Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Málaga y yo.

 



Hace diez años fue distinto. Yo era una ignorante que sabía a duras penas parte de su propia historia. Era alguien que seguía su instinto olisqueando el ambiente, guiándose tan solo por sus pálpitos. Elegí así un camino, casi por casualidad, en el que anduve de puntillas, pues estaba segura de que al tropezarme la caída sería más leve. Lo escogí por intuición, escuchando a tientas el sonido de mis propios pies que parecían caminar solos. Y ese instinto, sin querer, me llevó hasta Málaga.

Pasé por allí casi por encima, como el que pasa sin pena ni gloria. Tan solo estuve un día que se basó en hacer un simple acercamiento lejano. Vagué por las calles de una ciudad grisácea que guardaba un sinfín de secretos que no supe entender entonces; grandes sorpresas que yo sola debía descubrir más tarde.

Deambulé, casi ajena, por el mismo suelo que medio siglo atrás mi propio ADN se había cansado de caminar. Y yo, ingenua, miraba aquí y allá con ojos desorientados, observando la ciudad desde mi lado de forastera, sin profundizar en casi nada.

Después, con el tiempo, quizás por la edad o por la emancipación de mi otro yo, llegué a un punto en el que me vi arrastrando un bagaje atado muy fuertemente a mi espalda. Era esa losa que uno acarrea cuando busca, sin saberlo, dónde nacen sus orígenes. Y esquivé un bache, sorteé obstáculos y llegué a un punto en el que, sin temor alguno, tuve que mirar hacia atrás.

Ese atrás comienza en Málaga, esa misma ciudad que hace ahora diez años me había resultado tan fría, tan decadente y tan gris. Posiblemente fuese el luto que llevaba guardando desde hacía tres décadas o quizás fuera la tristeza de saberse ignorada. Sin embargo, ella aguantaba paciente, a que llegase por fin ese momento en que la descubriese.

Diez años no es nada para una ciudad tan grande, y sin embargo ahora, no la percibo gris. Hoy relucen sus paredes blancas, y ese azul es tan intenso que se posa en el cielo diferenciándose, elegante, del azul del mar. Ahora posa distinta porque sé dónde mirar, qué es lo que tengo que ver y, sobre todo, a dónde ir. Y me diréis que es absurdo, pero imaginaba la ciudad en blanco y negro, como si setenta años atrás el mundo solo fuera monocromático. Me ayudaba a fusionarme con el entorno y, concentrada, me abstraje guiada únicamente por mis sentidos: las calles llenas de gente, la inmensa plaza de toros y el Sur señalizado en la brújula del Mirador.

Pensé después que todo aquello, al fin y al cabo, era lo mismo: el mismo paisaje que habían visto a diario mis abuelos hace seis décadas. Medité también sobre el Sol, el «pescaíto» frito y ese espeto que se asaba a llamaradas en la playa; en las veces que habrá soñado con ese mismo suelo mi padre, añorándolo con furia.

Y miré mis pies, y vi que en realidad pisaba la misma acera, tocaba las mismas paredes y sentía esa misma luz que él había ansiado tanto.

Luego le imaginé sorprendiéndose al ver el nuevo puerto con sus impolutos arcos y su mampara de cristal protegiendo la ciudad del viento marino; cómo se asombraría al ver su querida calle de Larios tan vanguardista, la Alameda principal repleta de coches y su casa, casi idéntica, pintada ahora de amarillo.

Y solo entonces comprendí esa tremenda obsesión que él tenía por volver. 



40 comentarios:

  1. Pues habrá que ir. Me gustan las ciudades de colores.
    Besos!!

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    1. Enamorada he venido, no te digo más!

      Besos!

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  2. Que emotivo, y que chulo. Está claro que Málaga te ha marcado por muchos motivos, te tendremos que llamar ahora La malagueña, ahí están tus raices.
    Besos

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    1. Sí, es de estos sitios en los que te sientes a gusto. Esta vez me ha costado volver, pero no tardaré en dejarme caer, vamos, ya lo sé yo...

