea una palabra muy erudita, pero así es ella: es capaz de desarrollarte una novela que te hace dudar de si estás leyendo al mismísimo Lovecraft y luego te suelta esa jerga tan jovial que hace que la veas como si fuera una adolescente. Efectivamente, era el sitio ideal para hablar de literatura, el decorado inmejorable: mesas de mármol, sillas de madera, y en el entorno aún se podía escuchar el eco de los personajes que habían divagado por allí algún siglo atrás. Nos faltaba el mismo Hemingway sentado a nuestro lado. En el salón contiguo, un piano precioso y los baños, a juego con el resto del local. Todo destilaba intelectualidad por los cuatro costados.

A Ángela la conocí en “Grupo Búho”, un sitio web en el que colgábamos nuestros escritos y comentábamos  los textos. De ahí he sacado varias amistades, pero fue curioso que con Ángela conecté ya casi en el cierre de la página. No nos quisimos perder la pista y nos fuimos dejando las marcas en los árboles virtuales (llámese comentarios en blogs, en Facebook, etc) para no andar muy lejos. Así que Ángela, en conmemoración a nuestro sitio en común me regaló un buhito de peluche que ahora anda postrado en una de las estanterías de mi habitación, observándolo todo, el muy cotilla… Y para que no faltara una buena firma en el libro, me regaló un boli-flor que va en perfecta corcondancia con ese carácter hippie que se le deduce a la legua. El boli llamaba tanto la atención que incluso una cría francesa que pululaba entre las mesas se empeñó en que se lo diéramos. ¡Ja! ¡Niñitas a mí! ¡Soy inmune, anda, tira!

Angie es una loca de las letras. Es de aquellas que quiere que le den caña de la buena para aprender. Su fuerte son los concursos (no sé cuántos lleva ya ganados) y no para, no cesa, y si lo hace es para darse tiempo para leer, y seguir aprendiendo. Se mueve como pez en el agua cuando compone relatos, su desbordante imaginación llega a rallar la indecencia porque ella ante todo es una gamberra. Se lo dije sentadas en la Plaza del Pi. Yo suelo conectar con gente gamberra y Ángela es una señora de puertas para afuera, pero no hace falta rascarla mucho para que te muestre lo descarada e irreverente que pude llegar a ser. Por eso me gusta.

Lo cierto es que fue un encuentro muy corto. Yo no paraba de ponerle al día del libro, de mi padre, de lo que yo opinaba sobre éste o aquél. Y ella preguntaba, analizaba y me dejaba a mi aire, que me fuera por las ramas, que perdiese el hilo, que me fuera por Peteneras, por los Cerros de Úbeda. Sonreía y volvía a preguntar y allá que iba yo otra vez con toda la artillería.

Después de casi tres horas de intensa conversación, la acompañé por las calles peatonales de Barcelona, hasta la tan famosa Plaza de Catalun-ya (sí, va con retintín). Fue entonces cuando me habló de cosas más serias, de sus preocupaciones del día a día, de lo perra que es la vida y lo frágiles que podemos ser en un momento dado. Sé que no estaba en su mejor día, sin embargo, me lo dio todo y eso es de agradecer, viniendo desde el quinto culo solo a verme. Otra hubiese cumplido con lo justo, y hasta luego Lucas.

Lo cierto es que me siento afortunada teniendo gente que, viviendo tan lejos de mí, los siento tan cercanos y, no habiéndolos conocido previamente, tengo esa sensación de que ya nos conocemos desde siempre. Ahora que ya está roto el hielo y nos hemos buscado y encontrado, solo queda mantener el hilo siempre atado.

Tanto Ángela, como Inma, como Jorge (Dolega me pilla aquí al lado), saben que me tienen aquí, esperándolos, que estoy impaciente por volverlos a ver, por dedicarme a ellos, tal y como ellos han hecho ellos conmigo. 

Sé que ese día llegará tarde o temprano, lo único que espero es que sea pronto.

