Analogía:
Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.
Y éstas son las mías...

jueves, 15 de febrero de 2018

Con la G, de Gilipollas.


Imagen relacionada¿Alguna vez os habéis sentido como Jon Snow, Uma Thurman o la niña del exorcista? Pues yo sí. 

Y es que hay veces que tengo la sensación de que se alinean los planetas, o si acaso, me han debido de ver cara de retromonguer o de mujer cándida, inocente, cual sumisa ama de casa y empleada por cuenta ajena que no revisa sus facturas porque no le da la vida pa’ más.

Así que como ando aún rumiando con el temita de marras, utilizaré la técnica del gran Goyo Jiménez, y como tal os diré que no lo cuento, lo hago escribo:

El pasado viernes, comprobando la cuenta corriente de mi banco donde únicamente tengo la hipoteca y una tarjeta de crédito, veo que hay un cargo que no reconozco de 43 braulios-del-ala que bien valen un par de zapatos. El caso es que se me informa de que esto corresponde a una “Comisión Anual de Tarjeta”. Así, by-the-face (por la cara, por si hay alguien de Parla). Y como no es la primera vez que tengo que aclarar este tipo de desavenencias, les llamo hecha un obelisco  basilisco y me responde una señorita muy impertinente que eso me pasa por no usar la tarjeta 7 veces en los 4 últimos meses, y que yo SOLO la he usado 6. Manda huevos. Con un par.

Uma Thurman me posee, cojo la catana, cual protagonista de Kill Bill, y me dedico a soltar todo tipo de improperios mientras me arrepiento de no haber llevado a cabo la idea de fundar “Telepollo, S.L.”.

Utilizo Twitter como recurso de pataleta, pongo una reclamación en la página WEB del banco y, sorprendentemente, tras varios correos durante el fin de semana (repito: ¡el fin de semana!), me devuelven los 43 pavetes, ingresándomelos en la cuenta de la tarjeta. Es decir, que lo de hacer un abono en cuenta les debe dar urticaria, seborrea o algún tipo de ictus anal. 

En fin, solucionado. Una mierda menos. Domingo noche: guardo la catana, relax, y a dormir a pata suelta. Pero mi tranquilidad dura poco tiempo, cuando me encuentro con una llamada al día siguiente de la asesoría jurídica de una compañía telefónica que no nombraré, pero que empieza por Voda y acaba por fone. Resulta que hace unos días me cargaron la friolera de 157 pavos que yo devolví muy gustosamente y con una sonrisa en la cara con cierta preocupación, pensé que el cargo era por la no devolución de sus equipos, cosa que sí hice. Era imposible que me cobrasen dicha cantidad por otra cosa. El problema fue cuando me enteré de que el cobro corresponde al concepto de “cargo por gestión” por, supuestamente, desconectarme del servicio de “fibra” al cambiar de compañía. ¡Ole, ole, ahí, con otro par! No quiero pensar lo que podrían cobrar estos señores al desconectar a una persona en coma si se diera el caso…

Os podéis imaginar el cabreo. Y es que aquí, los colegas, me insisten en que la penalización es por no haber estado un año (mentira) y que, además, eso no tiene que ver con el hecho de que en mi contrato no haya compromiso de permanencia. Así, tal cual. Son lentejas, si las quieres las comes y si no... Obviamente, clamo al cielo aún con reminiscencias del dolor de cabeza por la pelea con el banco y, esta vez, saco la espada de vidriagón que Jon Snow me había prestado hace ya un tiempo… (lo que no os pienso contar es cuándo y en qué condiciones me la prestó J).

Total, que tras enviar la documentación que acredita que lo que están diciendo es absolutamente falso y además ilegal, quedo a la espera de que se resuelva el tema en unos días, guardo la espada del buenorro del tío Snow y cuento hasta mil. Ohmmm, ohmmm…

Pero no acaba aquí la cosa, ¡qué va! Esa misma tarde, más mosqueada que un pavo cuando oye panderetas, compruebo la factura de mi nueva compañía telefónica y cuál es mi sorpresa (¡me cago en todo lo cagable en este mundo y en el de más allá! ¡Oh, Señor!¡No puede ser!), cuando veo que me van a cobrar 78 euritos de nada porque, al parecer, y según el tele operador, allende-los-mares de turno, me explica muy amablemente y con el crucifijo en la mano, que se han equivocado y que, en vez de haberme incluido en el pack ofertado correspondiente, me han cobrado las llamadas del fijo y del móvil así, sueltas.

