Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

domingo, 31 de agosto de 2014

Se acabó la anestesia.


Se acabó. Hasta aquí hemos llegado. 

Se acabó el no mirar el reloj, el vegetar al sol cual mojama secándose tiesa. Se ha esfumado ese mes que parecía infinito en el que no había más preocupaciones que dejar de escuchar al tío del cortacésped justo cuando la brisa de la mañana te refresca lentamente tras una noche soporífera. Sí, ya lo sé: que el hombre también pasa calor a las tres de la tarde, pero coño, es que es cuando mejor se está.

Se acabaron los gritos de los niños y ese repetitivo jueguecito que se te mete en el subconsciente como una gota cayéndote en la cabeza al mismo ritmo: ¡Marco!... ¡Polo!.... ¡Marco!... ¡Polo!... y así hasta nunca acabar, añadiendo la versión 2.0 con su ¡Tierra!...¡Aire!  (¿Pero quién se inventó esta moda? ¡Que se pase ya por Dios! ¡Que hasta echo de menos al cabroncete de turno sacudiendo el churro contra la superficie del agua y provocando un estruendo que ríete tú de las Fallas valencianas!). Yo creo que los muy cabrones se inspiraron en los métodos que usaban en la Inquisición.

Se termina el comer a la hora de la siesta, siestear hasta bien entrada la tarde y trasnochar viendo una película hasta horas intempestivas. Se finiquitan las lorzas in crescendo, el salir de aperitivo a diario y pensar que el día 1 te pones a rigurosa dieta porque el día 1, ese cabrón paciente que te espera con una sonrisa de oreja a oreja, está a la vuelta de la esquina, acechándote.

Hoy ya todo ha cambiado. He soñado con gente del curro, me he despertado pronto y no habrá siesta que valga porque sé que si no, no pegaré ojo. Regularse de un día para otro será difícil, pero teniendo en cuenta que los churumbeles en mi colegio empiezan el día 3, o me pongo las pilas en "cero coma" o según lleguen les echo el aliento a tinto de verano y eso, siendo una bibliotecaria rigurosa y estricta no procede.

Ahora toca escuchar ese bip-bip que te rompe el sueño justo en la mejor parte, colocarse el reloj de nuevo en la muñeca izquierda, desayunar mirando el minutero y tragarte los atascos. Volver a tu vida, la real, no ésta que debe ser un mundo paralelo que nos brinda algún dios para saber que lo bueno, si breve, es una putada. Después no te queda más remedio que asumir que tienes once meses por delante de más de lo mismo: aguantar adolescentes (y algún que otro adulto), cronometrar el descanso del café, medir la hora de comer, arañar tiempo para el deporte, la compra, la casa, la cena, preparar la comida del día siguiente para Descerebrado... ¡BASTA!

Han sido treinta y un días de disfrutar de los amigos, de conocer en persona a otros, de paisajes espectaculares y charlas divertidas, de lectura intermitente y bricolaje sin prisa. La prisa, sí, esa palabra que ha quedado suspendida hasta septiembre, como una asignatura que hay que recuperar para poder pasar de curso. La prisa que nos acompaña midiendo cada segundo de nuestras vidas para poder aprovechar a tope las veinticuatro horas que nos brinda el calendario.

Se acabaron los refritos televisivos y esos programas de zapping que no puedes ver a diario. Ahora empiezan los buenos propósitos: el gimnasio, la dieta, el apuntarse a un curso de inglés y empezar una colección por fascículos (¿de verdad hay alguien que los compre? ¿Y que los consiga acabar enteros?).

De aquí a nada los días se harán más cortos (que se empeñan en menguarnos horas de luz y yo sigo sin entenderlo), el frío se nos meterá en los huesos y el 15 de octubre empezarán los anuncios de navidad, que al parecer, si sigue así, no nos dará tiempo ni a ponernos a dieta porque va a llegar a solaparse con el primero de septiembre.

Así que no me queda más remedio que aprovechar estas últimas horas, darme el último baño vacacional y tratar de no pensar en mañana. Ahora en lo único que puedo pensar de manera corrosiva es esa frase que dicen que suelta Matías Prats:
"Se acabó la anestesia. Se acabó lo que sedaba".

27 comentarios:

  1. Yo, como este año he tenido pocas vacaciones, no me ha dado tiempo de coger pereza.
    Bienvenida al mundo laboral.
    Besos.

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    1. Buf, qué mal lo estoy llevando, y además con este insoportable calor!!!!

      Señor, llévame pronto (a la piscina, jaja).

      Besazo

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  2. Yo pillé las vacaciones ayer. No me das casi nada de pena :P
    Besos!!

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    1. Tu eres lo peorrrrrrrr!!! Pero ya hablaremos en navidad, ya...

      Cachoperro!

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  3. Ánimo, aunque por si te sirve de consuelo mis vacaciones hace ya días que se acabaron. Y además -como tú sabes- han sido una mierda de vacaciones, pero cambiemos de tema... :P

    Ah, por cierto, ese potingue azul que hay en la jeringa no es anestesia, ¿eh?

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    1. Tú tienes algo que solucionar con el Karma porque últimamente tus vacaciones no son como deberían. Creo que tendríamos que ir a una bruja blanca para que te quite el mal de ojo (no diré cuál de los tres) que te han echado.

      La anestesia no será azul, pero y lo bien que queda en la foto, qué?