34 comentarios:

  1. ¿Otra gamberra? Si es que no sabes rodearte más que de mala gente, no llegarás a ninguna parte así Anita ¿y medio hippie? son las peores, ya te lo digo.
    La vida es una puta perra, doy fe, pero ahí andamos, aprendiendo a esquivar dentelladas y si es necesario afilando colmillos, no queda otra.
    El Café de la Ópera, eh zorrinas? simbólico, si.
    Besos a las dos

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    1. Es que la cabra tira al monte y todo el monte es orgasmo. Con eso digo to!
      Besos zorraputeros (jajaja)

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  2. Habrá sido un viaje corto a Barcelona, pero de lo que no se puede dudar es de que ha sido intenso. A esta chica no la tenía vista, pero además de interesante tiene unos ojos preciosos.
    Besos.

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    1. Pues no sabes cómo escribe Chema. Ahí he dejado los dos enlaces para que la visites, y con lo que eres tú con las letras, sé que te va a gustar.
      Besos

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    2. Pues no sabes cómo escribe Chema. Ahí he dejado los dos enlaces para que la visites, y con lo que eres tú con las letras, sé que te va a gustar.
      Besos

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  3. Cómo me alegro de que hayas tenido tanta desvirtualización junta. Tienes que estar en una nube... Un besote!!!

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    1. Efectivamente, estoy aún de subidón y eso que han pasado ya casi dos semanas... Por eso tenía que escribir cada uno de los encuentros.

      Besos!

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  4. Voy directo al final de estas crónicas, porque Ángela es una grandísima escritora y además la conozco. De hecho es mi lectura preferida en internet y deseo que publique decenas de libros para coleccionarlos.
    Barcelona es arte, siempre quisiera volver y revolver.

    Un abrazo, Ana

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    1. Lo de grandísima escritora ya lo sé yo, vamos, no hace falta que lo jures. Lo de Barcelona es para repetir, sin duda.

      Besotes.

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  5. Me he bebido los 4 encuentros, y es que son esas experiencias las que te hacen sentir viva, la de conectar con personas que llegan a tu vida casi por casualidad (en la que yo no creo demasiado), y que forman parte de tu mundo desde antes de existir en tu sónar.

    Enhorabuena por esos momentos y esas amistades!

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    1. Es que como dice por ahí Macondo, ha sido corto pero muy intenso y he saboreado cada uno de los encuentros con tanta adrenalina que aún me dura.

      Besotes.

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  6. El beso en los morros no te lo di porque ¿qué hubiera pensado tu tierno descerebrado de mi? Pero en la próxima y a la luz de una farola no te librarás, luz de mi vida. Gracias por esta crónica tan estupenda, madrileña guapa.

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    1. Esta crónica es lo mínimo, después de tanto tiempo.

      Sabía yo que te cortabas delante de un menor, jajajaja.

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  7. De todos modos debo decir y no es coña que Ana es una tía con las ideas muy bien organizadas y una gran conversadora, es inteligente, guapa y simpática pero...es cruel, porque le rugió a la pobre niñita guiri cuando ésta, con una cara de pena impresionante, miró con codicia el boli de flor que le regalé.

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  8. Es niña y es guiri. Te recuerdo dónde trabajo? Estoy inmunizada, jajaja. Sí, vale, era muy mona, pero suficiente hice con decirle a la madre que le iban a cargar una comisión por sacar con la tarjeta de crédito en el cajero, ejjjjj que la otra también, telita!

    Besazooooo

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  9. Te dije hace mucho tiempo que terminarías de gira por la península y alrededores.
    Esto ha sido un calentamiento. ;))
    Besos!!

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    1. Bueno, de gira estoy, aunque sea de vacaciones...
      Besos!!