Resultado de imagen de reagan exorcista vomitandoLa cabeza me estalla, me pongo a jurar en arameo y el vómito verde de la niña del exorcista se queda en una simple regurgitación en comparación a lo que empiezo yo a soltar por la boca.

Y es que es alucinante que en pleno Siglo XXI tengas que andar con la lupa cuando todas estas empresas son supuestamente serias. Que esto más que un país civilizado parece haber retrocedido al medievo, donde la picaresca y el troleo estaban a la orden del día.

Me pregunto si nos tienen catalogados como en “Un Mundo Feliz”, donde se clasificaba la gente como individuos Alfa, Beta o Gamma, y yo para algunas empresas quedo en la escala de la G, de la G de Gilipollas.

13 comentarios:

  1. Te imagino mutando de color, del rojo al verde, pasando por toda la pantonera.
    Por desgracia, esto es así. Hay que tener 100 ojos con todas estas empresas y no descuidarse no un solo segundo.
    Bss

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    1. Resoplidos, bufidos, sudoraciones... Todo lo que te cuente es poco. En fin, que al menos sirva de "aviso a navetantes".

      Besotes!

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  2. Por si cuela... pasa que cuando es tan seguido... ya una empieza a mutar.

    Un achuchón de pace... este cuela sí o sí, Toc.

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    1. Cuela, cuela, el achuchón, claro. Lo otro ni el pelo de una gamba, ya sabes, jajaja.

      Besazos!

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  3. A mi lo que me da pena es todo lo que les cobrarán a gente más mayor, que entiende menos, o que no tiene quien le arregle estas cosas. Son todos un atajo de ...
    Paciencia y un abrazo!

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    1. Es justo lo que decía mi madre. "Si me toca a mí me lo como con patatas", así que a los hijos tenemos que apechugar y reclamar. ES lo que hay. Son un atajo de mangantes, sí, TODOS.

      Otro abrazo para ti.

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  4. Hay veces que parece que nos pasa todo junto. Yo reconozco que soy de mirar poco las facturas. Si el cargo más o menos me cuadra con lo que pago mensualmente, ni la miro. Sólo reviso más las de alta y las de baja porque suele ser donde más meten la pata (no sé si intencionadamente o no, eso lo dejo a criterio de cada uno). Telepollo sería todo un éxito, sobre todo para la gente pusilánime como yo. Jajajaja. Besotes!!!

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    1. Yo no soy muy de revisar todo con lupa, pero claro, los importes eran altos y cantaban, y lo del banco es que no recordaba en qué me había gastado yo ese importe. Lo de Telepollo tengo que pensarlo seriamente, está claro que es un filón...jaja. Besos!

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  5. Es agotador, a mi me debe el banco 25 euros desde hace año y medio por un error suyo pero me cansé de reclamarlo.Me solivianto y por semejante cantidad no me compensa así que he decidido que en cuanto acabe la hipoteca( ya solo me quedan dos años) voy a dar tal portazo que espero se les mueva al menos la melena.

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    1. Pues yo solo por no dar mi brazo a torcer me lo pondría como propósito llamar cada mañana, así, como el que da los buenos días. Pa' porculera yo. Es que me parece un robo, qué quieres que te diga...También Twitter parece que les molesta bastante, ya sabes. En fin, a ver si puedes recuperarlo.

      Un abrazo.

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  6. Menuda temporadita que llevas. Ánimo y a por todas. Biquiños!

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  7. ME da mi que, a la que te descuidas, nos meten en ese saco a todas de vez en cuando. Si pasa, pasa, y ellos ganan, si no, ganas tú un buen cabreo, y al final tu dinero vuelve a tu bolsillo, pero tras darse un viajecito a lo Willy Fox.
    Besos!

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