      Besos, torpedo.

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  4. Me angustia leerte, porque recuerdo ese agobio depresivo del día final de las vacaciones, y es una barbaridad decirlo, pero hasta casi dan ganas de no tener vacaciones por no pasar por ésto, que por supuesto la barbaridad te da por pensarla ya a toro pasado, claro.
    Y dicho ésto ¿quieres que empiece como por facebook? Porque si me provocas lo hago eh!!!! Que mis vacaciones se han limitado al día que nos vimos y al concierto de Extremoduro, ese ha sido mi superagosto, breve pero intenso jaja.
    En fin, si no lo digo reviento, que sus jodáis todos los que mañana empezáis de nuevo, que yo como no he perdido la costumbre de currar, mañana para mí es solamente un lunes más.
    Besos, y a cascarla

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    1. Joder, ya veo cómo te angustias y te solidarizas con los que tenemos la "suerte" (lo pongo entre comillas porque encima parece que te están haciendo un favor) de trabajar para otros, vamos que te ha faltado decir que la culpa es nuestra por ir a currar...jajaja.

      Endevé cómo se pone la niña...

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    2. No, no. La culpa es vuestra por permitiros las vacaciones, que me habéis tenido rancia perdida todo agosto

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  5. ahhh un relato perfecto,que te va calando,y te va dejando esa cosilla,ansiosa y angustiosa de lo que está llegando a su fin... Como siempre has estado impecable!

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    1. Gracias Luna, y por cierto re-felicidades!

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  6. En la primera línea leo "tiesa" y pienso "esto promete". En el segundo párrafo me cruzo con "echo de menos al cabronazo de turno sacudiendo el churro" y me digo a mí mismo "bueno, bueno, bueno...". Pero al final me encuentro solo con un Matias Prats anestesiado y me pregunto "¿me he perdido algo?".

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    1. Claro, es que tú siempre pensando en lo único, Follardo, digo Ricardo...digo Jorge :-P

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  7. La vuelta de las vacaciones es un infierno pero ya verás cómo prontito te haces a la rutina y ya no te parece tan mal. Un besote y ánimo!!!

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    1. La vuelta de vacaciones es un infierno, pero si encima es lunes, la hecatombe te llega en un par de días (llámese niños, que entran mañana), y hace un calor de 38º, no es un infierno, es EL infierno...jajajaja. Vale, ya, siempre puede ser peor: tener ladillas por ejemplo.

      Gracias por los ánimos, Alterita.

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  8. Piensa que llega algo tan precioso como el otoño, casi tan precioso como tu.
    Un beso.

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    1. Gracias por el cumplido Pitt, pero a mí me gusta más zanganear en verano...jajaja.

      Nada, es lo que hay, son lentejas.

      Besos soporíferos de final de verano (hay que joderse!)

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  9. Yo también vuelvo. Ánimo guapa. Biquiños!

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    1. Ánimo para ti también, que ya he visto que has descansado a base de dormir 10 horas diarias, eh??? Qué suerte!

      Besosssss

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  10. Yo empiezo paulatinamente, hoy una toma de contacto y mañana más. Lo peor ha sido cuando llego a saludar y no me acuerdo del nombre del compañer@ de turno, siempre me pasa lo mismo a la vuelta de las vacaciones. Intentar buscar los informes de los alumnos sin recordar los apellidos ni los cursos. A esto le llamo desconexión total. Esa soy yo!! Hay que empezar a tomar conciencia de la realidad desde ya. Ciao, verano. Sniffff.
    Lo conseguiremos, Toc.
    Un abrazo mufuerte.

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  11. A mí se me olvidan los nombres de los chavales. Hoy he visto un nombre duplicado y resulta que eran dos hermanas que la una se llamaba Nuria y la otra Laura. Y te juro que no veía la diferencia por mucho que me concentrara. En fin, nos daremos tiempo.

    Si los curritos del algodonal nos vieran se descojonarían de nosotros...

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  12. Yo tengo el récord de iniciar coleccionables sin llegar a terminar ninguno de ellos.
    Ánimo y a por los once meses... que sólo son once.
    Besos.

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    1. Gracias Elvis. Estoy sin levantar cabeza. Apenas tengo tiempo ni de responder a los comentarios, con eso te digo todo. A ver si acaba ya el principio de curso, que telita.
      Besos!

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  13. Al menos el nuevo curso me da ocssion de conocerte. Un saludo.

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    1. Hola Susana! Pues encantada de conocerte, aunque sea virtualmente.
      Un abrazo!

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  14. Mujer, antes de que tengan que pasar esos 11 meses, están las navidades, la semana santa, puentes varios, bla bla bla... no hagas más cuesta arriba lo duro que es volver a la rutina, que tal y como lo has escrito, me han dado ganas de tirarme por la ventana imaginando que lo peor está por llegar, la lluvia, el frío, la factura del gas...
    Y encima mis vacaciones fueron brevísimas y están más que olvidadas ya. Ainss... "qué de sufrí" y sin anestesia como dices...

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    1. No han pasado más que 18 días desde ese escrito y ya tengo que ducharme con la luz del cuarto de baño puesta. Te digo yo que esto va tan rápido que es como pasar de cero a cien en cuestión de segundos. Estoy agotada ya y no ha pasado ni un mes...

      Sí, el que inventó el curro era alguien malvado...

      Besos!

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