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  10. Desde que viera el cuadro de Jan van Eyck en el que el artista aparece reflejado en el pequeño espejo del fondo, detrás del matrimonio Arnolfini, siempre me han fascinado los retratos reflejados en un espejo. Y si a eso añadimos unos grifos en escorzo de diseño rococó... (¿que no es rococó, que es neoclásico? Bueno, ahora no vamos a discutir por un quítame allá esa pajas) (¿Que ha quedado feo lo de las pajas? Así no vamos a ninguna parte). Pajas aparte, quiero decir, tonterías aparte, voy a clickar sobre el nombre artístico de Ángela, para ver si escribe tan bien como dices...

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    1. Tú siempre viendo la paja en el ojo ajeno.
      Para referirte a esos cuadros podrías haberte quedado con las Meninas, pero bueno...
      Ya he visto que has comprado lo que decía, verdad?
      Besos

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  11. Y sí... me puse celoso, al final soy yo el único con el que no te has encontrado. Y mira que recorrí España con la excusa de presentar un libro. Creo que voy a volver en diciembre, todavía puedes quedar perdonada ;)
    Un beso grande y vamos con los encuentros reales.
    HD

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    1. Bueno! Pues avisa y hacemos un intercambio... de libros quiero decir!
      Ya sabes cómo localizarme, no?
      Besotes!

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  12. Ahora mismo me voy a su blog, no la conocía, así que para allá voy. Qué suerte has tenido, vaya veranito!!!
    Besines

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  13. La verdad es que sí, está siendo un verano muy fructífero!
    Besos anti envidiosos

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  14. Qué bien aprovechadas fueron esas horas!!! Sois personas maravillosas y por eso conectáis enseguida.
    Y los gatos... eso atrae, hijas mías, jeejejeje.
    Un achuchón para las dos.

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    1. Debe ser que Dios nos cría y los gatos nos juntan, no Toc? Besazos felinos :-)

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  15. ¡Que maravilloso encuentro! Se nota la admiración y el cariño que sientes por ella y estoy segura de que eres totalmente correspondida.
    Suele ocurrir con la gente que es sincera y creo que nosotros somos muy afortunados al haberte encontrado.
    Lo mismo digo vecina, cuando quieras nos corremos una juerga y prometo que no habrá harinas :P
    Besazo hermosa

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    1. Sí, Ángela es una persona hiper cariñosa, siempre con la sonrisa en la cara, por no resaltar una vez más lo bien que escribe.

      De lo de la juerga, cuando me digas.

      Besazo

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  16. He leído las 4 "desvirtualizaciones" y me da mucha mucha envidia. Me recuerda a una época en la que escribía en un foro de música, y era yo la que organizaba las quedadas de gente de todas partes; por algo me llamaban "pastorcilla del rebaño".
    La verdad que resulta fascinante pasar a ese plano y ponerle cara a la gente a la que llevas mucho tiempo leyendo y con la que compartes tantas cosas.
    De esa época hace más de 15 años y aún conservo amigos que salieron de dicho foro. Seguro que vuestros lazos también perduran en el tiempo, ¡enhorabuena!

    Mua!

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    1. Yo también he sido asidua de un par de foros y es alucinante el vínculo que se hace.
      Me alegro de tu vuelta!
      Besos

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  17. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    1. Pues no te creas que yo le saco muchos centímetros. Ya sabes lo que dicen d los frascos pequeños no? (Y lo del veneno también)
      Besotes

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  18. Ángela es una deliciosa provocadora.
    Yo le daría un beso en los morros pero es que es tan bajita que me jugaría la espalda agachándome para besarla.
    Mejor me la subiría al hombro y le iría dando pipas para que comiera.

    Jajjajaa

    Besos.

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    1. No me imagino dándome besos con un toro, no sé, no me provoca lujuria. Bueno, a no ser que tuvieras la apariencia de Robert de Niro, que si me pone. No obstante el hecho de tener dos cuernos disponibles y brillantitos para usarlos de colgador de mis prendas intimas tiene su punto.
      Vos también sos un encanto, astado.

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