      Besos!

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  3. Has vuelto en el momento justo. Conozco Málaga, allá por la prehistoria, durante varios años pasamos siempre 15 días en verano, coincidiendo con su feria. Me encanta, es una ciudad alegre, con mucha luz. Algún día volveré. Estoy con Inma, desde ya eres la malagueña de la sierra de madrit jejejejee
    Besinesss

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    1. Jeje, gracias, Cova. Sí, me tira y será por algo, eso está claro...

      Besos!

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  4. Qué entrada tan bonita. Y te entiendo, algunos sitios son o dejan de ser, según el cristal con que la mires. Biquiños!

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    1. Pues esta vez el cristal era de colores, ya ves.

      Besazo gordo.

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  5. Me apetece mucho conocer el sur... Te entiendo perfectamente. Las raíces, aunque parezca que no, siempre tiran. Un besote!!!

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    1. Pues ya sabes, Málaga te espera!

      Besotes!

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  6. Preciosa tu entrada! El sur tiene ese toque tan especial,tan acogedor..tú lo has reflejado de la mejor manera!

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    1. Gracias, Luna. Sí, no sabes qué luces y colores. Un besote!

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  7. Cada ciudad andaluza tiene su propio encanto. Apenas estuve una tarde en Málaga, por lo que no puedo decir que la conozca. Sabía que tenía que salir la calle Larios. En ella se centró el objetivo de mi cámara.
    Precioso relato.
    Besos.

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    1. Pues vuelve cuando puedas, en serio, Chema. Preciosa!

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  8. A mí Málaga me gustó, la provincia y la ciudad, aunque reconozco que Almería me gustó mucho más :)

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    1. Hum...no sé yo qué decirte Dess... Deberías darte otra vueltita, que ahora está preciosa.

      Besos!

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  9. La tierra tira por uno. La que te dio de mamar a ti y a tus antepasados más cercanos. Cuando voy a la aldea de mis padres siento algo parecido a lo que cuentas. " Estas tierras conocen las pisadas de mis padres, de mis abuelos. Estos viejos árboles los vieron crecer y enamorarse..., pienso cuando voy por allí".
    ¡Y no me digas qué no es bonito ese sentimiento, Ana!
    Cuando estás lejos de ella, aprecias más lo que perdiste que lo que te da la nueva en la que vives. Porque somos así.
    Feliz Navidad!
    Un fuerte abrazo.

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    1. Sí, llevas mucha razón, Ohma, la tierra tira y mucho. Y cuando ves las cosas sabiendo cómo las tienes que mirar, lucen mejor.

      Un besazo y felices días!

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  10. Casi me has hecho llorar, Ana.

    Conocí Málaga hace cinco años, y me encantó. En fin, preciosa tu entrada y preciosa tú.

    Un beso muy fuerte y enhorabuena por enésima vez por todo lo que estás haciendo.

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    1. Tú es que estás muy sensible últimamente. Gracias por el piropo y ya sabes que hay cosas que hay que hacer tarde o temprano.

      Besazo

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  11. Muy emotivo. Yo también entendería a tu padre. Creo que todos amamos y añoraríamos nuestra tierra, pero tu padre (o el mío) esa generación aún más. Bonita descripción de Málaga.

    Muak.

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    1. Bueno, entre Sevilla y Málaga ya sabes que no hay competencia pero te aseguro que Málaga tiene rincones alucinantes.

      Besazo, Maitechu.

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  12. ¡Qué lindo! Entiendo el sentimiento... Estuve en Málaga el año pasado, nunca había ido desde que vivo en España.
    Un beso Ana, y espero que pases unas buenas fiestas

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    1. Entonces sabrás a qué me refiero, verdad?

      Besitos Eva, hace mucho que no se te ve por la red.

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  13. Hola, aquí Nieves presentándose en sociedad :D .
    Veras, me muero por irme a vivir al sur (todo se andará) y después de describir de esta forma Málaga, creo que ya he decidido donde sera.
    Un abrazo desde mi infierno!

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  14. P.D. Tengo que comentar con este blog abandonado porque con el mio no me deja, soy Avernolandia en realidad jejejeje

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    1. Hombre Nieves, bienvenida!

      Pues mira, date una vueltita y me lo cuentas. Yo he venido fascinada, ya te digo.

      Un besote!

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  15. Ahora sí es el momento, saber, conocer y ver lo que tienes delante. Fue un placer recorrer contigo esos parajes, en silencio imaginaba que pisabas sus huellas, que mirabas lo que una vez él vio, que respirabas su misma brisa. En silencio, te pensé así, Toc.
    Gracias por dejar que participara de ese encuentro.

    Un abrazo muy, muy gordo.

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    1. Gracias a ti por acompañarme. Me sentí súper arropada.

      Beso enorme.

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  16. Las ciudades, como cualquier otro pedazo de tierra, tienen solo el significado que nosotros le queramos dar. Me alegro de que en tu caso esa luz con la que miramos el mundo fuese la adecuada para sentir que había valido la pena el viaje. No siempre es así.

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    1. Era el momento, eso está claro y había que aprovecharlo. También ha influído que yo estaba más que lista para recibir todas estas sensaciones, ya sabes.

      Besos, George.

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  17. madre mia que chulo anicaaaaaa!! me alegro tanto de que hayas hecho "este viaje"... un besazoooo enormeeeeeeeeeeeeeeeee

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    1. Besazo también para ti, Miss Adrenalina!

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  18. Siiiieeempre pasa lo mismo: El mejor bailaor, se queda sin castañuelas.
    Hala la última. Por protestar y estar dando por saco con tus nombrecitos y tus gaitas...joder.
    Con lo fácil que es seguir la corriente y no pretender mandar a nadie a Parla por un quitame alli un .com.
    En serio que cruzzzz, que cruzzzz.
    Bueno, a lo que venia.
    Felices pascuas, próspero año nuevo y que los reyes te traigan muchas cosas y los he puesto con minúsculas porque yo no los celebro...los magos digo. A los otros mucho menos.
    Besazo

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    1. ¿Así que la última no? Jajajajajjajajaa, permíteme que me descojone, que han venido dos detrás a tirarte de las orejas, jaaaaaaaaaaaaaaaaaajajajja. Eso te pasa por querer cumplir con todos y cada uno. El año que viene haces una entrada en tu blog y nos das por felicitados a todos, y a tomar por saco.

      Besos para ti y espero que pases una navidad llena de risas.

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  19. Málaga enamora. Jamás la he visto gris. Nunca. La echo de menos. Llevo como...5,6,7 años? sin ir, y me falta. Y eso que yo no tengo ADN perdido por allí, pero, siempre qu voy, me arrulla y me cuida, me despeja y me tranquiliza, como una Nany que nunca fue.
    Besos!

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    1. Qué bonito, B! Yo no lo habría descrito mejor.

      Un beso y Feliz Año Nuevo!

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  20. Bonito texto. Me hizo recordar además, ese deseo que cada día me golpea más, de regresar al pueblo de mi madre, (estuve un par de veces cuando era muy niño), pero como tú dices aquello fue un acercamiento lejano y quisiera aproximarme bien y descubrir esas calles y paisajes que estarán tan cambiados, y que tuvo que abandonar porque todo se les arrebató.
    Tengo pendiente Málaga capital.
    Un abrazo.

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    1. Al final, con el paso de los años, vamos a nuestras raíces.

      No te pierdas Málaga, en serio.

      Un abrazo.

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  21. Tenía esta entrada pendiente de leer y me ha encantado.
    Como bien nos cuentas, has podido deambular por sus calles empapandote con la alegría con la que tu padre disfrutaba.
    Me alegro mucho por tí y por todas esas cosas tan bonitas que están viviendo.
    ¡¡¡Besazos guapaa!!!

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